La empresa de ingeniería y energía Abengoa ha anunciado este martes que va a presentar el preconcurso de acreedores, una medida con la que culmina un accidentado año en el que se han sucedido planes y cambios de gobierno corporativo mientras las dudas sobre su solvencia derribaban la cotización.

Así ha contado la prensa los últimos 12 meses de Abengoa con un final incierto…

Noviembre 2014. En las cuentas de los nueve primeros meses de 2014, Abengoa publicó unos datos de deuda que levantaron dudas entre los analistas, lo que derribó su acción un 18% el 13 de noviembre y un 58% al día siguiente. Estas cuestiones fueron aclaradas por el grupo, que presentó una nueva clasificación de deuda, lo que ayudó a recuperar la cotización.

Diciembre 2014. La compañía andaluza actualiza su plan de optimización de la estructura financiera para afrontar las dudas sobre su solvencia. Plantea reducir su participación en su filial cotizada en los Estados Unidos Abengoa Yield y acelerar sus desinversiones.

Enero 2015. Abengoa inicia el año con un acuerdo con el fondo EIG para crear una sociedad con capacidad para adquirir activos en construcción del grupo sevillano por más de 8.500 millones de euros. Esta medida, dirigida a reducir el endeudamiento del grupo, junto a la venta de parte de Abengoa Yield, impulsan la cotización en bolsa.

Febrero 2015. Los planes de recapitalización avanzan con desinversiones y emisiones de bonos, sin que, por el momento, la situación afecte a sus cuentas ni a su cartera de pedidos.

Marzo 2015. La agencia de medición de riesgos Fitch rebaja la calificación crediticia del grupo ante el aumento de su endeudamiento. El mercado celebra la firma del acuerdo con EIG con una subida del 8,8%.

Abril 2015. Abril transcurre tranquilo, con captación de recursos, canjes de bonos e inauguración de proyectos.

Mayo 2015. La compañía vende nuevos activos a su filial Abengoa Yield, en este caso por 614 millones, mientras crecen sus gastos financieros. El 19 de mayo, su consejero delegado, Manuel Sánchez Ortega, abandona el liderazgo del grupo alegando motivos personales para ser sustituido por el entonces consejero delegado de la filial estadounidense, Santiago Seage.

Junio 2015. Abengoa asegura poder culminar su proceso de transformación a finales de año.

Julio 2015. La compañía continúa con las desinversiones cuando, el 23 de julio, un desplome del 8% en bolsa fuerza un avance de los resultados para ese mismo día. El grupo de ingeniería reporta una mejora del 3% en sus ingresos, que conducen a una nueva caída en bolsa, del 7%, al día siguiente. Las cuentas definitivas, presentadas una semana después, el 31 de julio, revelan un beneficio de 72 millones, un 5% más. Ese mismo día, la compañía rebaja sus previsiones de ingresos y ebitda, al tiempo que anuncia desinversiones por entre 1.800 y 1.900 millones y un plan de contención de costes.

Agosto 2015. Tres días después, el 3 de agosto, Abengoa anuncia que lanzará una ampliación de capital de 650 millones para recapitalizar la sociedad y amplía en programa de desinversiones, unas medidas que se saldan con un nuevo desplome en bolsa, abriendo un periodo de fuerte volatilidad.

Septiembre 2015. El 24 de septiembre, Abengoa anuncia la sustitución de su presidente, Felipe Benjumea, por José Domínguez Abascal como parte del proceso de retirada de la mayoría accionarial a la familia Benjumea. Ese mismo día, en el que revela que ha logrado el apoyo de los bancos y accionistas para asegurar su ampliación de capital, comunica nuevas medidas: más desinversiones, limitación de las inversiones y suspensión del dividendo.

Octubre 2015. La junta de accionistas de la compañía da el visto bueno a la ampliación de capital y el plan de recapitalización, que va ligado a la pérdida de poder de los Benjumea.

Noviembre 2015. El día 8 la firma anuncia que ha llegado a un acuerdo con el grupo industrial Gonvarri por el que este entrará en el capital con 350 millones de euros de inversión, lo que le dará el 28 % de los derechos de voto. El día 13, la compañía avanza unas pérdidas de 194 millones en los nueve primeros meses, acusando el daño causado por la caída de la cotización de su filial Abengoa Yield. Ese mismo día, su auditora Deloitte advertía de dudas sobre la viabilidad del grupo, y el 19, Moody’s rebajaba su calificación crediticia.

Abengoa ha anunciado esta semana que presentará el concurso de acreedores después de que su plan de recapitalización, que pasaba por la entrada de Gonvarri, se tornara imposible por no cumplirse las condiciones requeridas de financiación. El propio consejero delegado de Gestamp -matriz de Gonvarri-, Francisco Riberas, ha subrayado que la ruptura del pacto es “definitiva”.