A la OCU no le gusta que nuestros smartphones cuenten con menos memoria que la que prometen los fabricantes. Esto es algo que ocurre desde el que los teléfonos comenzaron a tener inteligencia y aplicaciones que consumen un espacio imposible de recuperar.

Publicidad engañosa. Eso es lo que encuentra la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en las especificaciones sobre la memoria de los teléfonos que facilitan los fabricantes de los terminales. Un problema sobre el que ya hablamos en SABEMOS hace algunos meses y que ahora ha llevado a la OCU a iniciar acciones judiciales contra las marcas.

Un smartphone dedica de media entre un 20 y un 35% de su capacidad a aplicaciones que se encuentran preinstaladas así como a albergar el sistema operativo del dispositivo. De esta forma, 16 GB nunca serán 16 GB, algo que como defiende la OCU debería indicarse en algún momento al comprador.

Sí, es cierto que son muchas las personas que conocen esto, que cierta memoria se pierde por el simple hecho de encender el móvil, sin embargo son otras muchas las que desconocen esta práctica. En este caso alguien puede adquirir un smartphone pensando que se lleva a casa 16 GB cuando en realidad a duras penas llega a los 8 GB, y habiendo rechazado otro dispositivo que ofreciendo 16 GB se queda realmente en 11 GB.

Las ‘pérdidas de memoria’ varían según el fabricante y el modelo, por lo que no podemos establecer una cantidad fija que sea destinada al sistema operativo y a las aplicaciones. Existen grandes variaciones que podrían ser determinantes a la hora de que el consumidor se decante por uno u otro terminal en el caso de que se conociese la pérdida real de espacio.

Desde la OCU señalan que la capacidad de memoria es una de las principales características de un teléfono móvil, y por ello quieren conseguir que los fabricantes informen sobre la memoria real de los smartphones, además de pedir que para los teléfonos ya vendidos se permita el borrado de aplicaciones o en caso de que no sea posible que el consumidor obtenga una compensación por los gigas de memoria perdidos.

Las pruebas realizadas por OCU ponen de manifiesto que el porcentaje de memoria real sobre la memoria publicitada varía, como ya hemos dicho, de unos fabricantes a otros y depende de la capacidad de almacenamiento del teléfono. En el caso de los teléfonos más pequeños, los de 4 Gigas o menos y los de entre 4 y 8 Gigas, el porcentaje de pérdida de memoria puede llegar al 78% en algunos casos, lo que hace prácticamente inservible el teléfono en muy poco tiempo de uso. Y en el de los teléfonos de 8GB, se llega hasta el 70%.

Si atendemos a marcas y modelos concretos en su versión de 16 GB, nos encontramos con el LG G2 y el HTC One Mini que dejan libres unos 10 GB, el Sony Xperia Z1 que libera algo más de 11 GB, y los iPhone 5C y 5S, que junto al Nexus 5 presentan una memoria interna real de cerca de 13 GB (solo 3 GB serían destinados a aplicaciones y servicios propios). Pero también los hay que dividen por la mitad su capacidad, como Samsung Galaxy S4, que deja libres poco más de 8 GB.

‘No me toques los Gigas’

Este es el nombre de la campaña puesta en marcha por la OCU con la que tratan de pedir el apoyo de los consumidores a la acción judicial presentada en contra de los fabricantes de teléfonos.

En su página web, han desarrollado una calculadora que nos permite comprobar la capacidad de memoria real de nuestro teléfono móvil y apoyar a la organización.

Durante el procedimiento OCU piensa aportar los datos suministrados por los usuarios, así como pruebas de carácter pericial con el objetivo de obtener una justa compensación para los consumidores afectados por la publicidad engañosa por parte de los fabricantes de teléfonos móviles.

Esta es una práctica que ya denunciaron ante las autoridades de consumo pero que no ha cesado en su publicidad, lo que les ha llevado a poner en marcha esta acción judicial. Además, en un futuro cercano OCU no descarta extender las acciones judiciales emprendidas a otros fabricantes o a otros dispositivos como pueden ser ordenadores o tabletas.

Imagen | Melissa BARRA en Flickr