El Ministerio de Sanidad permite también la comercialización de los viajes a las islas tras rechazarse la impugnación promovida por Globalia y Barceló. Las primeras ventas llegarán el 19 de noviembre.

El Gobierno –ahora sí- da por adjudicado en firme y al completo todo el programa de viajes del Imserso para los próximos años. Con retraso (mucho retraso) por varias impugnaciones, pero el inicio de las ventas de los tres lotes del concurso, de todos, ya tiene fecha oficial.

El 11 de noviembre arranca la comercialización de los lotes de los viajes al interior y a la costa peninsulares, que son los que gestiona Mundosenior (la unión de Globalia y Barceló). Y, según acaba de confirmar la Dirección General de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), la venta del lote de viajes a Canarias y Baleares, en manos de Mundiplan (Iberia, Alsa, Gowaii e IAG7), comenzará la próxima semana.

Mundosenior no ha conseguido paralizar el reparto del programa de viajes del Imserso. La unión de Globalia y Barceló se llevó la pasada semana un varapalo en su batalla legal para evitar que su rival Mundiplan se quede con el paquete de viajes a Canarias y Baleares, el más codiciado el programa. El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, adscrito al Ministerio de Hacienda, desestimó su impugnación.

El Imserso ya desbloqueó la venta de los paquetes a interior y costa, que no habían sido recurridos. Y ahora desbloquea también la venta de los de Canarias y Baleares. El comienzo de la comercialización del lote de las islas es progresiva según la comunidad autónoma en que resida el pensionista: el 19 de noviembre empiezan a venderse los viajes en Asturias, Cantabria, Extreamdura, La Rioja y Mucia; el 23 de noviembre, en Andalucía, Aragón, Baleares, Navarra, Ceuta y Melilla; el 25 de noviembre, en Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, Madrid y País Vasco; y finalmente el 27 de noviembre, en Cataluña, Comunidad Valenciana y Canarias.

Mundiplan finalmente ofrecerá 373.754 plazas para los viajes a las islas, casi 100.000 plazas más que las previstas en el concurso, lo que “hará posible que más personas mayores disfruten con los viajes, que se incremente la actividad económica en estas comunidades autónomas de destino y que, consecuentemente, se genere más empleo en el sector”, subraya el Imserso en un comunicado. Los pensionistas empezarán a recibir en sus hogares las cartas con la acreditación necesaria a partir del 12 de noviembre.

Una larga batalla legal

El Gobierno confirmó el 7 de octubre a las partes la adjudicación formal del megacontrato de los viajes del Imserso, valorado en 1.200 millones para los próximos cuatro años. El Ejecutivo tuvo que volver a evaluar parte de las ofertas presentadas para hacerse con el concurso, después de quedar anulada por un tribunal la anterior adjudicación por irregularidades en la valoración de las ofertas.

La nueva resolución corregía la anterior (que adjudicaba todo el programa a Mundosenior) y repartía entre los dos grupos de empresas la gestión de los viajes de pensionistas para los próximos años. La nueva adjudicación contempla que Globalia y Barceló mantengan la explotación de dos de los tres lotes del concurso, las que comprenden los viajes a las costas españoles y a los destinos de interior. Mientras que Mundiplan gestionará el lote más codiciado, el de los viajes a Baleares y Canarias.

El lote de los viajes de los pensionistas a las islas es el que concentra la mayor parte de los vuelos previstos (alrededor del 70% de todo el negocio aéreo), y es el que se disputaban con más ahínco los dos contrincantes, al garantizar centenares de miles de plazas de avión en temporada baja. Y es que el negocio del trasporte de los viajeros es una de las grandes bicocas del concurso. En Mundiplan está integrada Iberia, y en Mundosenior participa Globalia, a la sazón el grupo matriz de la otra gran aerolínea española, Air Europa.

Mundosenior cumplió su amenaza hace dos semanas y finalmente presentó formalmente el recurso contra la nueva adjudicación del concurso de viajes del Imserso. Y, además, lo hizo por partida doble: por un lado, impugnó la resolución del concurso ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC); y por otro, presentó un segundo recurso en la Audiencia Nacional contra el propio TACRC por su decisión de revocar la anterior adjudicación y obligar al Imserso a volver a evaluar las ofertas. El primero de ellos ya ha sido desestimado por el Tribunal, y ahora queda por resolverse la impugnación presentada ante la Audiencia.