Decía Blaise Pascal (o Albert Einstein, quién sabe) que el corazón tiene razones que la razón no entiende. Algo similar sucede con Brightstar , empresa especializa en distribución de telefonía móvil, que apenas 15 días después de plantear un ERE por motivos organizativos, pide a esos mismos trabajadores que hagan horas extra porque tienen demasiado trabajo.

La historia se ha enredado hasta el punto en que la versión de trabajadores y empresa (lógicamente) es contradictoria. Brightstar, que presentó el expediente de regulación de empleo el pasado mes de octubre, alega motivos organizativos y productivos. Aunque nada más lejos de la realidad, según explican fuentes del Comité de Empresa a SABEMOS, ya que en estos momentos no tienen ninguna previsión de perder capacidad productiva dentro de la empresa.

Brightstar es uno de los distribuidores de telefonía móvil y logística más importantes de España. Al menos así lo atestiguan sus resultados consolidados que reportaron un beneficio neto de 6,2 millones de euros al cierre de marzo de 2014. Pero la gran sorpresa ha llegado cuando se ha planteado un ERE a 69 trabajadores (ahora renegociado a 63) sobre un total de 192 empleados.

¿A qué se deben estos despidos? Desde el Comité de Empresa no lo tienen muy claro. Bien es cierto que de un tiempo a esta parte han perdido clientes importantes como Ono o Yoigo, aunque la marcha de la filial española del grupo sueco Teliasonera se ha producido recientemente, por lo que no encajaría con ningún tipo de causa económica, según el Comité.

Pero sin duda, lo más rocambolesco en toda esta historia es que hace unas semanas han llegado a un acuerdo con el fabricante BQ para ser su distribuidor en España. Y aquí es donde no encajan las fichas (al menos para el Comité). Tras la llegada de la firma española como cliente, Brightstar ha tenido que pedir a sus trabajadores que hagan horas extra porque no dan abasto con el trabajo de distribución. Así, según el Comité de Empresa, algunos pedidos se empiezan a retrasar. Para solucionar esto la compañía ha decidido subcontratar el servicio de otra empresa que sirva de apoyo, según nos traslada el Comité. Incluso, justo en la semana que se presentó el ERE formalmente, se pidió a los trabajadores que fueran el fin de semana a trabajar para adelantar tareas.

Respuestas de la empresa

Desde el Comité de Empresa buscan algún tipo de explicación a todo esto. Asumen que la salida de Yoigo ha sido “un palo”, pero la llegada de BQ es una noticia muy positiva en todos los niveles. ¿Entonces?

Fuentes de Brightstar aseguran a SABEMOS que la pérdida de estos dos clientes (Ono y Yoigo) ha hecho que tengan que readaptar la plantilla a las necesidades actuales. En cuanto a la llegada de BQ como cliente, desde la compañía aseguran que “les hemos explicado la situación a los trabajadores y que al llegar un cliente nuevo, hasta que traslada todo su material hay un gran volumen de trabajo. Una vez que eso se acabe ya será el pedido normal que se haga. Lo que ha habido hasta ahora es un alto volumen por la entrada del nuevo cliente. Es decir, ahora durante la Navidad habrá bastante trabajo, pero una vez que pase, todo dependerá de si hay muchos pedidos o pocos”.

Por su parte, desde el Comité no creen que lo de BQ sea algo temporal. Sea como sea, no encuentran ninguna lógica. De los 63 empleados que forman el ERE, 40 trabajadores son de almacén, justo donde más mano de obra se necesita en estos momentos. Por eso cualquier explicación les parece no tener lógica.

¿Motivos? si es que los hay

La compañía, tal y como declara a este medio, asegura que existen unas causas fundadas para llevar este ERE a cabo. Mientras, desde el Comité creen que todo tiene que ver con un ajuste presupuestario. Es decir, en el último ejercicio no cuadrarían las cuentas, y estarían unos 800.000 euros por encima de lo previsto, y que por lo tanto a la hora de reportar a la matriz solo han encontrado como solución despedir a esta cantidad de trabajadores (y los que pueden venir).

Por otra parte, han visto actitudes dentro del cuerpo directivo que no son muy lógicas. Tras haber perdido a Yoigo no han mostrado una actitud agresiva a la hora de retener al cliente o buscar otros. Aunque con suerte han tenido la llegada de BQ. En este sentido, no ven justificados el 1.700.000 euros que se embolsarán los directivos ante esta disyuntiva.

En cuanto a una posible venta de la empresa, desde el Comité no lo ven con mucho sentido dado que se han presentados planes de viabilidad a cinco años que, en principio, hacen pensar que hay una apuesta por mantener la marca y la compañía.

¿Entonces? La única respuesta, y visto lo que ha sucedido con BQ, es que se va a intentar echar a los empleados con sueldos más altos y situaciones contractuales más ventajosas y subcontratar todo el trabajo que sea necesario. Así es como lo ven desde el Comité. En este aspecto, desde la compañía se muestran muy rotundos y aseguran que “lo de las subcontraciones no tiene mucho sentido. Si alguien piensa que aquí estamos por destruir empleo está muy equivocado. Esta empresa no está pensando en subcontratar nada a nadie”.

Futuro incierto y Navidad sin turrón

“Si el día 16 de noviembre no se llega a un acuerdo y se presenta el ERE, las 63 personas se van a la calle, y luego ya no se puede hacer nada”. En estos términos tan pesimistas se muestran desde el Comité de Empresa, pero no ven otra salida. Insisten en la idea de que la compañía no está contando algo. Justo a las puertas de la campaña de Navidad, con BQ como uno de los que será fabricante estrella en cuanto a regalos y 40 trabajadores menos de almacén, no comprenden cómo se puede afrontar todo.

Para esta afirmación Brightstar tiene respuesta: “Cuando acabe la campaña de Navidad se acabará ese volumen de trabajo. Además, algunos trabajadores lo pueden corroborar ya que llevan muchos años en la empresa. En cuanto al caso de Yoigo, estos tenían 1.000 tiendas a las que teníamos que servir todos los días. Sin embargo BQ es un fabricante, su éxito dependerá del acierto que tenga haciendo móviles”.

En cuanto al plano laboral, desde el Comité su preocupación “no solo es quién se marcha, sino en qué situación quedan las personas que no se despiden, porque lo mismo dentro de unos meses hay más despidos. Qué garantías hay para la gente que se quede”. En este sentido, desde la dirección de la compañía aseguran que “un ERE no es como empieza, sino como caba después de la negociación”. “Es decir, en muchas ocasiones hemos dicho que habrá avance en el número de despidos [a menos], y somos realistas. Con la campaña de Navidad delante, queremos hacerlo bien con BQ, y además también haremos la distribución de Media Markt”.

Dos historias, dos versiones. Según el Comité, desde la compañía tienen previsión, incluso, de que puedan llegar clientes tan potentes como la división francesa de Orange. Y eso sin contar que en estos momentos Brightstar tiene toda la distribución los productos Huawei en España, y una parte importante en la distribución de Sony. Por su parte, la empresa asegura que el golpe de Yoigo ha sido muy grande y que se necesita una reestructuración. Mantienen que la campaña de Navidad no es significativa en cuanto al volumen de negocio, y que intentarán salvar todos los puestos de trabajo posibles.