El líder de Ciudadanos incluye en el “pacto por España” que ofrece a PP y PSOE la prohibición de entenderse con “los que quieren romper” el país. El PSOE ya gobierna en muchas instituciones con Compromís, PNV, Més o BNG y podría buscar esos apoyos y el de Podemos para volver a La Moncloa.

“Prohibido gobernar de la mano de los que quieren romper España”. El presidente y candidato a La Moncloa de Ciudadanos, Albert Rivera, quiere que “los principales partidos constitucionales” firmen un pacto de Estado que garantice dejar al nacionalismo fuera de las negociaciones que inexorablemente seguirán al 20-D. Como un acuerdo entre los soberanistas y Mariano Rajoy es en este momento impensable, la cuestión parece claramente dirigida al PSOE de Pedro Sánchez, con quien C’s pugna en las encuestas por la segunda plaza.

De salir adelante, la maniobra dejaría a Sánchez sin la posibilidad de ser investido gracias a fuerzas con las que el PSOE ya ha pactado a nivel autonómico y municipal, como Compromís, Més o BNG. Rivera no incluyó en ese grupo al PNV, formación que tiene un acuerdo global en diputaciones y ayuntamientos vascos con los socialistas. “Habrá que preguntarles si siguen absteniéndose en la firma de la Constitución o si participan de un proyecto común español (…) pero me refería explícitamente a los partidos que han planteado directamente la ruptura del país”, indicó al respecto en el Foro ABC-Deloitte, donde ayer desgranó su propuesta.

C’s expulsó a nueve concejales de su partido por votar a favor de candidatos de Compromís

Hay que recordar que el veto a partidos como Compromís ya lo estableció C’s tras los comicios de mayo, llegando a expulsar del partido a concejales que apoyaron a esa formación que gobierna la Generalitat Valenciana y los ayuntamientos de Castellón, Valencia y Alicante junto al PSOE. Y precisamente el partido de Sánchez está siendo estos últimos días constantemente aludido por Rivera, que insiste en que ya le pisa los talones y parece centrado en seducir al electorado natural socialista, como ya hiciera con éxito en Cataluña. Además, dejando fuera de juego al soberanismo, la formación naranja prácticamente se aseguraría tener la llave del poder tras los comicios.

El líder de Ciudadanos dejó claro, 24 horas antes de reunirse en La Moncloa con Rajoy, que su iniciativa está exclusivamente encaminada a escenificar que “gane quien gane el 20 de diciembre, España no es negociable”. Hoy se la hará llegar en persona al presidente del Gobierno, pero también se la entregará “al señor Sánchez”, porque quiere la unión de “los partidos que defendemos sin duda los valores constitucionales”.

¿Entra Podemos en esa categoría? “El primer planteamiento es a PP, a PSOE y a Ciudadanos, básicamente porque creo que en estos principios estamos de acuerdo”, respondió Rivera, aunque también se dijo abierto a “que se puedan sumar otros partidos”. Sí se mostró satisfecho con que Rajoy haya convocado también para hoy a Pablo Iglesias para abordar el desafío independentista, iniciativa que Ciudadanos había recomendado previamente.

“El artículo 1 no se toca”

Además de “corregir errores del pasado” y excluir al nacionalismo de los acuerdos postelectorales, el pacto de Rivera contempla cuatro puntos más:

-“El artículo 1 de la Constitución no se toca”. Ciudadanos cree que la Carta Magna requiere reformas, pero también que aspectos troncales de ella queden al margen, como ese artículo que la encabeza. “Tiene que quedar claro que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español, del cual emanan los poderes públicos del Estado”, dijo Rivera. Ese es un tema que “no se debate, ni se toca, ni se cuestiona, la soberanía no reside en los territorios, reside en los ciudadanos españoles”.

-“La unidad territorial y la unión de todos los españoles”. En línea con el anterior punto, el líder naranja zanjó que “no queremos pasaportes distintos entre españoles” y por tanto la integridad del país no se discute, como tampoco se contempla el derecho a la autodeterminación de determinadas regiones que defiende Podemos.

-“La Constitución es el único marco en el que se puede reformar España”. Ciudadanos considera que “no hay atajos, no hay inventos” para arreglar los problemas del país, que inevitablemente pasan por cambiar aspectos de la norma fundamental, para lo cual se requiere un amplio consenso. La Carta Magna española “tiene mecanismos de reforma, a diferencia de otras Constituciones” y debe aprovecharse.

-“Compromiso con la integración europea”. La vocación europeísta del partido naranja también queda reflejada en el documento que Rivera quiere que firmen PP y PSOE. Para él, “hablar de España es hablar de Europa, ser españoles nos permite ser ciudadanos europeos”. Ciudadanos pretende formar un frente que apueste por “seguir trabajando por los Estados Unidos de Europa”.

Estas cinco líneas son “negociables, enmendables” desde el “diálogo”, pero constituyen la base del pacto. Eso sí, el no acordar con nacionalistas es algo irrenunciable porque “no se puede gobernar con quien quiere romper la nación que tu gobiernas”, algo que según Rivera “entiende un niño de 5 años”.