El presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, ha ofrecido un acuerdo a la CUP por el cual esta formación apoyará este jueves su investidura en el cargo a cambio de someterse a una cuestión de confianza dentro de diez meses en el Parlamento.

“Si el Gobierno no supera la cuestión de confianza, hay que investir otro presidente de la Generalitat: automáticamente el presidente cesa”, ha explicado en el pleno del Parlamento, donde este jueves se debe celebra la segunda votación de la investidura, según recoge la agencia Europa Press.

Mas ha recordado que solo es potestad del Gobierno presentar la cuestión de confianza; de ahí que su oferta la CUP pase por dejarle gobernar hasta después del verano, y entonces someter su gestión a la aprobación del Parlamento.

La CUP tendría la llave de la continuidad de Mas si el resto de la oposición rechazara su gestión en la eventual cuestión de confianza, pero si Mas lograra convencer a algún otro partido de seguir en el cargo, podría hacerlo prescindiendo de la opinión de la CUP.

El debate se celebraría aproximadamente en septiembre, ha precisado Mas, y ha defendido que ésta es una oferta que la CUP puede aceptar: “Es un intento de desencallar las cosas, que haya investidura y que haya gobierno definitivo”.

“PULCRITUD DEMOCRÁTICA”

Para Mas, la cuestión de confianza es una herramienta de “pulcritud democrática” que puede ayudar a que JxSí y la CUP acerquen posiciones para desencallar su investidura porque, según ha dicho, es urgente configurar un Gobierno y evitar una situación de bloqueo institucional.

“Si no desbloqueamos la situación, se paraliza el inicio de la legislatura, y éste no es el mandato que hemos recibido por parte de la ciudadanía”, ha advertido Mas, que también ha hecho un paralelismo con el inmovilismo de la CUP y el del Gobierno español.

El presidente ha destacado la urgencia de llegar a un acuerdo entre los 72 diputados independentistas, teniendo en cuenta que “a base de inmovilismo, las cosas se deterioran y hasta se pudren, lo que hace que se complique la cosa”.

“Nuestras ofertas tienen las mejores intenciones. Queremos que el Parlamento empiece a tomar decisiones; si puede ser, hoy mismo”, ha concluido en un último intento de convencer a la CUP.

FUNCIONES “COMPARTIDAS”

Mas también ha oficializado a la CUP su oferta de ceder poder en tres ‘macroconsejerías’: una encargada de los asuntos sociales, otra de economía y empleo, y otra sobre relaciones internacionales: “Es un intento de aproximación”.

Aunque no lo ha mencionado, en la reunión que celebró este miércoles en el Palau de la Generalitat propuso a la CUP que Neus Munté se encargase de la vicepresidencia de asuntos sociales, Oriol Junqueras de la económica y Raül Romeva de la de asuntos sociales.

El candidato en funciones ha precisado que de la ‘macroconsejeria’ de asuntos sociales dependerían cuatro departamentos, de la económica cinco más, y de la de relaciones internacionales otras cuatro.

Mas opina que esta remodelación de la estructura de la Generalitat se justifica porque Cataluña está “en un momento diferente del que es habitual, un momento de transición para pasar de la autonomía a la constitución de un Estado”.