La compañía aérea Kogalymavia, a la que pertenecía el Airbus A321 que se estrelló el pasado sábado en la península del Sinaí con 224 personas a bordo, ha asegurado este lunes que las condiciones técnicas del aparato eran “normales” y que “la única razón posible” del desastre es la actuación de “fuerzas externas”.

El avión se estrelló cuando hacía la ruta entra Sharm el Sheij (Egipto) y San Petersburgo, causando la muerte de las 224 personas que viajaban en su interior, incluidos 25 niños. Según la aerolínea, citada por la agencia estatal rusa RIA Novosti, las condiciones técnicas eran “normales”.

“Antes de que el A321 empezara a caer, lo más probable es que hubiera sufrido daños en sus estructuras que no le permitirían volar”, ha declarado el director responsable de cuestiones técnicas, Andrei Averianov, durante una rueda de prensa en Moscú.

“Obviamente, debido a ello, cuando comenzó la catástrofe, la tripulación perdió completamente el control del avión, lo cual explicaría que no hubiera ningún intento de comunicación ni ningún informe de emergencia a bordo”, ha añadido.

La “única razón posible es la participación de fuerzas externas”, ya fuesen “actuaciones físicas o mecánicas”, han precisado este lunes fuentes de Kogalymavia citadas por RIA Novosti. El avión, según la aerolínea, había pasado todas las pruebas necesarias y el estado técnico del aparato era el adecuado. El avión había sido inspeccionado en Moscú el 26 de octubre y no se habían detectado problemas técnicos ni con la calidad del combustible.

El Kremlin no ha descartado todavía la posibilidad de un atentado terrorista. Un experto ruso citado este lunes por el diario Kommersant incluso ha advertido de que el accidente guarda ciertas similitudes con el atentado perpetrado en 1988 contra el Boeing 747 de Pan American sobre la localidad escocesa de Lockerbie, causado por la explosión de una bomba en la bodega de equipaje.