La comunidad afroamericana de #Mizzou, la Universidad de Missouri, no ha ido hoy a clase tras recibir amenazas de muerte de compañeros racistas y miembros del Ku Klux Klan.

“Parecen los 60 pero es 2015”. Es una de las frases más repetidas ayer y hoy en el estado de Missouri, donde aún existe el Ku Klux Klan (KKK). Los estudiantes negros de la principal universidad del estado han sido amenazados de muerte a través de las redes sociales, por lo que muchos no han ido hoy a clase temiendo por su vida.

 

 

(“Toda esta situación en Mizzou es como el movimiento por los derechos civiles otra vez. Son los 60 en en 2015”.)

 

#Mizzou, el nombre coloquial de la Universidad de Missouri, que acoge a unos 35.000 estudiantes, es Trending Topic en USA y también ha llegado a España. La tensión racial en esta institución es constante: Su presidente dimitió hace pocos días tras ser acusado, precisamente, de comportamiento racista por no condenar de forma categórica los incidentes racistas de la semana anterior. 

 

A los grupos xenófobos de la universidad no les ha gustado que la comunidad negra tenga ese poder (el de los derechos civiles) y, como revancha, han estado sembrando el pánico y reviviendo el espíritu del KKK en su versión del siglo XXI, que ya no incluye el traje tradicional. Uno de los mensajes decía que iba a disparar a todos los negros que viera hoy miércoles en el campus.

 

 

“Aún hay odio blanco y amenazas en Mizzou”:

 

Más allá de las amenazas virtuales, han estado lanzando tiros desde una furgoneta, según denuncian numerosos estudiantes. En otro vídeo aparece un hombre profiriendo insultos racistas y mencionando al KKK en el campus de Mizzou la pasada madrugada. 

 

 

La Universidad de Missouri ha aumentado la presencia policial en el campus y está investigando la autoría de los mensajes, pero no ha cancelado las clases de hoy ni ha dejado pasar a la prensa. Los profesores han reaccionado de distintas maneras: Algunos han suspendido su clase o examen para no darle privilegios a los estudiantes blancos que sí pueden asistir de forma segura y otros han optado por mantener su agenda aunque ello suponga que el 7% de los estudiantes tenga que elegir entre su seguridad y su educación.

 

Por ejemplo este profesor dice que va a mantener su examen de hoy y que cada uno tome la decisión que crea conveniente, pero que él cree que cancelarlo sería una victoria para los “matones”:

 

La universidad asegura en este tuit que no hay ninguna amenaza, pero no especifica qué medidas ha llevado a cabo para asegurar la seguridad de los estudiantes negros:

 

Hay quien denuncia que no se toman suficientes medidas de seguridad porque los blancos-blancos (blancos no latinos), que suponen el 77% de los estudiantes de Mizzou, no están amenazados:

 

En un país en el que las matanzas juveniles están a la orden del día, es sorprendente que la amenaza no se haya tomado demasiado en serio, sobre todo porque la reciente masacre de Oregón empezó con un mensaje de amenaza similar. Por ello se denuncia que la reacción institucional es también racista, ya que habría sido diferente si los agresores no fueran blancos o si las personas amenazadas sí lo fueran.

 

 

(“Es una locura que a un niño de 14 años le arresten y llamen terrorista por hacer un reloj pero a los miembros del KKK solo les llamen “matones”.)

 

(Este otro anima a los medios y autoridades a reconocer que el terrorismo también puede ser un arma utilizada por personas blancas).

 

Este incidente no es un hecho aislado, la tensión racial en el sureste de los Estados Unidos, donde se concentra más de la mitad de la población afroamericana del país, es algo que nunca se ha superado y que en los últimos años está provocando brotes de violencia contra la comunidad negra, incluida la violencia policial, como los de Ferguson (en el mismo estado de Missouri), Baltimore (Maryland) o Charleston (Carolina del Sur).

 

“Más policías en la universidad no es la solución definitiva a estas amenazas. Debemos organizar a los blancos para parar a los blancos racistas” dice este activista estadounidense.