“Vamos a vivir durante mucho tiempo con esta amenaza”, que volverá a golpear “no sólo a Francia, sino a cualquier otro país europeo”. Estas palabras fueron pronunciadas por el primer ministro, Manuel Valls, este lunes, tercera jornada de luto desde los atentados del pasado viernes en París, que causaron al menos 129 muertos.

En declaraciones recogidas por los medios franceses, Valls ha informado de que a lo largo de la noche del domingo al lunes se han efectuado “más de 150” operaciones policiales en distintos puntos de Francia “contra presuntos miembros del movimiento yihadista”.

De momento, la Policía ya ha identificado a tres terroristas suicidas de nacionalidad francesa, dos de ellos residentes en Bélgica. Uno de ellos se llama Ibrahim Abdeslam, de 31 años. Su hermano, Salah Abdeslam, de 26 años, figura entre los escapados y se cree que pudo pasar a Bélgica el pasado sábado. Está considerado como “peligroso”. Su hermano, Mohamed Abdeslam, fue detenido el sábado en Bruselas.

La Policía ha lanzado este lunes una operación en la región de Bruselas para capturar a Salah Abdeslam, según ha informado la fiscalía belga a la agencia AFP. La operación concluyó hacia las dos de la tarde y Salah Abdeslam sigue huido, tal como ha confirmado el alcalde de la localidad de Molenbeek, donde se desplegó un fuerte contingente policial a lo largo de la mañana. Cinco de las siete personas detenidas en Bélgica, entre ellas el hermano de uno de los kamikazes, han sido liberados, según la fsicalía.

 

 

Según fuentes policiales citadas por la cadena de televisión francesa BFM, el “cerebro” de los atentados del viernes podría ser Abdelhamid Abaoud, alias Abou Omar, un ciudadano belga de 27 años residente en Siria.

 

 

Abdelhamid Abaoud

 

Tanto él como Salah Abdeslam cometieron juntos varios robos a mano armada. Un yihadista francés que fue detenido a su regreso de Siria el pasado mes de agosto declaró a la Policía que, cuando llegó al país árabe, fue recibido por el citado Abdelhamid Abaoud, quien le ordenó que atentara contra una sala de conciertos. Abaoud es también sospechoso de preparar varios atentados fallidos en Francia.

 

 

 

 

Por otra parte, la fiscalía de la República ha informado este lunes de la identificación de otros dos terroristas suicidas.

Uno de ellos, nacido en Siria y de nombre Ahmad Al Momamed, se habría hecho inmolar junto al estadio en que se jugaba el partido de fútbol entre Francia y Alemania, con presencia de presidente François Hollande.

El otro se trataría de Samy Amimour, de 28 años, nacido en París. En octubre 2012 fue investigado por asociación con malhechores terroristas después de intentar trasladarse a Yemen, y un año más tarde se emitió una orden internacional de captura contra él, después de violar el control judicial. Según su familia, Amimour viajó hace dos años a Siria, después de haberse radicalizado en Francia.

 

 

De momento han sido detenidas 23 personas y se han dictado 104 arrestos domiciliarios en el curso de las 168 redadas efectuadas en distintos puntos de Francia, según ha informado este lunes en rueda de prensa el ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve. Asimismo, “se han confiscado 31 armas, cuatro de ellas de guerra, y 19 armas de fuego“, ha añadido.

Una de las investigaciones de esta pasada noche se llevó a cabo en Bobigny, en la región de Isla de Francia, según han informado fuentes del caso a la agencia France-Presse (AFP) y a France Info. De momento no se han comunicado los resultados de estas pesquisas.

Asimismo, al menos tres personas fueron detenidas en Toulouse en la noche del domingo, según ha informado la fiscalía a AFP. Durante el registro, los agentes se han sido incautados varios objetos ilegales, como un arma y cánnabis, que han permitido el arresto de “tres o cuatro personas”.

Cinco personas fueron detenidas esta pasada noche en Lyon en el marco de las mismas operaciones. Durante el registro se ha encontrado un verdadero arsenal de guerra, incluido un lanzagranadas, según fuentes del caso. En la región lionesa y en el sector de Villefranche-Sur-Saône se han efectuado hasta trece operaciones policiales.

Entretanto, el Ejército francés lanzó ayer domingo una veintena de bombas sobre los feudos del Daesh en Rakka, en el este de Siria, según informó el Ministerio de Defensa. “El primer objetivo destruido era utilizado por Daesh como puesto de mando, centro de reclutamiento yihadista y depósito de armas y municiones. El segundo objetivo albergaba un campo de entrenamiento terrorista”, precisa un comunicado del Ministerio.

De acuerdo con los testimonios de activistas sirios contactados por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos y de las comunicaciones internas del Daesh captadas por esta organización, los aviones de guerra aparentemente franceses y de otros países de la coalición liderada por Estados Unidos efectuaron este domingo al menos 30 ataques aéreos contra Rakka y alrededores. No se ha informado de muertos o heridos.

Valls: “Se ha atacado a Francia porque es un pueblo libre”

“Francia está de duelo y debemos hoy, mañana y durante mucho tiempo pensar en las víctimas, en sus amigos y familiares que viven momentos de pavor”, ha declarado este lunes Manuel Valls a la cadena de televisión RTL. “Se ha atacado a Francia porque es un pueblo libre”, ha proseguido.

“Estamos en guerra con el terrorismo, que ha golpeado y puede golpear de nuevo en los próximos días; no digo esto para dar miedo, sino para que los franceses estén al corriente”, ha advertido. “Vamos a vivir durante mucho tiempo con esta amenaza”, por lo que “es necesario prepararse para nuevas réplicas”. El Estado Islámico “prepara” nuevas operaciones, “no sólo contra Francia, sino contra cualquier otro país europeo”, ha explicado.

En la “guerra contra el terrorismo”, según Valls,  “no descartamos ninguna solución”. “Este atentado ha sido organizado, pensado, planificado desde Siria”, y “responderemos golpe por golpe”. “Estamos en guerra, y dado que estamos en guerra, actuaremos, golpearemos y ganaremos”, ha aseverado. Al respecto, el primer ministro ha anunciado la reanudación de los controles en las fronteras y el posible cierre de las mezquitas y las asociaciones radicales que se opongan “a los valores de la República”.

Entretanto, los lugares públicos y culturales de París reabren poco a poco sus puertas, mientras se guardan minutos de silencio en todo el país. Pese a las prohibición de las autoridades, en el marco de las medidas de seguridad, ayer por la noche se celebraron concentraciones espontáneas en la Plaza de la República de París, que fueron interrumpidas por movimientos de pánico.

 

Imágenes | BFM Twitter