¿Nos quitarán los robots nuestro puesto de trabajo convirtiéndose en los próximos médicos, camareros, profesores, periodistas y futbolistas?

La robótica y la innovación técnica no suponen una amenaza para los empleados, aunque sí que es cierto que desencadenan cambios en la forma de trabajar. La introducción de mejoras tecnológicas nos permitirá ser mucho más productivos, creará nuevas maneras de desempeñar y desarrollar las tareas y crearán nuevas formas de empleo en el futuro.

Sin embargo, serán los humanos, los que con el manejo que hagan de estas nuevas herramientas contribuyan al desarrollo de las empresas.

Si hay quienes se atreven a señalar que los robots causarán la desaparición del trabajador humano, pero lo cierto es que la robótica supone toda una oportunidad para desencadenar innumerables mejoras en la productividad.

Existen máquinas capaces de realizar muchas funciones en el mundo laboral y, sin duda, con los años esta tendencia aumentará. Además, cuando se trata de movimientos repetitivos y de análisis de datos básicos, los robots tienen en muchas ocasiones mayores capacidades y mejor resultados. Pero como ya hemos dicho, parece que nuestros puestos de trabajo no corren peligro, pues lo ideal es dotar a las personas de maquinaria y herramientas adecuadas, no reemplazarlas.

Para los que no estén muy convencidos, aquí van cuatro razones por las que las empresas deben apostar por las personas:

  1. Las personas aportan valor por sí mismas: Los clientes finales, independientemente de la industria o el sector, son personas. La tecnología revaloriza consistentemente las habilidades de los trabajadores y les ayuda a realizar un trabajo más efectivo y de mejor calidad. Hay que ser consciente de que la tecnología puede ser replicada por los competidores, pero la gente y el equipo humano no. Por tanto, debemos mirar a los robots no como una amenaza, sino como un medio de ahorrar tiempo, aumentar capacidades y mejorar la productividad. En definitiva, permitir a las empresas centrarse en el lado humano de su actividad.
  2. No se puede establecer una relación con un robot: No hay robot que pueda motivar a la fuerza de trabajo, devolver un favor o construir una relación. Cualidades que permiten a una empresa funcionar sin problemas y hacer las cosas bien. Son las relaciones interpersonales las que motivan al trabajador a realizar un esfuerzo extra no sólo de cara al cliente sino también en la oficina. Las relaciones humanas no pueden ser replicadas por un robot.
  3. La innovación no se puede programar: En el mundo corporativo de hoy, ultra-competitivo, la batalla por la innovación nunca ha sido más feroz. Para ser verdaderamente innovador se requiere colaboración, intercambio de ideas y creatividad. Todo ello simplemente no se puede programar. Surge de manera inesperada. En un pasillo de la oficina o en una reunión con los compañeros de trabajo. Además del trabajo duro, son estos momentos inesperados y no planificados, los que aportan valor en la empresa y la hacen destacar de sus competidores.
  4. El instinto humano es crucial: Si bien la tecnología puede ejecutar la estrategia, la planificación es mejor dejarla en manos de la gente. La intuición natural no puede ser codificada ni implementada de manera artificial. No se puede programar la cultura, ni las sensaciones que uno tiene ante nuevos retos, la percepción o la sagacidad. Sin duda capacidades que se requieren en los negocios, especialmente cuando se trata de delegar los trabajadores o en llevar a cabo nuevas contrataciones.

Según Alistair Cox, CEO de Hays, el auge de las máquinas inteligentes aumentará el valor de la fuerza laboral y sus habilidades. “Se necesitarán las capacidades humanas y por supuesto la intuición natural que poseemos como personas para aprovechar realmente las nuevas tecnologías e impulsar así la productividad de las empresas. El truco está en reconocer la necesidad de las diferentes habilidades que aportan humanos y máquinas, ya sea individualmente como en nuestras organizaciones”.

En definitiva los robots y su mayor presencia en el mercado laboral nos ayudarán a ser más productivos, creando nuevas formas de trabajo y empleo para el futuro.