Los presidentes de la República Popular China, Xi Yinping, y la República de China (más conocida como Taiwán), Ma Ying Yeou, mantendrán el próximo sábado en Singapur el primer encuentro entre jefes de Estado de ambas partes del estrecho de Formosa (o Taiwán, también en este caso) desde la guerra civil de 1949.

La reunión ha sido confirmada por los medios oficiales de  los dos países. Por una parte, la Agencia Central de Noticias de Taiwán (CNA) ha informado este miércoles, citando “fuentes oficiales del Gobierno”, de que “el presidente Ma Ying Yeou ha sido invitado a efectuar una visita el sábado a Singapur, donde se reunirá con el presidente de China (sic), Xi Yinping”.

Las fuentes han precisado que “los dos líderes intercambiarán puntos de vita sobre la consolidación de la paz en el estrecho y sobre la permanencia del status quo y han asegurado que “no se firmará ningún acuerdo ni se emitirá ninguna declaración conjunta”.

La CAN destaca también que se trata de “un acontecimiento histórico, ya que los máximos dirigentes de Taiwán (la República de China) y de la República Popular China nunca se habían reunido desde que el gobierno de la República China se trasladó a Taiwán en 1949”.

 

 

Por su parte, el jefe de la Oficina de Trabajo de Taiwan del Comité Central del Partido Comunista de China y de la Oficina de Asuntos de Taiwan del Consejo de Estado, Zhang Zhijun, ha declarado, citado por la agencia estatal de noticias Xinhua, que el encuentro entre ambos dirigentes tiene un “significado positivo” para el desarrollo “a largo plazo” de las relaciones entre las dos orillas del estrecho y sienta las bases para “el intercambio y la comunicación directa entre los dos líderes, después de todas las dificultades y giros habidos desde 1949”.

Según Xinhua, los dos jefes de Estado aprovecharán la reunión para “intercambiar puntos de vista sobre la promoción del desarrollo pacífico de las relaciones a través del estrecho y discutir temas importantes sobre la profundización de la cooperación en varias áreas y mejorar el bienestar del pueblo, con el fin de salvaguardar e impulsar más el desarrollo pacífico de los lazos entre ambas orillas”.

 

 

La “parte continental” siempre ha estado adoptando “una actitud proactiva y abierta” respecto a la realización del encuentro entre los líderes de ambos lados del estrecho, manifestó Zhang. “En los últimos siete años”, agregó, “las dos partes han construido una confianza mutua y han abierto una senda de desarrollo pacífico de los lazos sobre las bases políticas comunes del Consenso de 1992 y la oposición a la independencia de Taiwán”.

Según Xinhua, Pekín y Taipei mantuvieron “serios conflictos militares y una confrontación política fuerte hasta la década de los años ochenta del siglo pasado, cuando ambas partes comenzaron a romper el hielo del aislamiento mutuo”.

“En los primeros años del siglo XXI, las provocaciones por parte de las fuerzas separatistas de Taiwán llevaron la situación a una crisis, y en ese momento no se podía imaginar una reunión cara a cara de los líderes de ambos lados del estrecho, con tanta tensión y turbulencias en las relaciones”, pero en abril de 2005, recuarda Xinhua, Hu Yintao, por entonces secretario general del Comité Central del PCCh, y Lien Chan, presidente del Kuomintang, celebraron la primera reunión en 60 años entre los líderes de sendos partidos políticos dominantes.

 

Mao y Chiang, los líderes de los dos bandos, durante un brindis en 1946

 

China y Taiwán se separaron en 1949 tras la victoria comunista en la guerra civil, que concluyó con un alto el fuego entre los nacionalistas del Kuomintang, refugiados en la isla, y los comunistas del PCCh, que se habían adueñado del poder en el continente. En cualquier caso, Pekín sigue considerando a la isla una provincia rebelde y ha amenazado con intervenir militarmente en caso de declaración formal de independencia. Pese a la tensión, y a los misiles que, según las informaciones, apuntan a la isla, China es en la actualidad el principal socio comercial de Taiwán, con el que mantiene cientos de vuelos cada semana. Los bancos chinos han abierto sucursales en la isla y algunas empresas taiwanesas han instalado fábricas en el continente.

“Señor”

Para solventar el problema del tratamiento, y en consonancia con el principio de “una sola China”, las dos partes han alcanzado un “acuerdo pragmático” por el cual los dos dirigentes se saludarán y tratarán mutuamente como “señor”, explicó Zhang.

Asimismo, el presidente del Consejo de Asuntos Continentales de Taiwán (el órgano encargado de las relaciones con Pekín), Hsia Li Yan, ha confirmado que ambos mandatarios hablarán de igual a igual, en calidad de “líder de Taiwán y líder de la parte continental”, y usarán el tratamiento de “señor” a fin de “evitar complicaciones políticas”, según la agencia CAN.

 

Eric Chu, candidato presidencial del Kuomintang

 

En Taiwán, la reunión ha sido elogiada por el líder y candidato presidencial del Kuomintang, Eric Chu, mientras que la principal fuerza opositora, el independentista Partido Democrático Progresivo, ha reclamado que, durante el encuentro, el presidente Ma deje bien claro que Taiwán “es un país independiente y que sus 23 millones de habitantes son los únicos con derecho a decidir sobre su futuro”. Al respecto, el ya citado Hsia Li Yan ha asegurado en rueda de prensa que el objetivo del encuentro es reforzar la paz entre las dos orillas y “mantener el status quo” actual.

 

Concentración de los partidos Verde y Socialdemócrata contra la cumbre Ma-Xi

 

En cualquier caso, cientos de taiwaneses se han manifestado frente a la sede del Parlamento y al Palacio Presidencial en Taipei para expresar su rechazo a la cumbre del sábado. Las protestas han sido convocadas por partidos minoritarios (Partido del Nuevo Poder, Marcha de Taiwán y Democracia Tautin) y organizaciones cívicas.

Kuomintang y Partido Comunista: viejos enemigos aliados

Diversos sectores políticos de la isla consideran que, con este encuentro, Pekín se ha decantado claramente en favor del partido de Ma, el Kuomintang, al que los sondeos otorgan una derrota en las elecciones presidenciales del próximo mes de enero. Estas supuestas “maniobras políticas” denunciadas por la oposición han sido rechazadas de plano por el Gobierno.

Lo cierto es que Ma, presidente del Kuomintang, ya había dado pasos importantes para el acercamiento con China desde su primer mandato como presidente (fue elegido en 2008 y reelegido cuatro años más tarde). Por esas paradojas de la vida, el régimen comunista chino se ha convertido el principal aliado de su viejo rival político y militar, el Kuomintang, un partido lastrado por aspectos muy poco edificantes de su historia.

 

El dictador Chiang Kai Shek

 

Muchos taiwaneses recuerdan la férrea dictadura militar impuesta en 1949 por el histórico líder del partido, Chiang Kai Shek, y continuada por su hijo y sucesor, Chiang Ching-Kuo. La dictadura sólo empezó a ceder en 1991, con el régimen aperturista de Lee Teng Hui, que lideró un proceso de transición democrática que concluyó en 2000 con la celebración de las primeras elecciones libres.

 

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