Quirón Salud es el mayor operador de hospitales de España, con más de 40 hospitales y 30.000 trabajadores. Y, sin embargo, su matriz, HC Investments SARL, con sede en Luxemburgo (la última parada en Europa antes de los paraísos fiscales), tiene consideración de grado de inversión, la forma elegante de llamar a los bonos basura. El pasado mes de octubre, Moody´s trasladó su calificación B2 desde IDC a la oscura matriz de la complejísima trama de empresas lideradas por Víctor Madera, y mantuvo este suspenso debido, principalmente, a la enorme carga de deuda que soporta el grupo.

“La mayor limitación de la calificación es el gran apalancamiento ajustado de IDC, que se incrementará debido a la deuda contraida para financiar la compra de Quirón”, señala la agencia, que contabiliza un apalancamiento de 6,5 veces ebitda, o cerca de 7,5 veces si se incluye un préstamo entre accionistas”, precisa la agencia. Esto, para entendernos, pone la deuda corporativa del coloso sanitario en el mismo escalón que la deuda de Camboya, muy por debajo de lo que parece un valor seguro. Para hacernos una idea, BUPA Insurance, matriz de Sanitas, tiene una calificación prime en el escalón A2.

Para Moody´s, B2 es una calificación de una deuda sujeta a especulaciones, de alto riesgo y con una calidad de crédito, en general, pobre. La “calificación” es la opinión de la agencia sobre la calidad crediticia sobre las obligaciones o sobre si un emisor de deuda merece recibirla.

“Aunque consideramos que el sector es muy estable, seguimos pensando que la entidad combinada sigue expuesta a inflación de costes, tanto materiales como de personal, como a las tendencias del mercado de autopago y a una consolidación del sector de seguros que podría afectar los términos de los contratos con los hospitales, incluso si los operadores más grandes están mejor posicionados para soportar dichas presiones”, añade la agencia.

Moody´s, eso sí, ha cambiado el rating de nombre por “motivos de negocio”, y donde desde agosto de 2014 medía a IDCSalud, hoy cubre a la sociedad luxemburguesa HC Investments, último rastro localizable del grupo y que es la matriz de la matriz (la holandesa HC Investments BV), de la matriz del grupo (IDCSalud Holdings, cuyo objeto social es el “comercio al por mayor, menor, importación, exportación y fabricación de todo tipo de artículos de regalo”.  IDCSalud Holdings (antes denominada Poitiers Develops) controla, a su vez, Desarrollos Empresariales Piera, que controla a su vez IDC Salud SL, que a su vez es la dominante de muchas de las empresas del grupo, y dos sociedades de nueva creación, IDCQ Hospitales y Sanidad e IDCQ Inmuebles Hospitalarios. 

En todo caso, la presencia registral de Quirón Salud es un caos. Según los datos del registro mercantil que presenta Infoempresa, la compañía funciona como una cebolla, con capas y más capas de sociedades que, para colmo, han ido cambiando de denominación con el paso de los años, y cuyos dueños son difíciles de rastrear.

En el libro Tu salud, nuestro negocio, de Mariela Rubio, se explica cómo “cuando el magistrado Marcelino Sexmero imputó a la cúpula sanitaria madrileña por la privatización emprendida durante los primeros años de la era Aguirre, solicitó al Registro Mercantil que identificase a las empresas relacionadas con Capio/IDC Salud (…) y dirigió una comisión rogatoria a Luxemburgo para que sus autoridades informasen al juzado sobre quiénes eran los accionistas de HC Investments BV (…) Sin embargo, en Luxemburgo se pierde el rastro (…) La opaca estructura de los fondos de inversión, en muchos casos con interminables ramificaciones internacionales, hace prácticamente imposible identificar, poniendo negro sobre blanco, quiénes son, en realidad, los verdaderos propietarios”. 

Luces entre las sombras

No todo es negativo, eso sí, en la calificación de Moody´s. La agencia destaca la estabilidad y visibilidad de sus ingresos y su posición de liderazgo en sanidad privada, que a su juicio mejoraría tras la adquisición de Quirón. Destacan que la suma de ambas compañías controlará el 13% de la sanidad privada española, con una base de ingresos muy complementaria. “Aunque tres cuartas partes de los ingresos de IDCSalud provienen del sector público (…) el perfil de Quirón es el contrario, con cerca del 96% de los ingresos procedentes del mercado privado (aseguradoras y autopago)”. Antes de la operación IDC Salud estaba controlada en un 59% por el fondo CVC y en un 41% por los directivos del frente, con Víctor Madera al frente de todos.