Este martes a mediodía sonará la campana en la Bolsa de Madrid. El Mercado Alternativo Bursátil (MAB) recibe a Gigas, empresa tecnológica especializada en gestión de almacenamiento en la nube, que afronta con mucho optimismo y “expectativas cumplidas” este pistoletazo de salida según cuenta a SABEMOS su consejero delegado, Diego Cabezudo.

La confianza es un bien muy preciado en los mercados financieros. Tanto que en muchas ocasiones es la vara de medir para un inversor. Eso lo saben en Gigas ante su inminente llegada al MAB con el fin de dotar a la compañía de liquidez financiera para seguir creciendo. Ellos son conscientes que desde hace algún tiempo este mercado bursátil no goza de dicha confianza. No obstante las cosas están cambiando, y así lo confiesa el CEO de Gigas, Diego Cabezudo, a SABEMOS. “Obviamente este mercado tiene un sentido basado en la confianza a la hora de financiar. Y esa recuperación de confianza lógicamente es la que nos tiene que ayudar mucho”.

Cabezudo es optimista con respecto a la salida y, sobre escándalos pasados, cree que “también los ha habido en los mercados principales, tanto en España como en otros lugares. Los inversores se van dando cuenta de que esto va más de empresas cada una por separado, y no del propio mercado. En nuestro caso los inversores han entendido que llevamos una gestión muy profesional, con una trayectoria buena, y que con solo cuatro años de vida hemos tenido un crecimiento importante”.

¿A qué se debe todo ese problema con la confianza? La china en el zapato para cualquier compañía que quiera acceder al MAB es Gowex. Aquella empresa tecnológica de WiFi gratis que pretendía convertir el agua en internet. El CEO de Gigas lo asume como “una parte de la historia de este mercado, y obviamente aparece muchas veces cuando los medios hablan del MAB. Pero lo importante es que la gente se va dando cuenta de que lo importante son las compañías, que evidentemente las hay mejores y peores, pero nosotros nos sentimos muy cómodos con Gigas y el recorrido que hemos tenido”. Cabezudo lo tiene muy claro y afirma que “el mercado es lo suficientemente sofisticado como para diferenciar unos casos de otros”.

Mayor regulación, mejor para todos

Para que nada pretérito vuelva a ocurrir, desde el MAB se han puesto exigentes con los controles regulatorios. ¿Cómo han sentado estas exigencias en Gigas? “En nuestro caso hemos pasado todo sin ningún problema. De hecho, en nuestra experiencia propia, y eso sí debido a lo que ha sucedido en el mercado, las exigencias ahora son mucho más altas que las que había antes, pero esto es muy bueno, porque a los inversores hay que darles unas garantías de que se están haciendo las cosas bien”.

“Nosotros desde el primer día hemos estado auditados, por ejemplo, por Ernst&Young, y además hemos tenido a empresas de capital riesgo en el accionariado que han llevado a cabo sus propias due diligences de las finanzas de la compañía. Y en este caso los inversores se dan cuenta de que no tiene nada que ver una cosa con otras que ha habido”.

Diego Cabezudo solo ve aspectos positivos en que haya más y mejores controles. “Es importante que haya más requisitos de transparencia y control. Es más, algunas cosas que no son obligatorias nos las hemos autoimpuesto. Por ejemplo, no es obligatorio tener una comisión de auditoría de control, y la hemos tenido. También nos hemos comprometido a dar información corporativa trimestral, cuando no es lo normal en el MAB. Haremos todo lo posible para que los inversores vean que la transparencia es total. Además, así podremos limpiar ese poso que ha quedado en el mercado y vean que hay empresas por las que merece la pena invertir”.

Datos económicos positivos

“La oferta pública de suscripción (OPS) se dejó cerrada el viernes 23 y tuvimos sobresuscripción, es decir, una demanda superior a la oferta que teníamos. Algo más de dos veces de lo que era la oferta. Nos habíamos fijado levantar 4 millones de euros y al final tuvimos que estirarlo más para dar cabida a todos los inversores, y al final hemos levantado 4,12 millones”. Nada mal para empezar, aunque a partir del martes se verá el verdadero potencial de Gigas y lo que aspira a ser.

Según Cabezudo “se puede concluir en que ha sido muy positiva la acogida, y la respuesta de los inversores ha sido muy buena. Luego lo que pase a partir del martes cuando coticen esas acciones, que de momento son las únicas que pueden venderse libremente, ya que el resto de accionistas existentes tenemos un lock-up de nuestras inversiones de un año, y los tres fundadores tenemos un año adicional, se verá dónde estamos”.

El futuro de Gigas y la tecnología

Una vez que el MAB tenga entre sus filas a Gigas y se perciba cómo son acogidos en el mercado, habrá que seguir trabajando. “Nosotros afrontamos 2016 muy positivos. Ya tenemos hechas previsiones de 2015 y proyecciones del año que viene, y en este caso hablamos de crecimientos de más del 50% en ingresos. Es ambicioso, pero estamos convencidos de que es realizable”, responde Diego Cabezudo con convicción.

Y por lo que respecta al ecosistema en general de las empresas tecnológicas, cree que ha sido un año muy bueno, “sobre todo en exits, ya que hay empresas que se han vendido por más de 20 millones de euros. Y luego, otro factor es que los inversores extranjeros y venture capital de otros países están invirtiendo más en España. Hasta hace muy poco tiempo las start-ups españolas captaban fondos solo en España. Este año hay ejemplos de grandes rondas de financiación que no se veían antes en España. Hace poco 4 millones de euros ya era un logro, y ahora se ven mucho mayores. Incluso de valoraciones de startups de más de 100 millones como puede ser el caso de Idealista o Wallapop”.

Concluye el CEO de Gigas diciendo que no recuerda una época tan buena como esta. Ellos son parte de este tiempo de nuevas empresas, inversiones y negocios innovadores. A partir del martes habrá nuevo protagonista en el MAB.