Jesús Presencio ha decidido retar a la dirección del partido. Sorprendido en un control de alcoholemia con una tasa tres veces superior a la máxima permitida, Ciudadanos esperó a la sentencia para aplicar su reglamento interno.

El concejal pactó la condena reconociendo los hechos pero ahora se resiste a dejar su asiento en el salón de Plenos, como le piden desde la dirección nacional. Es la piedra en el zapato de Albert Rivera ante las buenas expectativas electorales que maneja la formación naranja no solo en la capital vallisoletana, sino en Castilla y León.

El propio presidente nacional de Ciudadanos ha tenido que descender al barro de un problema provincial para que no afecte a la buena imagen de todo el proyecto. Pero las singularidades de Jesús Presencio son bien conocidas y ya no llaman la atención. Es más, se asume como un error al que se buscaba una solución y esta llegó en forma de borrachera incontrolada. Presencio fue sorprendido en un control de alcoholemia que dio una tasa de 0,80, tres veces superior al máximo permitido (0,25). A Ciudadanos se le abrió el cielo para desprenderse de un elemento que había comenzado a perturbar la paz interior del partido y su imagen externa. Es más, los resultados municipales, con dos concejales, no fueron como realmente habían marcado las expectativas anteriores. Por eso, el caso de su conducta al volante abría una ventana para extirpar una cuestión interna que ha obligado a manifestarse a Rivera en una cuestión que debería ser menor, pero cuyo protagonista lo ha convertido en importante.

El líder de Ciudadanos declaró que la obligación de Presencio, en cumplimiento con el código que firman todos los cargos electos del partido, es entregar el acta cuando se produce un caso de dudoso comportamiento. El secretario de organización, Fran Herviás, se desplazó a Valladolid para tratar el asunto directamente con el implicado, a quien dio de plazo hasta el 1 de noviembre para que entregara dicho acta. No lo ha hecho ni tiene intención, por ahora. “Si no lo hace tomaremos medidas disciplinarias en el partido”, advirtió Rivera añadiendo que Ciudadanos le abrirá un expediente para resolver por el Comité de Garantías, como el órgano indicado para adoptar la decisión final de la expulsión de acuerdo a “un código sancionador de los estatutos” que decide “en qué grado cada decisión lleva a una cosa o a la otra”.

Jesús Presencio ya tiene en su poder el requerimiento para que entregue el acta. Y dice que lo ha recibido ahora, en noviembre, cuando el control de alcoholemia fue a mediados de agosto. “Mi situación es que este lunes, y no antes, recibí una comunicación del partido solicitándome el acta. Ayer (por el lunes 1) a las 5.45 de la tarde”, puntualizó Presencio. “Contestaré lo que tenga que contestar al Comité Ejecutivo y os tendré informados”.

Desafiante, el concejal de Valladolid dice que se tomará su tiempo para adoptar una decisión que puede variar su recién iniciada carrera política. Si entrega el acta habrá puesto un temprano punto final. Si decide no hacerlo, sería expulsado de Ciudadanos y pasaría directamente al grupo de concejales no adscritos. Todo eso a una semana para que se celebre un próximo Pleno Municipal en el que Ciudadanos no quiere contar con su presencia. “La verdad es que es otro futurible, no queda nada para el próximo martes. No es un plazo riguroso de cinco o seis días, algo más o algo menos… Tampoco es la purga del tío Benito”, dijo a los medios de comunicación que se agolpaban a las puertas del despacho de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Valladolid para conocer su opinión. “Yo no llevo nada de tiempo para pensármelo, soy una persona muy clara, muy directa y muy consecuente con lo que hago. Lo dicho, dicho está”, manifestó en su ambigüedad que no resuelve nada y sigue haciendo más grande el problema para Ciudadanos en Valladolid.

Anuncia que recurrirá la decisión del partido

Es más, Jesús Presencio desafía a la dirección de Ciudadanos y anuncia que recurrirá la decisión de su partido. “Los plazos no sé si son cinco días, pero vamos, que si son seis tampoco pasa nada”, explicó Presencio sobre el tiempo que tiene para hacer caso al expediente. “Yo tengo unas alegaciones que hacer y las haré en relación a unos estatutos, que son claros”. “Todos los parámetros que podáis mover dentro de las decisiones que una persona pueda tomar, ahí están”.

El concejal de Ciudadanos aseguró “sentirse respaldado”, pese a que reconoció que “hay problemas de militancia” en el partido en Castilla y León. “Sí, sí, cómo no me voy a sentir respaldado. Se ha publicado que 400 cargos electos de Ciudadanos me apoyan”, hizo ver en relación a un escrito que consiguió reunir hace semanas. “Nosotros somos los que lideramos el proyecto de Ciudadanos en Valladolid y en Castilla y León, pero no procedemos directamente de ese partido, nosotros somos ciudadanos normales que trabajamos con nuestra plataforma y que ya llevamos tiempo”.

“Tomaré las decisiones que estime oportunas en función de los estatutos”, insiste Jesús Presencio en su desafío al partido aunque no tiene la misma perspectiva futura que Ciudadanos. “Para mí son más importantes las próximas generaciones que las próximas elecciones”.