El organismo saca a concurso los trabajos de asesoramiento técnico sobre el diseño y la seguridad del almacén de residuos nucleares. El nuevo paso vuelve a tener el único voto en contra en el pleno del organismo de la exministra Narbona por las dudas en la calidad de los terrenos y la falta de estudios definitivos.

La Junta de Castilla-La Mancha amplió una zona de protección ambiental hasta incluir dentro de sus límites la parcelas donde está previsto construir el almacén de residuos nucleares en Villar de Cañas, en Cuenca. La maniobra formalmente supone bloquear todas las obras dentro de esta nueva zona protegida, al menos hasta que el Gobierno se decida a declarar el proyecto del cementerio nuclear de interés general, por tratarse de una norma de rango superior a las competencias ambientales autonómicas.

Pese a ese bloqueo formal, Enresa –la sociedad pública encargada de la gestión de residuos nucleares y titular del proyecto- ha adjudicado trabajos vinculados al cementerio nuclear y tiene otros concursos abiertos. Y el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) también sigue avanzando en la preparación de las obras para la construcción del silo.

El pleno del CSN aprobó en su reunión del pasado 14 de octubre iniciar los trámites para contratar servicios de asesoramiento técnico para analizar el diseño estructural de las instalaciones del almacén temporal centralizado (ATC) de Villar de Cañas. La empresa contratada tendrá que ayudar al CSN a verificar las bases de diseño y el diseño estructural de los edificios del silo. El contrato tendrá un precio máximo de 235.950 euros y los trabajos se alargarán durante un año.

El Consejo de Seguridad Nuclear aprobó el pasado julio el informe favorable sobre la autorización de emplazamiento del cementerio nuclear. Y estos trabajos que ahora se pretenden contratar forman parte del proceso previo para el siguiente gran paso, que es el visto bueno que tiene que dar el CSN sobre la autorización de construcción del almacén.

El pleno del CSN aprobó el inicio de los trámites para esta contratación por cuatro votos a uno. El único voto en contra volvió a ser el de la exministra socialista Cristina Narbona, que sigue rechazando todas las propuestas que llegan al pleno para avanzar en el proceso de autorización del cementerio nuclear.

Narbona ya emitió un duro voto particular con motivo de la aprobación del visto bueno a la autorización de emplazamiento, en el que advertía de las dudas de los técnicos sobre la calidad del suelo, de la falta de estudios concluyentes sobre los terrenos, de las aparentes prisas del proceso… Y ahora la exministra sostiene que todos estos elementos subsisten y rechaza también iniciar los trámites de este nuevo contrato.