PP obtendría un 29,1 por ciento de los votos si hoy se celebraran elecciones y aumenta su distancia con el PSOE a 3,8 puntos, a pesar de que los socialistas incrementan su estimación de voto hasta 25,3 por ciento, mientras que Ciudadanos se sitúa ya como tercera fuerza política por delante de Podemos.

Según los datos de la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas de octubre, a mes y medio del 20D, el partido de Albert Rivera obtendría un 14,7 por ciento de los votos -3,6 puntos más que en el CIS del mes de julio-, mientras que Podemos cae 4,9 puntos y pasa del 15,7 al 10,8.

La encuesta fue elaborada entre el 1 y el 12 de octubre, pocos días después de las elecciones catalanas pero antes de la ronda de contactos abierta por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con las fuerzas políticas ante el desafío independentista, según recoge la agencia Efe.

Cuando se hizo la encuesta, recuerda Europa Press, Mariano Rajoy ya había anunciado que las elecciones iban a celebrarse el 20 de diciembre. El CIS hará una encuesta específica sobre las generales, ya con cálculo de escaños, que se presentará al arrancar la campaña electoral.

Valoración de líderes 

En cuanto a valoración de líderes, la encuesta otorga al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, una nota de 3,84 puntos, con una ventaja de algo más de uno respecto a Mariano Rajoy (2,82). Quedan excluidos de la valoración del CIS los líderes de Podemos, Pablo Iglesias; Ciudadanos, Albert Rivera; y UPYD, Andrés Herzog, por no ser portavoces parlamentarios.

Sánchez ha conseguido exactamente la misma puntuación que en el sondeo anterior, de julio, mientras que el jefe del Ejecutivo ha remontado dos décimas, ya que tenía una nota de 2,61, y escala dos puestos del duodécimo al décimo en la lista.

Uxue Barkos, con un 4,2, sigue siendo la líder más apreciada, aunque se despidió del Congreso el pasado 28 de mayo, y Alfred Bosch, de ERC, que con un 3,74 (un 3,66 en julio). En cuarto lugar, el coordinador federal de IU, que repunta ligeramente al pasar del 3,42 al 3,53, y en quinto puesto se sitúa el portavoz de Compromís, Joan Baldoví, que en cambio retrocede, al conseguir un 3,39 cuando tuvo un 3,89 en el anterior sondeo.

Otra de las que mejora es la portavoz de UPyD, Rosa Díez, que ocupa la sexta posición con un 3,37 (un 2,97 en julio), seguida por la dirigente de Coalición Canaria Ana Oramas, que recibe una valoración del 3,17, medio punto menos que en el CIS precedente. A María Olaia Fernández, del BNG, los encuestados la puntúan con un 3,09, y a continuación sitúan al portavoz de Unió Josep Antoni Duran Lleida, que cae una décima hasta el 2,84.

Tras Rajoy se sitúan Enrique Álvarez Sostres, de Foro Asturias (2,72): el portavoz del PNV, Aitor Esteban (2,70); Carlos Salvador, de UPN (2,58); y Xabier Mikel Errekondo, de Amaiur, que cae del séptimo al último lugar y pasa de un 3,08 al 2,48.

Ninguno de los ministros de Mariano Rajoy aprueba para los ciudadanos en esta encuesta en la que el peor valorado es el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y la que consigue mejor nota es la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

Sáenz de Santamaría mejora su calificación hasta un 3,60, por lo que desbanca al ministro que en el último barómetro estaba en primer lugar, el titular de Exteriores, José Manuel García-Margallo, que en este sondeo obtiene un 3,52. En tercer lugar les siguen con la misma nota -3,21- los ministros de Sanidad, Alfonso Alonso, y Fomento, Ana Pastor, mientras que el cuarto puesto lo ocupa la titular de Agricultura, Isabel García Tejerina (2,99).

Luis de Guindos, ministro de Economía, se sitúa en quinto puesto con 2,96, seguido del titular de Interior, Jorge Fernández Díaz, con 2,85, la ministra de Empleo, Fátima Báñez (2,65), el titular de Defensa, Pedro Morenés (2,64) y el de Justicia, Rafael Catalá (2,61). En los últimos puestos se sitúan el ministro de Industria, José Manuel Soria (2,53), el titular de Educación, Iñigo Méndez de Vigo (2,52) y Cristóbal Montoro, quien con una nota de 2,28 cierra esta lista.

Preocupaciones de los españoles: paro, corrupción y nacionalismos

El Barómetro demuestra también que el paro sigue siendo el principal problema para los españoles, con un 79,1 %, seguido de la corrupción, con el 39,4, mientras los nacionalismos se sitúan entre los diez primeros puestos de la lista, con un 4,2 %, cifra que no se daba desde 2006, cuando creció por el debate del Estatut de Cataluña.

El porcentaje de preocupación de los nacionalismos casi se duplica respecto al anterior sondeo de septiembre, que fue del 2,3 por ciento, en plena precampaña de los comicios catalanes. Desde que el CIS incluyera en 1998 a los nacionalismos en la lista de problemas por los que pregunta a los españoles, el porcentaje más alto registrado hasta ahora era un 6,6 por ciento, en enero de 2006, cuando el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de CiU, Artur Mas, llegaron a un acuerdo sobre la reforma del Estatut catalán.

