“Y con toda la razón”, como dijo el presidente en la Cope. A Vodafone y Orange no les queda más remedio que seguir invirtiendo en fibra, tal y como demuestra un informe de la CNMC, donde además se advierte de que la inversión conjunta de los operadores aumentó un 30%.

Un cliente nuevo de fibra que no se gana ahora, es un cliente perdido para el futuro. Los operadores saben que las portabilidades fijas son mucho más costosas y su tasa de cambio mucho menor. Por eso hay que invertir en fibra lo más rápido posible y presentar las ofertas convergentes (fijo, móvil y Tv) lo antes posible.

¿Qué provoca este escenario? Pues que la inversión en telecomunicaciones haya aumentado un 30% en 2014 hasta superar los 5.000 millones de euros, impulsado por el despliegue en redes de nueva generación, en particular, de fibra óptica. Informa de este hecho la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que por otra parte, añade que el gasto de los consumidores en servicios de telecomunicaciones se redujo significativamente, bien por rebajas en los precios unitarios, bien por mejoras en los empaquetamientos de servicios.

De lo más destacado en el informe, hay que señalar que los cuatro principales operadores incrementaron su inversión en 2014, destacando los incrementos registrados por Vodafone y Jazztel, que invirtieron 1.153 y 428 millones de euros, respectivamente. Vodafone, tras la compra de Ono, registró una subida del 53% si se compara con la cifra conjunta de ambos operadores en 2013, mientras que Jazztel aumentó su inversión casi un 67%, lo que la CNMC atribuye, en ambos casos, al despliegue de su red de banda ancha de nueva generación.

Por su parte, el líder en despliegue de fibra, Movistar, cambió de signo en 2014 y aumentó un 14%, gracias a los 1.434 millones invertidos en el negocio de comunicaciones fijas, en contraste con la caída de la inversión del negocio de comunicaciones móviles, cercana al 27%.

Los datos que deja 2014

El número de accesos instalados de fibra creció más en 2014 que en los tres años anteriores, donde casi la totalidad de accesos eran de Movistar. A lo largo de este año, ganaron presencia Vodafone, Orange y, sobre todo, Jazztel, que ya en 2013 había hecho un despliegue significativo.

En lo que respecta al despliegue de la cuarta generación de telefonía móvil, en 2014 los operadores móviles de red han desplegado un total de 14.654 estaciones base LTE (un 159 % más). Esta primera fase se ha concentrado en el despliegue en las principales ciudades, especialmente en capitales de provincia. En 2014, un total de 6 millones de líneas móviles accedieron a una red provista con tecnología 4G.

En cuanto al gasto de los consumidores, la tarifa promedio entre los hogares que contrataban el paquete quíntuple (telefonía fija, banda ancha fija, telefonía móvil, banda ancha móvil y TV de pago) fue de 56,1 euros al mes, mientras que para el paquete cuádruple fue de 38,1 euros al mes, aproximadamente cinco euros menos que en 2013.

La estrategia de empaquetar servicios de telecomunicaciones fijos y móviles, iniciada en octubre de 2012, ha provocado que las ofertas quíntuples hayan registrado un crecimiento más que significativo, al pasar de 700.000 a 2,2 millones. El 64,3 % de las líneas de telefonía fija y casi el 95 % de las de banda ancha fija estaban empaquetadas.