Una película no consigue récords de taquilla, una calificación de 8,9 en la enciclopedia online de cine IMDB, de 9,5 en la página de críticas Rotten Romatoes y la indiferencia de Carlos Boyero, todo al mismo tiempo, sin acumular muchos méritos cinematográficos y resultar extraordinariamente entretenida. Pero no nos dejemos llevar por la euforia.

El film que acaba de estrenarse en toda España, y que ha llenado de ojeras las oficinas de todo el país, tiene una ventaja fundamental sobre todas las demás, una virtud suprema: no está dirigida por George Lucas ni pertenece a la trilogía de Jar Jar Binks. Es una película de Star Wars. Parece absurdo repetirlo, pero J.J.Abrams ha hecho todo lo posible para resultar fiel al producto original, hasta el punto de repetir la estructura formal del Episodio IV casi punto por punto. La gente está entusiasmada porque ha vuelto a ver lo mismo de siempre.

Cuando salí del cine, abrumado sin duda por el espectáculo visual, tardé en decidir por qué los guionistas han optado por entregarse a viejas fórmulas y engalanarlas en lugar de perseguir objetivos más ambiciosos. En una reseña posterior, esta vez sí con spoilers, intentaremos aclarar a qué nos referimos.

Y no es que el film esté carente de originalidad. El concepto de Finn no sólo es magnífico, sino que da mucho juego de cara a posteriores aventuras. Por importante que sea en el desarrollo de la trama, el personaje de Daisy Ridley -todo un descubrimiento- sigue siendo básicamente un misterio a desentrañar. Oscar Isaac pasaba por ahí y, más allá de su cara de buen tipo, es quizá el personaje más inane de todos los que desfilan por pantalla. Adam Driver es un gran actor incluso cuando no hace de hipster, y su Kylo Ren va a pasar a la historia del cine como un villano digno de consideración, una mezcla de Darth Vader y el Cartman de South Park.

Sobre los personajes clásicos, poco que añadir. Sí, es bonito verlos por aquí, pero es el mismo gustillo que el de encontrarte a viejos amigos por Navidad. Es agradable y te da calorcito en el corazón, pero si podéis pasar tanto tiempo sin veros es que, probablemente, tampoco sois taaaan amigos. Abrams, empeñado en generar espectáculo, cubrir todas las bases y controlar la duración, se encuentra con una película que, como todas las de la saga, es razonablemente parca en diálogos y no abusa de los soliloquios. Los personajes dicen más con sus actos que con sus palabras. 

Hay que decir, eso sí, que algunos de estos personajes han tomado en la vida decisiones… curiosas. Cosas que se alejan de lo que uno originariamente pensó que pasaría tras las primeras películas.

Por supuesto, uno se pregunta por la salud democrática de la Galaxia de marras y cómo carajo han permitido que, en apenas 30 años, vuelva a surgir una réplica del Imperio en su territorio. Probablemente se deba a que conseguía generar mucho empleo (con las inversiones públicas en estrellas de la muerte), y redujo los niveles de paro en la Galaxia (es lo que tiene destruir planetas). 

Asistí a un estreno promocional de Movistar, con sorprendente prólogo de Luis Miguel Gilpérez, presidente de la compañía, así que pospuse para el fin de semana el pase en versión original. Doblados, todos los personajes del cine me parecen imbéciles, lo que se hace especialmente cierto en el caso de C3PO y del personaje que interpreta Domhnall Gleeson, el general Hux.

Sin duda, lo mejor de la película es que te deja con ganas de más. Y no más de los personajes muleta, esos viejos amigos que nos interesan a los veteranos de la saga. No. Más de los nuevos personajes. Mucho más de Rey, de Finn, de Jake el Perro (no, perdón, es otro Finn distinto), de Phasma (la Boba Fett de esta saga, o eso parece), de Kylo Ren… Y por supuesto de BB 8, el reboot de R2D2 que es mono, práctico y puede hacer cosas como ¡escapar! o ¡bajar escaleras! Quiero más de lo nuevo y menos de lo clásico, y eso es una gran noticia para la saga. Lo siento, Poe Dameron, tendrás que ganártelo porque hasta ahora no has dado mucho juego… Aunque, bien es verdad, has dignificado la figura del piloto rebelde, tipos que generalmente eran bigotudos, feos, gordos, y que podían morir sin que te afectase demasiado.

¿Es una película cobarde? Podemos decir que es una película prudente. Ha metido suficientes cosas nuevas como para interesar y suficientes cosas viejas como para complacer. Era un equilibrio difícil. Pero claro, George Lucas puso en marcha una trilogía muy valiente llena de situaciones, decorados y personajes nuevos, y casi aniquila su propia leyenda. En realidad, aunque es la película mejor dirigida de las siete, creo que Abrams se equivoca manteniendo las transiciones clásicas. Siguen siendo hoy igual de cutres que entre los episodios I y III.

En todo caso, lo mejor de esta reseña va a estar en los comentarios. ¿Os gustó? ¿Os decepcionó? ¿Ha estado a la altura de las enormes expectativas? ¿Qué va a pasar a continuación?