Parece ser que la recesión que hemos vivido en los últimos años está llegando a su fin. La creación de empleo y mejora en las pymes es una realidad y el Big Data está haciendo su papel en este contexto ayudando a las pequeñas y medianas empresas a mejorar la gestión de los clientes y a ser más eficaces para acceder a la financiación.

El Big Data afecta positivamente a las pymes de dos formas. En primer lugar, mediante el desarrollo de técnicas de Marketing Intelligence, que han permitido que las empresas lleven a cabo mejores estrategias comerciales para atraer y mantener clientes con incrementos de productividades superiores al 35%. En segundo lugar, como herramienta para la búsqueda de fórmulas que permitan reducir los costes y aumentar la eficiencia, un aspecto este último que ha permitido mejorar su solvencia ante entidades financieras, con el objetivo de que estas otorguen los fondos  que necesitan para continuar con su operación.

Por otro lado, los bancos utilizan cada vez más información propia y pública de múltiples fuentes para mediante Big Data Analytics poder evaluar la cuota de cartera, solvencia y momentos de oportunidad que presentan las PYMES.

“Después de años inmersos en una depresión financiera que dejó a muchas empresas en la cuerda floja, la economía española esta, una vez más, mostrando fuertes evidencias de crecimiento. Con un sorprendente incremento del 3,3% esperado para este año, el país está adelantando a sus compañeros de la Eurozona, cuya media de desarrollo es menos de la mitad que la de España. Este nuevo entorno de desarrollo es una bendición para las pymes, que hoy en día representan el 66% de las oportunidades de trabajo para los ciudadanos españoles”, ha comentado Raúl García Monclús, Socio Director de Servicios Financieros de Cognodata Consulting.