La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha multado al grupo audiovisual Atresmedia con 2,8 millones de euros de sanción por no respetar algunas condiciones que puso el Gobierno para aprobar la fusión entre Antena 3 y laSexta. Entre ellas está la venta de espacios publicitarios en paquetes de varios canales, algo por lo que también fue castigada Mediaset.

Competencia quiere velar por la competencia en el sector audiovisual. Suena redundante, también lógico, pero la CNMC no quiere parar hasta que lo consiga a golpe de sanción.

El último manotazo en la industria televisiva española se lo ha llevado Atresmedia, por valor de 2,8 millones de euros; según la CNMC, el conglomerado es culpable de agrupar la venta de espacio publicitario de sus canales, sin desagregarlos, con lo que los anunciantes no pueden decidir en cuáles invertir.

El organismo añade que no hay una “oferta comercial suficiente” para comprar diferentes combinaciones entre las distintas televisiones que opera la compañía. Esto penaliza al cliente, dice Competencia, porque no tiene “la absoluta libertad para distribuir su inversión como estime conveniente”.

La CNMC dice que vender los espacios publicitarios empaquetados va en contra de la libertad de los anunciantes para distribuir su inversión por canales

La empresa ha confirmado a SABEMOS que tienen previsto recurrir la sanción, para lo que habrán que acudir a la Audiencia Nacional. Pero no son los primeros a quienes les molesta este tipo de sanciones.

En el año 2013, la CNMC emitió también una resolución en la que multaba a Mediaset con la friolera de 15,6 millones de euros por tres asuntos, y uno de ellos tenía que ver con lo que el superregulador está castigando ahora. Por aquel entonces, Competencia apreció que la empresa dueña de Telecinco y Cuatro vendía la publicidad también por paquetes de canales.

En ese momento, la decisión del organismo escoció y mucho en las dependencias de Paolo Vasile; Mediaset habló de medida “extravagante e injustificada” en un comunicado.

Fuentes del mercado indican que estas prácticas no son generalizadas y que las multas son consecuencias de algunas críticas aisladas por parte de unos pocos anunciantes, interesados en contar más cartas a la hora de negociar. Al final, todo se resume en una lucha de poder.

El duopolio

Aunque las compañías no lo reconozcan, el de la venta de espacio publicitario es la principal ambición del sector. Tiene lógica, habida cuenta de las economías de escala que pueden aprovechar y del poder negociador que pueden conseguir de cara a los anunciantes. He ahí el problema.

Los que se quieren publicitar en televisión, por su parte, se encuentran con un panorama concentrado, con un duopolio en el que Atresmedia y Mediaset se llevan la práctica totalidad del pastel.

Consciente de los riesgos que tiene la merma de la competencia, que puede desencadenar en prácticas como fijación de precios, la CNMC ha alertado en varias ocasiones de que preferiría que hubiera más actores relevantes en el mercado audiovisual, para que Atresmedia y Mediaset no se quedaran con más del 80% de la publicidad, como sucede ahora. Por eso Competencia está tan atenta y no les deja pasar ni una.