El partido de Rivera presenta en Cádiz sus propuestas para reformar las instituciones y regenerar la democracia. Plantea que un Consejo de Presidentes autonómicos sustituya a la Cámara Alta, cuya existencia cree innecesaria.

Suprimir el Consejo General del Poder Judicial, el Senado y los decretos leyes. Son tres de las principales medidas que Ciudadanos proponer para regenerar las instituciones y la democracia española, tal y como ha expuesto hoy en Cádiz, cuna del constitucionalismo español. Albert Rivera ha protagonizado la presentación más esperada de su programa electoral, sobre la que el partido llevaba meses levantando expectativas y de la que su candidato a La Moncloa quiere hacer bandera en la campaña electoral.

El documento contiene 30 “propuestas para cambiar España” y ha sido aprobado por la Ejecutiva naranja tras estudiar el trabajo del consejo de sabios al que se encargó un primer borrador. Los juristas Francesc de Carreras, Francisco Sosa Wagner, Elisa de la Nuez, Rodrigo Tena, Mercedes Fuertes o Andrés Betancor estuvieron semanas debatiendo sobre esas medidas que dan contenido a las veleidades regeneradoras que explican gran parte del éxito de Ciudadanos. Agrupados en cinco grandes bloques -ciudadanía, democracia, garantías, territorialidad y Europa-, los planteamientos pretenden marcar la agenda política de los próximos días, después de que PSOE y Podemos hayan desgranado sus propuestas de reforma constitucional y hasta Mariano Rajoy se haya mostrado dispuesto a abordar el debate en la próxima legislatura.  

Las funciones del CGPJ serían asumidas por el presidente del Supremo, al que le asistirían “dos adjuntos”

La eliminación del CGPJ es la medida estrella del apartado Más garantías. Un Estado eficaz al servicio de los derechos de los españoles. Con ella, Rivera quiere contribuir a la despolitización de la Justicia, aspecto por el que más preocupación ha venido mostrando. Las funciones del órgano de gobierno de los jueces, atribuidas en la Constitución, serían asumidas por el presidente del Tribunal Supremo -actualmente también presidente del CGPJ-, “que estará asistido por dos adjuntos”, ha explicado el candidato ante las mil personas que han abarrotado el Palacio de Congresos gaditano. Otras 500 lo han seguido en salas contiguas a la principal y 6.000 más a través de streaming.

Esa autoridad judicial será designada por el Congreso “con el voto a favor de las dos terceras partes de sus miembros, entre magistrados del TS, con al menos 20 años de ejercicio en la carrera judicial y que no hubieran tenido vinculación con ningún partido político”. Su mandato será de seis años, sin poder ser reelegido, mientras que el de sus adjuntos durará tres, igualmente sin posibilidad de reelección, y corresponderá a los jueces y magistrados, “en elecciones convocadas al efecto”, su designación.

Además, Ciudadanos pretende acabar con la “discrecionalidad en los nombramientos de jueces y magistrados”, prohibir que los parlamentos regionales propongan a magistrados para los TSJ, limitar las “puertas giratorias entre justicia y política” y dotar de más medios y recursos a la administración judicial. Dentro de este mismo bloque encuadra la “supresión del decreto ley”, el mecanismo de que dispone el Gobierno para aprobar normas de urgencia sin tener que esperar el visto bueno de las Cortes.

“La legislación de extraordinaria y urgente necesidad deberá ser aprobada por el Congreso mediante un procedimiento sumarísimo que deberá culminarse en un plazo máximo de 72 horas”, según el planteamiento de la formación naranja, que también quiere acabar con los indultos para condenados por corrupción o violencia de género, instaurar un mecanismo abierto para elegir al Fiscal General del Estado y despolitizar el Tribunal Constitucional. Para este último propósito, se plantea una reforma de la Carta Magna que incluya el endurecimiento de las incompatibilidades para formar parte del órgano.

Un Consejo de Presidentes

En cuanto al Senado, cuya reforma era perentoria para Ciudadanos, se opta por suprimirlo y convertir a España en un sistema unicameral. En lugar de la Cámara Alta se instauraría un “Consejo de Presidentes” autonómicos donde los miembros tendrían voto ponderado en función de la población de su región. La propuesta ha sido la más aplaudida por un público entregado a Rivera, que le ha recibido y despedido al grito de “presidente”. Él ha correspondido con loas a Cádiz, “cuna de las libertades”.

Dicho Consejo de barones se encargaría, ha explicado el líder naranja, de la aprobación en segunda lectura se leyes que afectaran a la territorialidad, aunque en caso de conflicto seguiría prevaleciendo el criterio del Congreso. Ciudadanos pide “no confundir” este órgano con la conferencia de presidentes que ya existe y que se reúne muy eventualmente, pues la nueva será una institución legislativa, no ejecutiva, en la que no participaría el jefe del Gobierno.

Además, Rivera llevará en su programa electoral conocidas proclamas de su partido como la eliminación de las diputaciones provinciales, la fusión de ayuntamientos y clarificar en la Constitución qué competencias corresponden a cada administración, así como el nombre de las autonomías para cerrar el modelo de Estado. Sobre la financiación territorial, no se plantea la eliminación de los fueros a corto plazo, aunque sí señala que debe hacerse “un cálculo razonable de la contribución vasca y navarra a la Hacienda estatal con el fin de evitar desigualdades”.

C’s propone blindar en la Constitución derechos sociales y eliminar la posibilidad de que Navarra sea anexionada por el País Vasco

La formación naranja también recoge en su documento reivindicaciones como el blindaje constitucional de los derechos a la transparencia, a la protección de datos personales y sociales como a la salud o a los servicios sociales. Su propuesta de reforma electoral, otra añeja proclama del partido, estaría “inspirada en el régimen electoral alemán, lo que supone que la elección de los diputados se hará simultáneamente entre escaños unipersonales y listas proporcionales, disponiendo en consecuencia cada elector de dos votos”. Iría acompañada de la eliminación de privilegios para los políticos y del impulso a las iniciativas legislativas populares, todo ello en el marco de “más democracia, representatividad y participación” por el que apuesta el partido.

Toda la presentación ha estado protagonizada por Rivera, al contrario que en similares eventos anteriores, donde el protagonismo se repartió entre él y el coordinador del programa, Luis Garicano, además de dar espacio a expertos u otros dirigentes. “Me apetecía hacerlo”, ha concluido el candidato de Ciudadanos, porque las propuestas de hoy responden al “anhelo de millones de españoles” y porque no concibe concurrir a las generales y “no explicar qué quieres hacer cuál es tu proyecto de país”.