En plena campaña electoral los políticos prometen que habrá conexión a internet de calidad en toda España. Como pudimos ver recientemente en SABEMOS , eso es mentira. El precio, la dispersión geográfica, los costes de adquisición… llevar banda fija a toda España es un reto que requiere de una colaboración pública y privada que en estos momentos no se da.

Ante esta situación hay empresas que buscan una forma de hacer negocio. Es el caso de Quantis, que ofrece servicios de conexión por satélite, y que ha informado de que antes de tres años la tecnología del satélite permitirá ofrecer a los consumidores anchos de banda de 100 megas en el acceso a internet, con una cobertura de la práctica totalidad del territorio.

En palabras de su director general, Aquilino Antuña, “las telecomunicaciones por satélite están experimentado en los últimos años una revolución tecnológica y comercial. Eutelsat situó hace tres años en el espacio un satélite, denominado Ka-sat, con una capacidad aproximada de 90 Gbps, 30 veces más que la de los satélites convencionales”. De manera técnica, la clave está en el uso de las bandas de frecuencia llamadas Ka, donde el espectro disponible es muy superior al disponible en las bandas comúnmente usadas Ku y C, además de la posibilidad de reutilizar frecuencias al disponer de beam más pequeños.

No obstante, uno de los problemas que sigue generando la banda ancha por satélite, o al menos así se percibe, es su precio. Desde Quantis atajan esta situación haciendo un histórico sobre la caída del coste en la última década. Así, en 2001 el equipo necesario en la casa del usuario -la antena parabólica y el módem- costaba en torno a los 5.000 euros y el servicio estrella en aquel momento, de 2 megas, superaba los 2.000 euros al mes. Hoy el equipo en casa del usuario se sitúa en torno a los 200 euros y el servicio de 20 megas en los 29 euros.

“Está claro –indica Aquilino Antuña- que el satélite no es rival para la fibra óptica en un entorno urbano. Pero, ¿qué ocurre en aquellos lugares en los que no hay ni habrá nunca fibra óptica? En los países en desarrollo, donde la infraestructura de cable está por hacer, es la mejor opción”.

La conectividad se ha convertido en una necesidad para muchas personas. Tanto en lo relativo al ocio como el trabajo. Que exista una España de dos velocidades, como en estos momentos, solo provoca que los grandes operadores de red no vean la necesidad de invertir si sus cuentas de resultados no lo ven necesario. Esto conduce a las tinieblas digitales en gran parte de España. ¿El satélite puede ser una opción? Si por precio y calidad cubre las expectativas será una solución. ¿Pero hasta dónde podrán invertir empresas como Quantis para hacer rentable su negocio?