Un estudio de la sociedad de tasación Tinsa revela que existen 389.000 viviendas nuevas que no han encontrado inquilino, lo que supone un 24,9% del total que se han levantado desde que se iniciara la crisis en 2008. En algunas zonas de España la tasa de casas nuevas que están desocupadas se acerca al 40%.

A España se le atragantó el ladrillo después del contagio de la crisis mundial de 2008. El pinchazo de la burbuja inmobiliaria llevó a grandes promotoras como Martinsa-Fadesa a la quiebra, al tiempo que dejó un parque de viviendas vacías -sin comprador-, cuando no vaciadas -con dueños desahuciados-.

No obstante, pese al frenazo que se ha producido en los últimos años, en España se han terminado 1,56 millones de viviendas, lo que equivale a un 6,4% del total del parque inmobiliario del país, de acuerdo con la “Radiografía del stock de la vivienda” de Tinsa.

Si se combina la negativa evolución de la economía, de los bolsillos de los consumidores, con la producción del sector, lo que se genera es un stock inmobiliario que el mercado no puede asumir. Es lo que ha sucedido, con casi 400.000 casas nuevas sin habitantes a día de hoy.

Donde más viviendas vacías hay es en Madrid (35.316), Valencia (23.493), Murcia (22.862) y Barcelona (22.226). No obstante, las mayores proporciones de casas sin inquilinos sobre el total de construidas desde 2008 se encuentran en las provincias Almería (38,9%), Cuenca (37,1%), Castellón (36,1%), Toledo (34,7%) y Murcia (32,7%).

Es eso precisamente lo que se aprecia de un vistazo en el mapa de la vivienda vacía: los principales nichos de stock se encuentran en las capitales de provincia y en la costa mediterránea.

En este sentido, son especialmente llamativos los casos de las ciudades dormitorio, las poblaciones aledañas a las grandes ciudades. Unos municipios que florecieron durante el periodo del boom del ladrillo, de la bonanza económica, al calor de los altos precios que se alcanzaron en las capitales, que expulsaban a las rentas más bajas hacia la periferia.

Por ejemplo, cerca de Madrid hay una tasa de más del 50% en Aranjuez, de entre el 40% y el 50% en Fuenlabrada y de entre el 30% y el 40% en Alcorcón, Móstoles, Arroyomolinos, Parla y Pinto. Además los núcleos cercanos a la comunidad pero en otras provincias registran porcentajes del 40%, en el caso del norte de Toledo y del municipio de Yebes, en Guadalajara.

Mientras, en el área metropolitana de Barcelona se encuentran grandes concentraciones de viviendas desocupadas en Sant Adriá de Besós (más del 50%), Mataró (40%) y Sant Cugat de Vallés (más del 30%).

El principal motivo por el que hay tal cantidad de viviendas vacías es que los dueños están esperando a que el precio suba, aunque los problemas judiciales y con las licencias de ocupación son otras causas importantes.