El Parlamento de Cataluña ha rechazado por segunda vez en esta semana la investidura de Artur Mas como presidente de la Generalitat.

El cómputo de los votos de este jueves ha sido el mismo que el martes en la primera votación: la candidatura de Mas ha recibido el apoyo de los 62 diputados de JxSí y el rechazo de los 73 parlamentarios de la oposición: C’s, PSC, PP, SíQueEsPot y la CUP.

Con este resultado, según recuerda la agencia Europa Press, Mas se convierte en el primer candidato a la Presidencia de la Generalitat que no logra ser investido en las dos primeras votaciones, una situación que no se había dado en Cataluña desde la restauración de la democracia.

En las diez legislaturas anteriores, siete votaciones de investidura se revolvieron a la primera y otras tres tuvieron que esperar a la segunda, pero nunca se había llegado a la situación actual: tener que esperar a una tercera votación.

Las tres veces que no se lograron los apoyos para ser presidentes a la primera fueron con Jordi Pujol en 1980 y 1995, y con el propio Artur Mas en 2010, su primera legislatura al frente del Gobierno catalán.

En 1980, tras las primeras elecciones catalanas tras la dictadura, Pujol fracasó en primera vuelta pero en la segunda votación logró convencer a ERC y a Centristes de Catalunya-UDC para que le apoyaran: recibió 75 votos a favor y 59 en contra.

En las tres siguientes legislaturas –1984, 1988, 1992– Pujol logró tres mayorías absolutas consecutivas, lo que permitió debates de investidura sin sobresaltos; y, pese a no necesitar más apoyos, en 1984 logró sumar el aval de la Alianza Popular que lideraba el actual ministro Jorge Fernández Díaz.

En 1995 Pujol perdió la mayoría absoluta y también la posibilidad de ser investido en la primera votación, y tuvo que buscar las abstenciones del PSC de Joaquim Nadal, del PP de Aleix Vidal-Quadras y de la ERC de Àngel Colom, para una votación con 60 votos a favor, 11 en contra y 63 abstenciones.

La última legislatura de Jordi Pujol, en 1999, también fue sin mayoría absoluta pero sin problemas para una investidura a la primera; CiU y PP ya habían pactado la investidura de Aznar en el Congreso (1996) y repitieron alianza para apoyar a Pujol en el Parlament: 68 votos a favor, 55 en contra y 12 abstenciones.

TRIPARTITOS A LA PRIMERA

Los rivales políticos del tripartito siempre le acusaron de ser un Gobierno inestable, pero en cuanto a las investiduras siempre las solventaron a la primera, ya que la suma de votos de PSC, ERC e ICV-EUiA les daba una mayoría holgada para gobernar.

En 2003 Pasqual Maragall (PSC) fue investido con 74 votos a favor y 61 en contra, mientras que en 2006 José Montilla (PSC) consiguió 70 ‘sí’ frente a 65 ‘no’.

En 2010, Mas perdió la primera votación, pero a la segundo pactó con el PSC un conjunto de medidas para conseguir las 28 abstenciones de los socialistas; a los pocos meses cambió de socio parlamentario y se alió con el PP para tener estabilidad parlamentaria.

En 2012, tras adelantar elecciones por su apuesta soberanista, Mas consiguió el apoyo de ERC para ser investido en primera vuelta, y con 71 votos a favor y 63 en contra empezó a gobernar con menos complicaciones que las que tiene actualmente.

RONDA DE CONSULTAS

Ahora, la presidenta del Parlamento, Carme Forcadell, deberá abrir una nueva ronda de contactos con los líderes parlamentarios y proponer de nuevo un candidato, que podría volver ser Mas –si logra convencer a la CUP– o uno alternativo.

La fecha máxima para investir nuevo presidente es el 9 de enero: si entonces no hay acuerdo, el Parlamento quedará disuelto y el propio Mas se verá obligado a volver a convocar elecciones de cara a la primavera.