Al menos 403 civiles, entre los que figuran 97 niños y 69 mujeres, han muerto en los dos últimos meses a causa de los bombardeos de las fuerzas rusas en Siria. Asimismo, alrededor de 7.000 sirios han fallecido a manos de la aviación del régimen de Bashas al Assad en los últimos trece meses.

Según los datos recopilados por el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, las fuerzas gubernamentales han llevado a cabo al menos 42.234 ataques, desglosados en 22.370 bombas de barril y 19.864 incursiones con aviones y helicópteros, contra granjas, aldeas, localidades y ciudades de trece provincias del país (Damasco, Región de Damasco, Alepo, Homs, Hama, Al Hasakah, Deir Ezzor, Raqqa, Al Quneitera, Al Suwaydaa, Daraa, Idlib y Lattakia).

Estos bombardeos han causado la muerte de al menos 6.889 civiles, incluidos 969 mujeres y 1.436 niños, y heridas a alrededor de 35.000, además de decenas de miles de desplazados. Asimismo,  los ataques han destruido edificios públicos y privados y han causado grandes daños materiales. En su conjunto, según los datos de Naciones Unidas, el conflicto sirio ya ha causado la muerte de un cuarto de millón de personas.

La ofensiva aérea del régimen también ha causado la muerte de 3.702 combatientes de los grupos islamistas Frente al Nusra y Daesh y de las distintas milicias rebeldes antigubernamentales en el citado periodo de trece meses.

En cuanto a los bombardeos rusos, el balance del Observatorio, correspondiente al periodo entre el 20 de septiembre y el 20 de noviembre, es de 403 civiles muertos, entre los que figuran 97 niños y 69 mujeres. Otra fuente, la Red Siria para los Derechos Humanos, citada por la cadena Al Yazira, ha elevado la cifra a 526 civiles muertos, entre ellos 137 niños, a manos de las fuerzas rusas. Las fuerzas rusas, según el Observatorio, también han dado muerte a al menos 381 combatientes islamistas y laicos.