En los tres meses siguientes, se mantuvo por encima del 4 por ciento, si bien a partir de mayo de ese año, empezó a descender. Desde entonces, el mayor porcentaje se dio en octubre del pasado año, cuando llegó a 3,8, motivado por el debate de si se celebraba o no una consulta soberanista en Cataluña para decidir su futuro.

Detrás del paro y de la corrupción, que se mantiene en niveles similares al barómetro de septiembre, se sitúan en tercer lugar los problemas de índole económica, con el 24,7 por ciento, por delante de los políticos y los partidos (21,5); la sanidad (10,6); los problemas de índole social (10,1) y la educación (8,7).

En octavo puesto, se mantiene la inmigración (6,5 por ciento), aunque se modula respecto a septiembre (7,7), cuando irrumpió entre los diez primeros problemas por la crisis de los refugiados.

Las preocupaciones relacionadas con la calidad del empleo (4,3 por ciento), además de los nacionalismos, completan la lista en sus primeros diez puestos, fuera de los que quedan la inseguridad ciudadana (3,2) y los recortes (2,8).

Los contribuyentes sienten que dan más de lo que reciben

El barómetro revela también que el 61,7 % de los contribuyentes considera que las administraciones públicas le dan menos prestaciones de lo que paga en impuestos y cotizaciones.

El informe sobre opinión pública y política fiscal elaborado por el CIS también recoge que el 86,7 % cree que los impuestos no se pagan con justicia y que no pagan más quienes más tienen, frente a sólo el 9,4 % que piensa lo contrario.

El 63,9 % piensa que se abona mucho por impuestos, el 29,2 % cree que regular y el 2,7 % poco. Además, el 33,3 % de los encuestados señala que toda o casi toda la gente que conoce declara realmente sus ingresos en la declaración de la renta.

El 40,1 % sostiene que los españoles son poco conscientes y responsables a la hora de pagar impuestos, mientras que sólo el 8 % dice que son muy conscientes y responsables.

En comparación con otros países avanzados de Europa, el 38,9 % cree que en España se pagan más impuestos y el 49,1 % afirma que se deberían recaudar, sobre todo, con impuestos directos como el IRPF. El 58 % asegura que existe mucho fraude fiscal, frente al 0,3 % que dice que hay muy poco. El 23,3 % considera que el primer motivo para ocultar parte de los ingresos es que la escasez de empleos obliga a aceptar cualquier trabajo, aunque no se declaren dichos ingresos.

Dentro de la conciencia fiscal, el 86,4 % dice que engañar a Hacienda es engañar al resto de los ciudadanos, el 72,3 % cree que si la gente no engaña más a Hacienda es por miedo a una revisión y el 44,9 % considera que casi todo el mundo engaña y que la administración ya cuenta con ello. El 44,4 % afirma que la administración hace pocos esfuerzos para luchar contra el fraude fiscal y el 21,6 % dice que hace bastantes. 

El tema territorial

En cuanto a la ordenación territorial, la encuesta indica que el número de ciudadanos que reclaman que las comunidades tengan más autogobierno respecto al Ejecutivo central aumentó en octubre tres puntos respecto al mes anterior, mientras que se mantienen en el mismo porcentaje quienes se decantan por un modelo en el que las autonomías puedan independizarse.

Cuando este instituto demoscópico pregunta por las fórmulas de organización territorial del Estado, la opción mayoritaria es la de los que quieren que todo siga igual que ahora, un 38,3 por ciento de los 2.493 encuestados, frente al 35,1 por ciento que respondía así en septiembre.

Después están los que prefieren un Estado con un único Gobierno central sin autonomías, que bajan una décima respecto al sondeo anterior y se sitúan en el 18,5 por ciento.

Otro 16,4 por ciento se decanta por un Estado en el que las comunidades tengan mayor autonomía que en la actualidad, frente al 13,6 por ciento que daba esta contestación en septiembre.

Suben un punto también los que responden que les gustaría un Estado en el que las comunidades tengan menor autonomía que en la actualidad y son ya el 9,9 por ciento (eran el 8,9 por ciento en el barómetro anterior), y se mantienen en el mismo porcentaje, el 8,8 por ciento, los que hablan de la posibilidad de que las autonomías se independicen.

Respecto al sentimiento de los ciudadanos en cuanto a identidad territorial, el 56,2 por ciento dice sentirse tan español como de su comunidad autónoma, superior al 54,6 por ciento que lo declaraba en septiembre.

Los que se sienten únicamente españoles representan un 16,8 por ciento (16,9 % en el último barómetro), mientras que el 9,9 por ciento se declara más de su territorio que español (11,1 por ciento en el anterior).

El CIS otorga un 6 por ciento a los que dicen ser más españoles que de su comunidad autónoma (5,8% antes) y un 6,2 por ciento a los que se sienten sólo de su territorio (5,8 por ciento en septiembre).