El CSN cambia la valoración de los incidentes en las centrales y los clasificará automáticamente en el nivel más bajo de la escala de seguridad si el titular de la central dice que no estaba al tanto del fallo. Los técnicos del CSN denuncian que con la reforma se “facilita la ocultación de información” por parte de las eléctricas y que se puede “generar desconfianza hacia España” en materia de seguridad nuclear.

La dirección del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha modificado los criterios que se utilizan para clasificar la gravedad de los incidentes que se registran en las centrales nucleares. La modificación fue aprobada el pasado 4 de septiembre por la Secretaría General del organismo como un mero procedimiento administrativo, por lo que no se había hecho pública y no ha sido elevada al pleno del centro para su aprobación, según informan a SABEMOS fuentes conocedoras del proceso.

El CSN ha cambiado la norma y ahora se clasifican los sucesos de forma automática en el nivel más bajo de gravedad si la central dice que no estaba al tanto del fallo

La gravedad de los fallos registrados en una central nuclear se clasifican según la denominada escala INES, que valora los sucesos del 0 al 7 (siendo el 0 una simple anomalía que se considera no ha supuesto un problema de seguridad y el 7 un accidente de consecuencias extremas, como Fukushima o Chernóbil).

El CSN ha introducido cambios en el procedimiento que sus técnicos han de seguir para valorar la gravedad de incidentes acaecidos en las centrales. Y tras la reforma, se han ampliado los supuestos que directamente se consideran de nivel 0 y que hasta ahora podían ser tratados como de nivel 1 (que ya tiene la categoría de incidente, no de mera anomalía o desviación). Los propios técnicos del organismo supervisor de la seguridad nuclear en España critican los cambios por sus posibles consecuencias.

La gravedad, en función de si la central admite conocer el fallo

Desde el pasado septiembre, se consideran automáticamente como fallos de nivel 0 todos aquellos que, aunque se estén incumpliendo las especificaciones técnicas de funcionamiento (ETF) de las instalaciones, hayan pasado inadvertidos para las compañías eléctricas titulares de la central nuclear.

Los técnicos del CSN avisan de que el cambio “facilita la ocultación de información por parte de los titulares” de las centrales nucleares

Esto es, si los gestores de la central no tienen conocimiento del incidente y, por ello, no pueden tomar medidas para solucionarlo en los plazos fijados, a partir de ahora no se considerará más que una anomalía. Y sólo pasarían a considerarse como suceso de nivel 1 si el titular de la planta no toma medidas en el plazo de tiempo obligatorio desde el momento que tiene conocimiento (o desde el momento que dice que lo tiene).

Desde el CSN se subraya que la modificación “no compromete la seguridad de las centrales nucleares ni la comunicación de la misma”, porque el organismo también está obligado a informar públicamente de los fallos de nivel 0. Fuentes del CSN consultadas por SABEMOS aseguran que los cambios introducidos sólo afectan “a los procedimientos internos” del centro, y que “no alteran en nada la política de seguridad”. “Se trata sólo de un cambio en la clasificación que se hace de algunos sucesos, y que no tiene incidencia en la seguridad, sólo en la elaboración de la estadística”.

“Llevamos 35 años aplicando la escala con unas reglas de juego muy claras, definidas y consensuadas internacionalmente, pasando ahora a cambiarlas de modo arbitrario y sin advertirlo públicamente”, dicen los técnicos

Sin embargo, el cuerpo técnico del CSN rechaza una reforma que convierte en crucial para determinar la gravedad de un incidente que los dueños de la central digan que estaban al tanto del fallo o no. La Asociación Profesional de Técnicos de Seguridad Nuclear y Protección Radiológica (ASTECSN) subraya que la clasificación de la gravedad según la escala INES –asumida a nivel internacional por todo el sector nuclear y los reguladores del mismo- se basa en la probabilidad de que el suceso pudiera haber ocasionado un accidente y en la posible degradación de la operativa de un sistema de seguridad de la central, y no en que las eléctricas que explotan las instalaciones conozcan que el incidente se está produciendo o no.

Según los cálculos de la asociación que agrupa al cuerpo técnico del CSN, los 58 incidentes de nivel 1 que se han registrado en España en los últimos veinticinco años habrían sido sólo 14 con el nuevo procedimiento ahora vigente. Una circunstancia que “distorsiona la percepción el riesgo que se tiene sobre la operación de las centrales nucleares” y que “supone un cambio artificial en las tendencias, cuya lectura podría interpretarse erróneamente como una mejora de la seguridad de las plantas nucleares”.

Ocultación de información

La ASTECSN ha elevado un escrito al pleno del CSN sobre esta reforma –al que ha tenido acceso SABEMOS– en el que denuncia que el cambio en los procedimientos que ha aprobado la dirección del centro “facilita la ocultación de información por parte de los titulares [de las centrales], ya que, con alegar que el incumplimiento es inadvertido, se clasificará automáticamente como Nivel 0 en la escala”.

Los 58 incidentes de nivel 1 que se han registrado en España desde 1990 habrían sido sólo 14 con el nuevo procedimiento aprobado

Y la asociación apunta que la modificación también “puede generar desconfianza hacia España al relajar unilateralmente unos criterios de comunicación pública consensuados internacionalmente” y modificar un criterio de funcionamiento mantenido a lo largo de 35 años sin un “informe técnico riguroso” que lo justifique.

“Es una cuestión que a nuestro entender no se ha tratado con el debido rigor, independencia y transparencia que consideramos ineludibles en un regulador nuclear”, sostiene la ASTECSN en el escrito. “Llevamos 35 años aplicando la escala con unas reglas de juego muy claras, definidas y consensuadas internacionalmente, pasando ahora a cambiarlas de modo arbitrario y sin advertirlo públicamente”.

La asociación de técnicos ha solicitado al pleno del CSN –el organismo por el que pasan las grandes decisiones del centro- que abra una investigación sobre las razones que han llevado a revisar el procedimiento de clasificación de sucesos.

 

CESADO UN JEFE DE ÁREA DEL CSN POR OPONERSE AL CAMBIOLos cambios introducidos en el procedimiento para valorar la gravedad de incidentes en las centrales nucleares también han desencadenado un conflicto laboral interno en el Consejo de Seguridad Nuclear. La dirección del centro cesó el pasado julio al que había sido durante los últimos 15 años jefe de Área de Experiencia Operativa y Normativa, Rodolfo Isasia, tras oponerse a la modificación que la Dirección Técnica quería introducir (y que luego efectivamente introdujo) en la clasificación de fallos en las nucleares.

El CSN justificó el cese del jefe de Área en una pérdida de confianza por parte de sus superiores y en un comunicado de prensa emitido en septiembre confirmó que el funcionario –que también es el Coordinador Nacional de la escala INES- se había opuesto a la revisión de la clasificación de sucesos en las centrales nucleares.

Posteriormente, el CSN ha castigado al ex jefe de área cesado con una rebaja de su nivel en la escala de la función pública y con la retirada del complemento de productividad.

Desde la ASTECSN se subraya que “si no hubiera sido por la discrepancia del Coordinador Nacional de la Escala INES, que lejos de aceptar un cambio que le simplificaba el trabajo, manifestó su posición contraria al mismo, dicha modificación se habría incorporado de forma inadvertida, incluso para el mismo pleno” del CSN.