El establecimiento de cinco estrellas, hasta ahora operado por Starwood, se convertirá en el nuevo Eurostars Suites Mirasierra.

La batalla de las hoteleras por tomar posiciones en el pujante mercado de Madrid suma un nuevo capítulo. El Grupo Hotusa ha cerrado la adquisición del mítico Sheraton Mirasierra, un cinco estrellas que se incorporará a la cadena Eurostars.

El hotel, que cuenta con 182 habitaciones y suites y es un referente en el turismo de eventos en la capital, pasará a denominarse Eurostars Suites Mirasierra. Se convierte así en el octavo establecimiento de la cadena Eurostars en Madrid (Exe Hotels, la otra marca de hoteles del Grupo Hotusa, cuenta con otra decena de estableicimientos en la Comunidad de Madrid).

“Apostamos por un crecimiento orgánico de nuestro portafolio basado en la incorporación de establecimientos a los que, con la aplicación de nuestro modelo, creemos que podemos potenciar aún más”, explica el presidente del Grupo Hotusa, Amancio López Seijas “Estamos abiertos a todo tipo de fórmulas, desde la compra, como en el caso del Eurostars Suites Mirasierra, a la gestión y escogemos la que creemos más conveniente para cada proyecto”.

La batalla de Madrid

Madrid se está convirtiendo en uno de los polos de expansión de los grupos hoteleros. Compañías nacionales e internacionales están tomando posiciones y sumando hoteles en la capital, y con ello están disparando también el interés de los fondos de inversión inmobiliaria hotelera por el mercado madrileño.

El grupo Barceló no tenía presencia en Madrid y desde principios de año ha anunciado tres. Be Live, la cadena del grupo Globalia, sumó a principios de año su primer hotel en Madrid a pocos metros de la Gran Vía y busca otras localizaciones. BlueBay, la antigua cadena de Marsans ahora en manos del empresario Jamal Satli Iglesias, se quedó con la gestión del clásico hotel Miguel Ángel. El grupo turístico Gowaii se estrenó en el negocio hotelero con la incorporación del antiguo Husa Chamartín. El portugués grupo Pestana se adjudicó la gestión del futuro hotel de lujo que se ubicará en la Plaza Mayor.

Y Meliá y NH, dos de las grandes cadenas de la capital con decenas de hoteles cada una, no descartan seguir creciendo, pero ahora parecen centradas en elevar la categoría de algunos de los establecimientos de su actual cartera madrileña. Y a todo ello se suma el interés de los grandes grupos internacionales de hotelería de lujo (Fairmont, Hyatt, Rosewood…) por encontrar localizaciones en la capital, después de la futura llegada de Four Seasons al complejo de Canalejas y la compra del Ritz por parte de Mandarin y la familia Olayan.