Estar en la nube (paso final antes de los cerros de Úbeda) ya no tiene connotaciones negativas. Es más, se ha transformado en una forma de gestionar la información que las empresas usan (con cierto recelo, eso sí) de forma habitual. Masvoz quiere que los miedos desaparezcan, aunque sabe que para ello deberá gestionar un buen servicio.

La Santísima Trinidad tecnológica ya no tiene secretos. El big data, cloud computing e internet de las cosas ha llegado a las empresas para quedarse. Muchas compañías aprietan los dientes para coger un hueco preferente en los distintos segmentos y aprovechan para ganar clientes. Es el caso de Masvoz, operador de telecomunicaciones especializado en servicios de telefonía cloud para empresas, que en estos momentos tiene más de 1.500 clientes.

Para intentar conocer algo más sobre cómo funciona un servicio de telefonía en la nube hablamos con el director general de Masvoz, Alfred Nesweda. “Un servicio de estas características puede ser simplemente una capa de inteligencia que se añade a las llamadas, pero que se usa sobre la infraestructura ya existente. Es decir, si ya se tiene un operador, pero alguien necesita aplicar inteligencia, puede contratar un servicio de numeración virtual y la calidad siempre será la misma, dado que las llamadas se reciben sobre las líneas de otro operador”.

Otra de las características de este tipo de servicios en la nube sería conocido como servicio IP. En ese caso, según explica Nesweda, “sí que se sustituye la infraestructura tradicional por una línea IP. Aquí cambia el protocolo y hay una diferencia de infraestructura, ya que ahora se pasa por los accesos de datos, en vez de las líneas de voz”.

Llegados a este punto la calidad absorbe la atención. Algunos ejemplos de telefonía a través de datos en la red no son muy buenos, y ese ejemplo puede calar. Pero el director general de Masvoz sale al paso sobre el tema. “La calidad, incluso, puede llegar a ser mejor. La diferencia es el tipo de codificación y compresión. Si no se comprimen la llamada es de mayor calidad. Si se pican codecs de compresión, pues la llamada pierde algo de calidad con respecto a la telefonía tradicional. Nosotros por ejemplo utilizamos códigos de compresión que no hacen disminuir la calidad de la voz”.

¿Están ya las empresas en la nube?

El servicio telefónico sigue siendo vital para muchas empresas. Por eso Nesweda habla de “motivos económicos” a la hora de convencer a una compañía para que se traslade a la nube. En su caso concreto, advierte de que eliminan las inversiones que se necesitan para tener un servicios en las propias instalaciones, ya que la gestión se desarrolla en distintos data centers.

Otra cuestión que señala Nesweda, al margen de los beneficios que puede desarrollar su propia empresa, tiene que ver con que una plataforma en la nube nunca queda obsoleta. “Antes con los costosos call centers, había que tener licencias, equipos, y al cabo de cinco años había que renovar todo. Con la tecnología en la nube esto no pasa porque siempre se está en continuo desarrollo”. Por último, en todas las bendiciones (lógicas) que vende Nesweda, añade que la activación de uso es inmediata cuando se trabaja en la nube y no hay que esperar a instalaciones ni nada similar.

¿Y qué empresas están en la nube?

Como es de esperar, el jefe de Masvoz no se moja en cuanto a los sectores concretos que prefieren subirse al cloud. No hay motivos para segmentar y que parezca que la nube solo vale para determinadas empresas, debe pensar Nesweda. No obstante, reconoce que este tipo de servicios suelen ser más utilizados por empresas de ecommerce, que además ya nacen utilizando estos servicios más avanzados y lógicamente la telefonía en la nube es uno de ellos.

Aunque una de las cosas principales, al margen de quién lo use, es que en general “poco a poco se han roto las dudas sobre los servicios en la nube en torno a dónde están mis datos, cuál es la seguridad, o qué garantías de servicio se pueden dar”, precisa Nesweda.

¿Qué posibilidades de crecimiento hay?

En estos momentos la telefonía en la nube es minoritaria. La sociedad sigue anclada a los modelos tradicionales, y las empresas por el momento también apuestan por lo “malo conocido”. En este contexto Masvoz aspira a crecer un 10% en el volumen de facturación cuando acabe 2015 con respecto al curso pasado. “Y eso no es todo”, añade Nesweda. Su intención es que en los próximos tres años se llegue a alcanzar un crecimiento del 50%. El motivo es doble: por un lado cree que el propio mercado irá creciendo, por lo que el volumen llegará solo; y por otro, asegura que están haciendo una fuerte inversión de la que esperan importantes retornos.

Ahora bien, otra vía de crecimiento puede llegar mediante compras, fusiones o adquisiciones. El director general de Masvoz no se pronuncia con respecto a este tema, pero advierte de que sucederá algo similar a lo acontecido en el mercado de telecomunicaciones tradicional. Es decir, que habrá 3 o 4 players que terminen comprando empresas más pequeñas para seguir creciendo. También es cierto que estos movimientos no los ve en el corto plazo de tiempo, y que deberán pasar unos cuantos años hasta que se produzca este “proceso de concentración”.

Qué hace con los datos

Durante varios párrafos se ha hablado sobre la bondad de la telefonía en la nube. Ahora bien, ¿cómo se gestiona esa transición cuando hay sistemas informatizados de por medio y datos relevantes para una empresa?

Cambiar de modelo de cloud implica un movimiento de los datos entre distintos entornos, o entre distintos proveedores. Por ello un 25% de las empresas, según un estudio de IDC, considera la portabilidad del dato y las cargas de trabajo como el factor más importante para el crecimiento de la nube, solo por detrás de la seguridad, que ocupa el primer puesto con un 26%.

El crecimiento en estos servicios está, por tanto, condicionado por la capacidad de las organizaciones para gestionar entornos híbridos. De acuerdo con el estudio, en torno a un 60% de las organizaciones quiere poder elegir entre distintas opciones tecnológicas, tener la flexibilidad para migrar los datos según las necesidades, y tener un bróker dinámico de servicios TI, es decir, un intermediario que les ayude a elegir la opción de más valor para cada momento.