El TSJCM rechaza aplicar medidas cautelares y no suspende la ampliación de la zona de protección ambiental que llega hasta Villar de Cañas.

El Gobierno trataba paralizar la maniobra con la que la Junta de Castilla-La Mancha, comandada por el socialista Emiliano García-Page, busca bloquear las obras de construcción del almacén de residuos nucleares en Villar de Cañas, en Cuenca. Pero no lo ha conseguido.

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha anunció ayer que rechaza la solicitud de medidas cautelares del Ejecutivo para dejar en suspenso el acuerdo del Gobierno castellanomanchego para iniciar los trámites de la ampliación de una Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) hasta hacerla llegar a la parcela en que está previsto levantar el cementerio nuclear, bloqueando así las obras del silo.

Es sólo un primer asalto. El TSJCM desestima adoptar esa medida cautelar que pedía el Gobierno de Mariano Rajoy, pero la resolución del tribunal no entra al fondo del proceso contencioso-administrativo con el que Moncloa pretende que se anule la maniobra de García-Page y poder proseguir así con el proceso para la futura construcción del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos radioactivos.

La Administración General del Estado alegaba para pedir las medidas cautelares que la construcción del ATC supone una disminución de los riesgos respecto del sistema actual de gestión de residuos (repartidos en cada central nuclear) y una mejora para actuar ante cualquier contingencia, por lo que el retraso del proyecto supondría un perjuicio para el interés público, pues impediría alcanzar niveles más eficientes de seguridad en la gestión de residuos radiactivos.

La Sala del TSJCM, en cambio, considera que existen otros mecanismos legales para tutelar los intereses que propugna el Gobierno. Entre ellas, figuraría la potestad del Ejecutivo central de declarar el proyecto de interés público, lo que evitaría que las competencias medioambientales de la comunidad autónoma paralizaran el expediente. Una medida que el Gobierno de Rajoy de momento ha preferido no activar.