La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha aprobado el proyecto normativo mayorista de los mercados de banda ancha, en el que plantea que Telefónica abra su red de fibra en todo el territorio excepto en las ciudades donde operan al menos tres operadores.

La regulación de la fibra ha llegado. El resultado final puede que no guste demasiado a Telefónica a la espera, eso sí, de saber cuál será el precio final mayorista al que deba abrir su red y si eso será rentable para seguir con el despligue. Así, la CNMC ha aprobado el proyecto de medida sobre la regulación mayorista de los mercados de banda ancha (Mercados 3a, 3b y 4 de la Recomendación de Mercados de la Comisión Europea).

Esta medida, según el regulador, prevé mantener el equilibrio entre la garantía de la prestación de los servicios de banda ancha y banda ultra ancha a los clientes finales en condiciones de competencia efectiva, y la promoción de una inversión eficiente en las redes de fibra de nueva generación (NGA). Según la CNMC, tras analizar el nivel de competencia en el mercado de la banda ancha en España, el pleno de la ha identificado a Telefónica como operador con poder significativo de mercado y por lo tanto se ha decidido proponer obligaciones diferenciadas para las redes de cobre y de fibra óptica del operador.

Así, la CNMC establece que Telefónica deberá ofrecer un acceso virtual a su red de fibra óptica en los municipios donde haya menos de tres operadores desplegando redes de nueva generación (fibra o cable coaxial), con una cobertura mínima individual del 20%. En estos municipios Telefónica deberá ofrecer a los alternativos un acceso virtual a su red de fibra óptica a unos precios que permitan a los operadores alternativos replicar las ofertas de su rival.

La CNMC ha indicado que mientras se desarrolla este servicio, los alternativos podrán contar con el servicio de acceso mayorista NEBA, sin el límite actual de 30 megas establecido en la regulación vigente. Por su parte, en los 34 municipios sin regulación en fibra se mantendrán no obstante las obligaciones vigentes sobre la red de cobre, así como el acceso a las infraestructuras de uso civil en el último tramo de la red de fibra óptica que transcurre por los edificios.

Mientras, en las zonas con menor competencia, Telefónica mantendrá un acceso mayorista indirecto sobre la red de cobre y de fibra óptica sin el límite de velocidad de 30 megas actualmente aplicable, mientras que en la zona competitiva se eliminarán todas las obligaciones vigentes en un plazo de seis meses. Esta zona está integrada por 703 centrales, que se corresponden con aproximadamente el 60% tanto de la red de cobre del operador con poder significativo de mercado como del mercado minorista de banda ancha.

En cuanto al mercado empresarial, dado el menor nivel de competencia detectado en este segmento, la firma presidida por César Alierta deberá poner a disposición de los operadores alternativos una oferta mayorista de acceso indirecto sobre fibra y cobre en todo el territorio empresarial.

Foto fija por lo menos hasta 2019

La situación tendrá un cierto dinamismo estático. Es decir, a primeros de enero habrá un escenario distinto del que hoy dibuja la CNMC en cuanto a los 34 municipios sin regulación. Una vez que Bruselas haga los comentarios a la propuesta habrá una revisión a junio de 2015 sobre los despligues de fibra hechos hasta la fecha que a buen seguro modificará el número de ciudades.

Cuando se haya fijado un determinado número de municipios donde Telefónica no tendrá la obligación de compartir, no habrá cambios hasta 2019 -como mínimo- según explican desde la CNMC a SABEMOS. Las normativas europeas dicen que los reguladores deberán revisar los mercados cada tres años, aunque a veces tarda algo más. Por lo tanto no será hasta esa fecha cuando se lleve una actualización a cabo, que sería íntegra y que por lo tanto no solo afectaría al número de ciudades, sino que podría reformular por completo el propio mercado.

Telefónica escenifica su “amenaza”

Apenas unos minutos después de que el regulador haya comunicado su decisión, el operador azul ha anunciado que pone en “revisión” sus planes de despliegue en fibra a la espera de una lectura en “profundidad” de la resolución de la CNMC sobre la regulación mayorista de los mercados de banda ancha.

Fuentes de la compañía han señalado, según recoge Europa Press, que la CNMC ha formulado una propuesta de regulación en la que “agrava de manera importante” la regulación sobre el despliegue de fibra, imponiendo a Telefónica, entre otras cosas, la obligación de abrir su red de fibra óptica a los competidores salvo en 34 ciudades.

“Telefónica, que todavía no ha recibido notificación de la propuesta citada, manifiesta su profunda preocupación por la mencionada regulación en la medida en que la misma va a tener como consecuencia el posible freno de la inversión en nuestro país”, han indicado las fuentes. Para Telefónica, esta regulación puede poner “punto y final” al modelo de “éxito” que ha supuesto el despliegue de fibra óptica al hogar en España, que ha superado en cuanto a número de hogares pasados, a cualquier país europeo.

Su paso por Bruselas

La CNMC ha explicado que lo aprobado este miércoles es un “proyecto de medida” y, por tanto, no supone la entrada en vigor de la nueva regulación.

Así, una vez aprobado en el pleno, la resolución se remite al Ministerio de Industria y al de Economía, así como al Organismo de Reguladores Europeos de las Comunicaciones Electrónicas (BEREC) y a la Comisión Europea, que tienen un mes para presentar observaciones a la misma.

Bruselas, que es el único con poder de veto, podría poner objeciones, lo que retrasaría la aprobación definitiva dos meses más. Fuentes consultadas por Europa Press no consideran que la Comisión Europea discrepe con la decisión de la CNMC.

La propuesta inicial de la CNMC incluía la obligación a Telefónica de abrir su red de fibra a sus rivales en todo el territorio español, excepto en nueve municipios. El presidente de la CNMC, José María Marín Quemada, ya había adelantado que estos municipios sin obligaciones regulatorias para Telefónica se ampliarían en los siguientes meses debido al curso natural del despliegue de redes de nueva generación en el territorio.

Reacciona la competencia

Como era de esperar, los rivales de Telefónica se han apresurado a dar por buena la decisión del regulador. Así, “Orange valora positivamente que la CNMC haya comunicado a la Comisión Europea su propuesta de regulación de los mercados de banda ancha en España“. Según la compañía naranja se trata de “un paso crítico y necesario tras muchos meses de consultas para establecer medidas más acordes que las que todavía estaban en vigor desde 2009”.

En sentido, la compañía ha resaltado que “en general parece que vamos en buena dirección ya que la nueva regulación reconoce el esfuerzo inversor de los operados que apostamos por el despliegue de fibra”. Pese a ello, también deja un recorda a asegurar que echan de menos que “no se hayan tenido en cuenta algunas de nuestras propuestas en lo relativo al periodo de transición para las zonas desreguladas”. Por su parte, y al contrario de lo avanzado por el incumbente, desde Orange reafirman su “esfuerzo inversor para llegar a 14 millones de hogares en 2020”.

Por su parte, fuentes de Vodafone han explicado a Europa Press que la nueva regulación permite un equilibrio adecuado entre fomento de la competencia e impulso de la inversión.   

Además, estas fuentes han subrayado que la aprobación definitiva de una regulación en el mercado de la banda ancha ofrecerá una certidumbre regulatoria que permitirá la planificación del negocio.