“Hasta hace muy poco pensé que aguantaría toda la legislatura, pero ayer la vi al límite, en su punto de saturación”. Son declaraciones de Begoña Villacís, muy seria, sobre Manuela Carmena, la alcaldesa de Madrid.

Justo después de la polémica suscitada por el libro de Maruja Torres, en unas declaraciones en las que la alcaldesa reconocía que si pudiera “rebobinar” no se presentaría a los comicios, la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento ha echado más leña a esta hoguera. Si bien la propia Carmena salió al paso de la polémica asegurando que “cada día que pasa” se encuentra “con más razón” para estar haciendo lo que hace, lo cierto es que en la capital han saltado las alarmas sobre el estado de ánimo de la líder y aglutinante de Ahora Madrid.

Sentada junto a Nacho Cardero, director de ‘El Confidencial’, quien en su blog Caza Mayor especuló ya sobre la posibilidad de una Operación Villacís que pusiese a la portavoz naranja al frente de la corporación, con el apoyo de Carmona y de Aguirre, Villacís reconoció que, pese a no estar planteándoselo activamente, el partido no renunciaría a la Alcaldía.

Villacís lamentó, durante su participación en Los garbanzos de Marilé, organizados por la popular comunicadora Marilé Zaera, que el PSOE no esté “haciendo oposición”. De hecho, comparó la situación con lo que sucede en la Asamblea donde, a pesar de haber favorecido la investidura, los diputados de Ciudadanos tienen frita a Cristina Cifuentes y no dejan de apoyar a otros grupos de la oposición en distintas proposiciones no de ley (PNL).

Lo hizo en respuesta a Cardero, quien le preguntó si no sería un error quedarse fuera del Gobierno que se forme tras las elecciones del 20-D tras hacer de bisagra, en un sentido o en otro. Villacís aseguró que entrar en el Gobierno sería un error y, precisamente, puso de ejemplo a la gente de Ignacio Aguado en la Asamblea, que no es, ni mucho menos, un socio cómodo para el Partido Popular.

Entre sopa y garbanzos la joven abogada debatió de forma encendida con el analista político Ricardo Martín. Mientras él afirma que el futuro de Ciudadanos pasa irremisiblemente por evitar la indefinición y sustituir a PP o a PSOE como partido de centro derecha o centro izquierda, ella pugnó por una tercera vía. “Cuando los partidos se desnaturalizan, cuando el PP sube los impuestos y el PSOE empieza reformas estructurales, ya no hay eje izquierda-derecha. Ciudadanos es un partido progresista en temas sociales, algo de lo que no puede presumir el PP, que votó en contra de la ley del divorcio, la del matrimonio gay o la de la dependencia. Por su parte el PSOE, que ha sido más avanzado en derechos sociales y políticos, es muy difuso en economía. Hablan, eso sí, de que quieren endeudarse mucho. En suma, el eje no es el tradicional  izquierda-derecha, es el que separa lo antiguo y Ciudadanos. La gente no quiere que le solucionen la vida por la izquierda o por la derecha, quieren que se la solucionen”.

El foco en Madrid

Sobre la situación en Madrid, Villacís lamentó que la limpieza siga siendo “un reto considerable”. Si bien, admitió que Inés Sabanés, concejala de Medio Ambiente y Movilidad, y portavoz de Equo, “está haciendo lo que puede con lo que tiene”. “En su día calculamos que a Madrid le faltaban 2.500 trabajadores de limpieza, y aunque todavía estamos lejos, hasta las empresas admiten que la actual corporación tiene una actitud más negociadora que lo anterior”, subrayó.

En cuanto a la contaminación, la portavoz naranja achacó buena parte del problema a la situación del nudo de Manoteras y pidió resolver la “asignatura pendiente de la zona norte”. Villacís atacó sin contemplaciones la Ley del Suelo que introdujo el principio de las tres alturas, denostado por los arquitectos por sus costes medioambientales (muy interesante éste artículo al respecto de los profesionales Fernando y Jaime Caballero en La Marea). De hecho, todo lo contrario, confió en la posibilidad de que Madrid llegue a tener en esta zona un downtown (citó como ejemplo a La Défense parisina).

Y aunque lamentó los larguísimos tiempos políticos a la hora de tomar decisiones de calado (“yo, que vengo de la empresa privada, me desespero un poco, porque los tiempos de los ciudadanos no son los de los políticos”), aceptó que “tampoco nos vamos a morir” por esperar un poco a que se celebren las Generales, como pidió Carmena, para poder lidiar con el Ministerio de Fomento que salga de las urnas.

