Adiós Black Friday. Hola Navidad. Después de vivir auténticos días de locura y descuentos con el viernes “más negro” y esperado del año toca pasar página para dar la bienvenida a la temporada navideña, esa que llena de luces las calles, de regalos los árboles, de turrones las mesas, y que también nos hace gastar más de la cuenta.

“En esta época es cuando más compras se realizan, menor límite se pone a nuestro presupuesto y mayores descuidos se comenten, por lo que es el momento óptimo para los delincuentes. Ante esto, por muy preparados que estemos con antivirus o firewalls, hay que recordar que el mayor agujero de seguridad somos nosotros”, asegura Carlos Aldama, perito ingeniero informático y director de Aldama Informática Legal.

Los ciberdelincuentes aprovechan este ambiente consumista y festivo para enviar troyanos en forma de felicitaciones navideñas, estafar a las personas haciéndose pasar por falsas ONG’s o robar datos bancarios a través de improvisados y efímeros portales de comercios.

Como no queremos que a nadie le arruinen estas fechas con virus y robos os dejamos las seis técnicas más frecuentes utilizadas por los ladrones. Es importante no descuidarse y prestar atención para que no cometer el error de caer en sus trampas:

  1. Tarjetas navideñas. Ya estamos en Diciembre y seguramente en menos de una semana tu smartphone se llene de felicitaciones de año nuevo y Navidad, de mensajes con buenos deseos y vídeos. Aquí es precisamente donde podemos encontrarnos con algún que otro ‘regalo’ de mal gusto. Las redes sociales y las aplicaciones como WhatsApp ayudan a que se propaguen con rapidez troyanos destinados a capturar nuestra información confidencial.
  2. Donaciones. La Navidad es la época de la paz y el amor por excelencia, lo que lleva a que las personas a colaborar más con buenas causas, asociaciones u ONG’s. Los estafadores encuentran en esta amabilidad y generosidad toda una oportunidad, pues por lo general se hacen pasar por una organización y simulan campañas para recoger datos bancarios y otra información que puedan usar posteriormente.
  3. Compras online. En estas fechas compramos, compramos y seguimos comprando, ya sean regalos, comida u objetos de decoración. Los ciberdelincuentes aprovechan esta situación para montar portales en los que hacerse pasar por almacenes, o simplemente ponen anuncios vendiendo productos nuevos o de segunda mano para captar los datos bancarios de las víctimas, y una vez realizado el pago, desaparecen. Siguiendo este mismo proceso nos encontramos también con falsa venta de lotería, por lo que es muy importante vigilar dónde compramos para evitar ser estafados.
  4. Reservas de viajes. Puede utilizar la suplantación de identidad de grandes compañías de viajes, aunque lo más habitual es que la estafa venga orientada a la reserva de alojamientos para estas fechas. Por lo general, el modus operandi es que al hacer la reserva, el falso propietario se queda con tu dinero, algo que lamentablemente se puede dar con facilidad en portales de intercambio.
  5. Compartir demasiada información. Aquí la culpa podríamos decir que recae sobre nosotros mismos. En muchas ocasiones, ponemos tanta información en nuestras redes de dónde estamos o dónde viajamos, que lo que conseguimos es dar información a posibles ladrones y delincuentes que sabrán que la casa está vacía.
  6. Cuidado con las redes WiFi. En estas fechas solemos estar de un lado para otro y esa necesidad que ha creado en nosotros la dependencia del móvil de tener que estar constantemente conectados nos lleva a estar buscando señal WiFi allá donde vayamos. El problema lo encontramos en que en muchas ocasiones las redes abiertas pueden ser suplantadas por otros usuarios que una vez te conectas, tienen acceso a tus datos personales.

Una vez localizados los problemas, lo más recomendable es comprobar las direcciones webs a las que accedemos, comprar en sitios de confianza y reconocidos y aplicar el sentido común. Debemos saber que los descuentos increíbles no existen y que las ‘gangas’ en muchas ocasiones verdaderamente se llaman estafas.  Además, no es necesario compartir cada uno de nuestros movimientos en las redes sociales ni descargar información de usuarios desconocidos.

Desde luego por muy cuidadosos que seamos siempre podemos tener la mala suerte de que alguien acabe accediendo a nuestros datos y suplantándonos la identidad. Si esto ocurre lo ideal es denunciarlo y ponerse en manos de un abogado y de un perito informático, ya que cuanto antes se actúe antes podrán recogerse las pruebas que son esenciales para demostrar el delito.