El Ibex 35 se dejó al cierre de la sesión del lunes un 3,62%, así que la bolsa volvió a caer tras unas elecciones, como sucede desde los principios de la democracia actual. Esta vez, sin embargo, diversos agentes se han apresurado a quitar hierro a la situación y a urgir a los partidos a que lleguen a un consenso para la formación de un gobierno.

Los mercados son caprichosos e impacientes, además de profundamente conservadores -en el sentido de la aversión al riesgo, aunque también en su confesión política-. Por eso mientras el español de la calle se resigna a una larga temporada de incertidumbre, al parqué madrileño le entra el mismo tembleque que al asustadizo Scooby Doo.

No es un fenómeno aislado, ya que tras las últimas elecciones generales, por ejemplo, el Ibex cayó más de un 3%. En este caso se ha repetido la historia y el selectivo ha completado un descenso superior al 3,6% con respecto al cierre del viernes.

El correctivo lo han notado especialmente los bancos y las eléctricas, así como Aena, con un 51% de sus acciones en manos del Estado.

Moody’s podría aplazar la subida de la calificación de la deuda soberana de España por los resultados electorales

Los resultados sientan especialmente mal a los inversores en esta ocasión, dado que el baile político hasta alcanzar un pacto puede eternizarse. Es lo que confirma la agencia de calificación Moody’s, vieja conocida de la economía española por ser un funesto heraldo durante la crisis de la prima de riesgo -indicador que, por cierto, hoy se ha vuelto a elevar-.

El responsable de los ratings de deuda soberana para la firma de análisis de mercado, Alastair Wilson, ha afirmado a Reuters que la incertidumbre en el tablero parlamentario español podría frenar la subida de la calificación de España. “El resultado de la votación deja muy incierto cuál será el nuevo Gobierno y cuáles serán sus prioridades fiscales y económicas y si pretende continuar con las reformas, al menos en el corto plazo”, ha justificado, tal y como recoge Europa Press.

El diálogo, por encima de todo

Lejos de contribuir al alarmismo que inquieta a los inversores, los agentes sociales se han apresurado a disminuir la tensión.

El presidente de la patronal CEOE, Juan Rosell, ha instado al diálogo a los partidos políticos y les ha recomendado “cambiar el chip”. Además, ha recordado que hay 22 países en Europa que están gobernados por coaliciones, por lo que tampoco es una ciencia compleja. “Vamos a tener todos que ser más flexibles y colaborativos y no hacer programas de máximos”, ha añadido.

Por su parte, el secretario de Organización de CCOO, Fernando Lezcano, ha vaticinado una “compleja etapa” y ha asegurado que el diálogo y el consenso van a ser positivos para el futuro político de España.

Mientras, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha subrayado que va a ser “muy complicado” forjar un gobierno estable, al tiempo que ha abogado por el entendimiento entre las partes.

Todos, pues, ven la única salida en el diálogo entre los partidos, frente a los monólogos a los que ha estado acostumbrado el Congreso de los Diputados durante el régimen actual. Solo han hecho falta unas elecciones.