Los coches conectados empiezan poco a poco a vislumbrarse como una realidad de futuro. Aunque es cierto que todavía falta algo de tiempo para que se puedan ver en cualquier concesionario, las innovaciones tecnológicas que aportan provocarán que haya mejores conductores (o al menos más eficientes).

El segmento de los coches conectados todavía está en estado embrionario, o ni siquiera eso. Es más, alguno de los actores implicados, en este caso directo de un operador de telefonía, manifestaba recientemente que mientras que la conectividad sea la actual nunca se subiría a este tipo de vehículos.

Pese a todo es una realidad que ¿en una década? habrá una conexión real de los coches con internet. Es decir, algo más allá de los actuales sistemas de navegación o control interno. Hablamos de eficiencia al volante, una interacción con su entorno y los demás vehículos.

Para que no nos coja de sorpresa, TomTom Telematics nos ayuda a descubrir 7 tecnologías, innovadoras y sofisticadas, que están actualmente en desarrollo y cuyo objetivo es promover un estilo de conducción más eficiente y seguro en el ámbito profesional.

1. Ahorro de combustible en flota

Cuando se va en una caravana de coches, una vez que los vehículos puedan geoposicionarse a una distancia exacta (y fija), podrán quitarse el aire unos a otros y el consumo de combustible será mucho menor.

2. Curvas inesperadas

Nuevamente, y gracias a la geolocalización precisa que utilice el navegador, cuando en el camino exista una curva peligrosa cercana, se activará un control de frenado progresivo que ayudará a restar velocidad al coche cuando llegue el momento crítico.

3. Asfalto deslizante y aviso

Si un vehículo transita por una zona donde el asfalto está mojado y hay peligro, el coche mandará a todos los vehículos cercanos un aviso de la situación de la zona. Ese es el gran paso de la conectividad, la intracomunicación de “cosas conectadas”.

4. El ciclista, uno más

Un software que detecta patrones de comportamiento nos avisará de cómo actuar cuando nos crucemos con un grupo de ciclistas, de tal modo que no se vea afectada la conducción para el resto de vehículos

5. Mapas predictivos para el ahorro

Gracias a una planificación de la ruta, el coche nos avisará cuándo debemos pisar más o menos el acelerador, dependiendo del desnivel que haya que salvar en la carretera. De esta forma se ahorrará mucho combustible en las zonas de bajada o subida.

6. Comunicación con las áreas de servicio

Mediante la creación de conexiones directas, si alguien va a parar en una gasolinera o bar cercano a la carretera, se podrá dar un aviso. Nada de colas y esperas innecesarias.

7. Control de semáforos

Con un fin de ahorro, y no lo contrario, el control conectado de los semáforos que nos encontremos en el camino puede ayudar a controlar las frenadas y con eso el gasto de gasolina, además de las pastillas de freno.

Todas estas innovaciones están por venir. Falta bastante, sobre todo por motivos de estandarización. Esto supondrá que los fabricantes de coche y las empresas tecnológicas tendrán que trabajar de manera conjunta para que vehículos de distinta marca puedan estar conectados bajos los mismos protocolos. El viaje no será sencillo, pero el resultado será beneficioso.