El rotativo estadounidense es Trending Topic aquí por un artículo que repasa la situación de los medios de información españoles y señala las crecientes preocupaciones sobre libertad de prensa.

“Mientras la industria mediática española cambia rápidamente, algunos se preocupan por la objetividad”. Este es el título del reportaje firmado de Raphael Minder publicado hoy en el New York Times del que todo el mundo habla en la red. Hace un repaso del estado del sector, empezando por que “11.000 periodistas han perdido su trabajo en España en siete años” para luego analizar las presiones que obstaculizan la independencia de los medios informativos.

 

 

 

 

En concreto, menciona dos tipos de presiones: Por un lado la política: “La industria se ha enfrentado a (…) lo autoritario de un gobierno conservador” del Partido Popular, “que ha neutralizado de forma agresiva la crítica popular”. También menciona la Ley Mordaza “que impone multas elevadas para protestas políticas no autorizadas o para la publicación de vídeos en los que aparecen miembros de la policía”. Por otro lado está la presión financiera: “Los periódicos están en manos de los acreedores” señala Miguel Ángel Aguilar, fundador de un nuevo medio semanal, Ahora:

 

 

 

El artículo da un buen repaso a los medios “de la vieja guardia” y les acusa de ceder ante esas presiones al no publicar  temas escabrosos (para el gobierno o para los acreedores). Cuenta casos concretos de RTVE, El País y El Mundo a través de las denuncias de censura que han sufrido en estos medios una docena de periodistas (Pedro J. Ramírez y García-Abadillo de El Mundo, Velázquez-Gaztelu en El País o Alejandro Caballero en RTVE). Muchos han dimitido o han sido despedidos y han apostado por nuevos medios más “independientes y agresivos”, según el artículo, casi todos digitales y con audiencias limitadas, pero con mayor libertad de prensa.

 

Este análisis del panorama mediático nacional ha sido publicado en la web del New York Times y en su edición internacional en papel. Ha llegado a los españoles a través de las redes y ha causado más sorpresa que este medio extranjero lo publique que lo que cuenta la publicación.