En menos de 50 días Netflix se ha situado con firmeza entre los diez sitios de Internet que más tráfico generan en España, y todo apunta a que alcanzará el top 3 en poco tiempo.

En EEUU, la compañía que preside Reed Hastings cuenta ya con más del 35% de todo el tráfico generado, y aunque todavía no está en esas cifras en nuestro país, su carrera por hacerse hueco en el mercado español ha ido por el buen camino. 

Fuentes del sector confirmaron a SABEMOS que, aunque la promoción del primer mes gratis ha sido determinante para alcanzar estas cifras, es muy difícil que, al final del camino, Netflix no ocupe una posición de privilegio.

“¿Qué otros proveedores mueven esa cantidad de video y, además, ofrecen 4K? Con las previsiones de tráfico que han compartido con los operadores es muy posible que estén entre los tres primeros operadores en volumen de tráfico durante los próximos meses”, subrayan estas fuentes.

Estas noticias son buenas para el negocio de Netflix, pero implican un reto para los operadores. Orange y Vodafone ya han tenido que ajustar sus sistemas para mover en sus redes ese volumen de tráfico. Movistar, por su parte, está en pleno debate comercial con la empresa estadounidense en un duro tira y afloja. 

Netflix quiere conexión directa a la red de Movistar y ésta asegura que, desde hace décadas, ese tipo de acuerdo son el fruto de acuerdos comerciales confidenciales, afirma cumplir todas las exigencias de la CNMC para el acceso a su red y pide a los americanos que se sienten a negociar y no se limiten a intentar imponer su criterio. 

A esto Netflix responde recordando a los azules que el próximo 14 de diciembre publicará sus ránkings de calidad, y la experiencia en otros países demuestra que no le tiembla el pulso a la hora de pedir a sus clientes que cambien de operador.

Aunque Netflix asegura que está en juego la neutralidad de la red, esto simplemente no es cierto. Es un legítimo duelo de intereses entre dos compañías con intereses temporalmente enfrentados, pero que no afecta al debate de la neutralidad. Y no lo dice SABEMOS, lo dice el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT): “Dado que los proveedores de internet no tienen obligación de hacer peering, las redes no se enlazan hasta que no es por beneficio mutuo”, recuerda un informe sobre congestión de redes de la universidad estadounidense.

¿Por qué es tan importante medir cuánto volumen de tráfico genera Netflix? Básicamente porque, a medida que va metiendo más y más contenidos en las redes españolas, y más éxito tiene, los proveedores de Internet se verán obligados a mejorar más sus redes para absorber dicho tráfico. Así, podemos decir que casi 4 euros de 10 que se invierten en mejorar la red en EEUU tienen que ver con garantizar la calidad de servicio de Netflix.

¿Y a qué se debe que Orange y Vodafone hayan firmado la interconexión directa en los términos que busca Netflix? En primer lugar porque, a diferencia de lo que pasa en el caso de Movistar, que tiene una de las 15 redes de todo el mundo con calificación Tier 1, para ellas la interconexión no es un negocio.

En el caso de los ingleses es incluso fácil: Ambas compañías han firmado acuerdos para meter su producto en los ‘decos’ de Tivo y promocionar el servicio. Y, tal y como señala el Wall Street Journal, en este tipo de conversaciones Netflix se asegura de meter en el saco de cada acuerdo la interconexión directa.

En el caso de los franceses, la interconexión tiene dos motivos posibles. El primero es que no tiene poder de negociación: si no presta buen servicio con Netflix es más posible que sus clientes le abandonen. ¿El segundo? Que Netflix está a partir peras con la matriz gala desde que, a finales del año pasado, firmaron un acuerdo de distribución en Francia. 

De lo que no hay duda es que Movistar sabe que Netflix está aquí para quedarse y tarde o temprano se sentarán para llegar a un acuerdo. El responsable de contenidos de la compañía, Ignacio Fernández-Vega, llegó a admitir en declaraciones a SABEMOS que ni siquiera Netflix funciona como competencia directa de Movistar+ o Yomvi. En realidad, son muy complementarios. ¿Para qué llevarse mal?