Otra macroperación mediática con detenidos españoles por “enaltecimiento del terrorismo”, esta vez en Galicia, incendia la red.

 

La Guardia Civil ha detenido a nueve personas, supuestamente miembros de Causa Galicia, en las cuatro provincias gallegas, acusadas de enaltecimiento del terrorismo y de estar relacionados con Resistencia Galega. La actuación se enmarca en la Operación Jaro, abierta por la Audiencia Nacional y dirigida “contra el entorno de la organización terrorista Resistencia Galega”, según informa un comunicado del ministerio del Interior.

 

 

 

 

Resistencia Galega (RG) es una organización independentista que nació en 2005 y es considerada terrorista desde 2013. Ha perpetrado decenas de atentados contra instituciones bancarias, multinacionales, empresas energéticas y propiedades de políticos corruptos sin víctimas mortales. Con los nueve detenidos hoy, son más de una treintena las personas de la banda o de su entorno que han sido detenidas. Por el contrario, Causa Galicia es una plataforma política legal. El acto delictivo que se le atribuye a sus miembros detenidos hoy es participar en diversos actos de enaltecimiento del terrorismo organizados por RG, según la Fiscalía.

Ningún independentista gallego había sido condenado por pertenencia a banda terrorista desde 1991 hasta 2013. Ese año, la Audiencia Nacional condenó a penas de entre 18 y 10 años de prisión a cuatro miembros de RG al considerarles autores de delitos de participación en organización terrorista. Se concluye que la banda es “una organización que tiene por finalidad subvertir el orden constitucional de España”. En 2014 el Tribunal Supremo confirma el carácter terrorista de RG en una sentencia que establece que el grupo actúa ‘a espaldas de los mecanismos democráticos’ y admite el uso de la violencia ‘como el modo de conseguir sus objetivos’, pero rebaja las condenas al considerarlas “desproporcionadas con los hechos enjuiciados”. 

El debate acerca de lo que el Estado español considera terrorismo, o su enaltecimiento, está muy vivo en las redes sociales, ya que su nueva definición tras la reforma del Código Penal es un cajón de sastre. En Twitter se han seguido de cerca otras muchas detenciones de ciudadanos españoles dentro de operaciones mediáticas contra el terrorismo. Esto no deja de llamar la atención en un momento de relativa calma social interna, ya que el último atentado mortal perpetrado en España fue hace seis años.