“Era de noche y sin embargo llovía”. Es la frase más inquietante que he encontrado en un libro. Increíble por absurda y algo desconcertante. Superó la revisión del autor, del editor, del corrector, del segundo corrector y hasta de un tercero. “ Era denoche y sin embargo llovía”.

Ni siquiera recuerdo qué libro era ya que mi memoria solo ha guardado la frase de marras. Imposible entender la incompatibilidad real que plantea, como si por el hecho de ser de noche no pudiera llover. Lo bueno de la ficción absurda es que siempre se ve superada por una realidad más incoherente todavía. Lo hemos visto en Bélgica. Esta semana hemos sabido que la policía no detuvo al principal sospechoso delos ataques terroristasdel pasado 13 de Noviembre en París porque era de noche. Al parecer, la ley belga no permite realizar operaciones policiales, redadas o detenciones en horario nocturno, entre las 21:00 y las 05:00 horas, a no ser que sea delito flagrante o incendio. El terrorismo les debe parecer material propio de nenazas. Ahí tienen la versión más realista del literario “Era de noche y sin embargo llovía”. Si este es el país que acoge la capital europea, es para echarse a temblar y seguir haciéndolo durante una temporada larga, por lo menos hasta que empiece a llover, si es que eso ocurre alguna vez.

Las ganas que nos gastamos en España de cambiar no solo algunas leyes que lo piden a gritos, como la infame Ley del menor, sino directamente la Constitución, contrasta con la nula urgencia que muestran las autoridades belgas para reformar una ley tan absurda y poco entendible como la de no poder realizar operaciones policiales en horario nocturno. Quizá se hayan tomado demasiado en serio la frase de Winston Churchill- ésta sí, no la mayoría que le atribuyen al pobre hombre, que no tuvo vida ni tiempo de pronunciarlas todas- definiendola democracia como “el sistema político en el cual cuando alguien llama a la puerta a la 5 de la mañana, se sabe que es el lechero”. En Bélgica esto se lo han tomado tan al pie de la letra que han dado un traspié y nos han hecho tropezar a todos.

Lo más inteligente que he escuchado al respecto salió de la boca de una anciana belga que le decía al periodista que le preguntaba poniéndolo el micrófono: “¿Qué quiere usted que le diga? La gente que se lleva ahora las manos a la cabeza por la existencia de esas leyes absurdas, ¿dónde estaba el día de las elecciones?”.

Hoy es un buen día para recordarles a los que sienten que ejercer el derecho al voto no va con ellos, que los políticos que salen elegidos de las urnas son los que legislan, los que hacen las leyes que regirán nuestras vidas. Un día como hoy quizá sea el más adecuado para pensar en ello, antes de quejarnos, y con razón, del poco nivel político que gobierna el mundo, así, en general. Porque, hay que ver como está el patio…

Esta semana el presidente ruso, Vladimir Putin ha promulgado una ley que permite a Rusia incumplir las resoluciones judiciales del Tribunal de Estrasburgo. Lástima que no tenga el look apropiado porque se ha ganado a pulso protagonizar la nueva campaña del L´Oreal, a golpe de “porque yo lo valgo”. También estos días, la ya ex presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, ha abandonado por mandato judicial el Palacio presidencial al más puro estilo Atila, rey de los hunos. La eterna aspirante a Evita y tan solo emuladora de una ineficaz Madona en el bodrio de interpretación que hizo de la señora Perón, ha arrasado con ordenadores, teléfonos, televisores, ropa de cama, vasos, cubertería, cuadros y parte del ajuar de la Casa Rosada. Por lo que denunció el nuevo gobierno del presidente Macri, sus antecesores se han llevado hasta las cafeteras.Cuentan que el nuevo presidente de la Argentina tuvo que ducharse con agua fría el mismo día que juró el cargo porque no dejaron agua caliente, aunque simultas de tráfico por una cantidad indecente. Pero no se llevaron todo, dejaron una lista de 15 cargos políticos aunque sin función conocida.Y mientras, en Venezuela, el presidente Nicolás Maduro nombraba defensora del pueblo a lajueza que encarceló al opositor Leopoldo López. Y como imaginaran , el pueblo está loco de ganas de acudir a la señora en cuestión para que le de amparo, la cuestión en donde, porque el opositor político está en la cárcel al amparo del poder

Ese es el nivel. Esa es la política del siglo XXI.

Hoy es un día para recordar que somos dueños de nuestras decisiones y que nuestra elección cuenta. No tanto por lo que decía David Lloyd George sobre las elecciones , que “a veces, son la venganza del ciudadano. La papeleta es un puñal de papel”, sino más bien por lo que afirmó el presidente Eisenhower, La historia de los hombres libres nunca fue escrita por casualidad sino por elección; ¡su elección!”

El futuro lo decidimos todos, cada uno el suyo y en conjunto el de todos. Hay que participar de esa decisión, aunque sea difícil y complicada. El presidente Adolfo Suárez decía que “las elecciones no resuelven por sí mismas los problemas, aunque son el paso previo y necesario para su solución”. Está en nuestras manos. Y si no, recuerden: Era de noche, y sin embargo llovía