Sobre los sueldos de los políticos, Villacís dejó claro que lo más importante es armonizarlos, con una estructura que vaya, de más salario a menos, “del Jefe de Estado y hacia abajo”. “Eso sí, como se aprobaría para la siguiente legislatura Rivera en caso de ser presidente no cobraría ahora. Lo que no es lógico es que los portavoces del Ayuntamiento de Madrid cobren como el Presidente del Gobierno o que todo el mundo se ponga el sueldo que le dé la gana”.

Ley electoral y debates

Preguntada por SABEMOS sobre cómo, con la ley electoral en la mano, es difícil que por más que superen en votos al PSOE esto se materialice en más diputados, debido a la ley D´Hont, la abogada reconoció las dificultades. Y en cuanto a las polémicas surgidas en el partido con determinados cuadros, hizo hincapié en que sería un problema si no estuvieran atajando con firmeza todas las que se presentan. Eso sí, consideró que el caso concreto de César Zafra, portavoz adjunto en la Asamblea, sobre cuyo currículo se han suscitado dudas en los últimos días, no pasa de la anécdota. No se pronunció, eso sí, por la situación de Miguel Ángel Gutiérrez, número 4 de Madrid al Congreso.

Criticó duramente a Mariano Rajoy por no querer debatir con Sánchez, Rivera e Iglesias en el debate a tres organizado por El País. “Inicialmente dijo que no iría al debate porque se lo impedían tareas de Gobierno, pero ahora resulta que dará una entrevista a Telecinco. Es un mentiroso y ha insultado a los españoles, a los electores de los candidatos a los que ha menospreciado. A los españoles les gustaría ver a su presidente debatiendo con los demás, su ausencia es una cobardía”. Preguntada si en Ciudadanos se plantearon no debatir en el debate de Atresmedia, en el que Soraya Sáenz de Santamaría participará en lugar de Rajoy, Villacís no se andó con rodeos: “No somos tan chulos y sí nos los tomamos en serio. Ha sido un gesto feísimo y espero que lo pague”.

“¿Están los ciudadanos madrileños preparados ante un posible ataque terrorista?”, preguntó uno de los comensales. Y la respuesta fue muy franca: “No”. Villacís recordó que aunque “según las últimas informaciones que tenemos, parece España no sería un objetivo claro”, subrayó que por culpa de la contaminación se ha estado redirigiendo a la población hacia el transporte público pese a estar en un nivel 4 de alerta. “En todo caso, es imposible protegerse del todo teniendo en cuenta el nuevo tipo de morfología del terrorismo. ¿Qué tenía de especial la Sala Bataclán? No buscan un patrón determinado”, lamentó.

En cuanto a la Escuela Taurina de Madrid y la polémica suscitada, Villacís recordó que fue Ana Botella la primera que redujo las subvenciones, y mostró su oposición a mantener una empresa que se mantiene “cronificada” y viviendo artificialmente a costa de una subvención reconvertida en subsidio.

En cuanto a la vida nocturna y la hostelería, Villacís lamentó que por la diferente composición de Ahora Madrid (“tienen un carajal montado”), cada distrito tiene problemáticas distintas. Y puso énfasis en la persecución a establecimientos y a terrazas, en particular en el distrito de Arganzuela (“es el peor”, criticó). Algo de lo que acusó específicamente a Rommy Arce, militante de Izquierda Anticapitalista.

Villacís también lamentó el cierre del Grupo de Apoyo Zonal de la Policía Municipal, formado por agentes de paisano que luchaban contra el botellón, la venta ambulante, el control de animales peligrosos y la incautación de drogas y de armas. “La Policía viene y me pregunta si Ahora Madrid está gobernando para los ciudadanos o para los delincuentes”. En cuestiones urbanas, también destacó la importancia de reconocer y regular la prostitución.

Un tema curioso a tratar fue el de la conciliación. Para empezar, Villacís mostró su sorpresa de esa pregunta en concreto se la hagan siempre a las mujeres, y subrayó que una buena forma de conciliar es “dar más derechos a los hombres”. “Que en una entrevista de trabajo pueda tener él la misma cara de ‘fértil’ que ella”, ironizó.

Y en el lado del idealismo, preguntada por el tipo de legado le gustaría que dejase su partido, Villacís fue clara: “Nuestro discurso pasa por conseguir responsabilizar a la gente en la vida pública” y puso, en un alarde de optimismo, a los ciudadanos suizos como ejemplo.

A pesar de que un patán le arrojó sobre el plato de garbanzos una copa de vino, Villacís se mostró abierta, complaciente con todos los presentes, sin escatimar fotos ni abrazos y reacia a aceptar unas botellas de vino regaladas por la organización. “¿Son menos de 50 euros?”. Regenerando.