Hitting the apex repasa cinco años de gloria y tensiones en el paddock de MotoGP, con Lorenzo, Rossi y Márquez como protagonistas.

A Jorge Lorenzo le encanta dormir. Los domingos, cuando hay carrera, Marco, su asistente, le despierta para desayunar y él se da cuenta de que la tranquilidad de la víspera se ha esfumado. “Empiezas a sentir mariposas en el estómago”, explica. “Odio esa sensación. Te sientes más cansado, menos fuerte”. Marc Márquez también suele dormir bien antes de competir. El momento en que todo cambia llega en el ‘warm-up’: “Entonces sí estoy algo nervioso”. A Valentino Rossi le sucede algo parecido: “El domingo por la mañana, las sensaciones son siempre las mismas: aprensión, miedo, adrenalina… Piensas en positivo pero también tienes miedo a equivocarte. Juntos, el mejor y el peor sentimiento de mi vida”.

Lorenzo, Márquez y Rossi no son sólo los grandes protagonistas del final de temporada en MotoGP, sino tres de los seis protagonistas de Hitting the apex, un documental que repasa el último lustro en la categoría reina del motociclismo. Los otros tres son Dani Pedrosa, el retirado Casey Stoner y Marco Simoncelli, fallecido en 2011. De forma cronológica, Mark Neale, director especializado en dos ruedas, trata de acercarnos a ese otro gran circo que el próximo domingo, en el GP de la Comunidad Valenciana, conocerá a su nuevo campeón.

La película, narrada por Brad Pitt y con un metraje superior al habitual en estas cintas -más de dos horas y cuarto-, es también una buena ocasión para revisar las tensiones que han marcado recientemente la competición. No hay que esperar demasiados minutos para ver a Valentino Rossi sacando de la pista a un enemigo aún más viejo, Max Biaggi. Estas imágenes de archivo evocan sin remedio el incidente que el ‘Doctor’ y Márquez protagonizaron en Sepang hace dos semanas, y que ha multiplicado la atención sobre la carrera definitiva del curso: Pero basta un vistazo atrás para comprobar que el último GP de Malasia no deparó nada que no se hubiera visto antes.

“¡Es un puto cabrón!”, dijo Rossi sobre Márquez tras un polémico adelantamiento en el ‘Sacacorchos’ de Laguna Seca, si bien con un tono muy distinto al que emplearía ahora. Era 2013, el primer año de Márquez en MotoGP, y el novato no tenía reparos en admitir que se sentía impresionado por tener tan cerca a Lorenzo, Pedrosa “y, sobre todo, a Valentino”. Dos años antes, Rossi se las había tenido tiesas con Stoner en el GP de España. El italiano, en su peor momento -estuvo dos años y medio sin ganar una carrera- se llevó por delante a Stoner, cuyo enfado creció al ver que la cantidad de comisarios que acudían raudos a ayudar a su rival a seguir en la carrera, pero no a él. Rossi acudió luego a disculparse, sin quitarse el casco siquiera, lo que enojó aún más al australiano y propició una histórica réplica: “¡Tu ambición puede más que tu talento!”

Hitting the Apex recuerda también el enfrentamiento verbal entre Lorenzo y Simoncelli en la sala de prensa, con los micrófonos abiertos. Lorenzo le recriminaba su estilo temerario, y no era el único. Simoncelli hizo rodar por los suelos a Pedrosa y, a raíz de aquello, recibió incluso amenazas de muerte. Tuvo que disputar el GP de Cataluña a la sombra de dos Mossos d’Esquadra y, lejos de sucumbir a la presión, logró su primera ‘pole position’ en MotoGP. Mientras el público le abroncaba, él lo celebraba con unos caballitos. Cuatro meses después falleció tras una caída en el GP de Malasia. Pedrosa, que le había llegado a negar el saludo, reconoce que se arrepiente: “La vida es muy corta para tener enemigos”.

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