Ya lo dijo Murphy: si hay algo que pueda ir mal, irá a peor. En Toshiba tienen la lección bien aprendida y desde que se descubriera su escándalo contable, las cosas no han dejado de torcerse. Todo eso en un contexto de retroceso global en muchas de sus áreas de negocio, como el de los PCs.

Cuando se acerca la hora de dar cuentas, Toshiba espera cerrar su ejercicio fiscal 2015/16, que concluye el próximo 31 de marzo, con pérdidas de 4.169 millones de euros, en contraste con los ‘números rojos’ de 286 millones de euros del pasado ejercicio, según ha informado la propia multinacional, que además ha confirmado que suprimirá 6.800 empleos.

Toshiba, que ha sido noticia desde el pasado verano por un escándalo contable tras desvelarse que había inflado su beneficio antes de impuestos e intereses entre 2008 y 2014, calcula que sus resultados reflejarán un impacto negativo de 834 millones de euros por amortizaciones en varias de sus divisiones, incluyendo Toshiba TEC, así como en los negocios de energía e infraestructuras, así como en sistemas de distribución y transmisión.

La multinacional nipona prevé que sus ventas anuales sumarán un total de 47.003 millones de euros, un 6,7% por debajo de la cifra de negocio alcanzada un año antes.

Por otro lado, Toshiba ha confirmado que implementará una serie de medidas de reestructuración, lo que se traducirá en el recorte de 6.800 empleos en su división de ‘estilo de vida’, equivalente al 30% del total, para el próximo 31 de marzo.

Asimismo, la compañía expresó su intención de tomar en consideración “alianzas con terceros” en el negocio de ordenadores personales, mientras que en el segmento de productos visuales abandonará el desarrollo, producción y comercialización a nivel internacional, sustituyéndolo por acuerdos de licencia de marca con el objetivo de concentrarse en el mercado japonés.

De este modo, Toshiba planea recortar el número de empleos indirectos en el negocio de PCs, así como reducir el número de sitios operativos. Además, Toshiba planea segregar de Toshiba Corporation el negocio de soluciones personales y para el cliente para fusionarlo con el área de equipamientos de información.

Por su parte, Toshiba también ha confirmado sus planes de transferir a un tercero la propiedad de la fábrica de televisores de la compañía en Indonesia, mientras que en Oriente Próximo y Africa pretende su participación en dos ‘joint ventures’ en Egipto dedicadas a la fabricación y venta de televisores.