Qué tendrán los drones para ser tan queridos como odiados. Compañías como Amazon, y ahora también Walmart buscan el permiso de las autoridades de EE.UU para utilizar estos vehículos para hacer repartos, una licencia que se les resiste.

Walmart, al igual que en su día hizo Amazon, solicitó este lunes la licencia para trabajar con drones a la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, en sus siglas en inglés), regulador del sector, ya que su objetivo es utilizar esa tecnología aérea para supervisar sus establecimientos, almacenes y centros de distribución.

Hasta ahora Walmart ha realizado pruebas con drones en espacios encubiertos y piensa que es el momento de experimentar al aire libre, para lo que necesita contar con el permiso de la FAA que autoriza operar con “pequeños sistemas de aviones no tripulados”.

El portavoz de la compañía, Dan Toporek, ha subrayado la necesidad de hacer pruebas “porque aprendes durante las pruebas, tiendes a evolucionar y determinas qué enfoques son los más convincentes para los clientes y los más eficientes para el negocio”.

Sin embargo hay que señalar que esas pruebas de momento solo se quedarán, en el caso de que se les acepte la petición de la licencia, en pruebas. Por ahora no se permite el uso de drones con fines civiles, y los motivos parecen mirar directamente a cuestiones de seguridad. Amazon obtuvo el permiso para realizar pruebas pero no para ofrecer el servicio de trasporte de paquetes mediante drones a sus clientes. Fue en marzo cuando la empresa comenzó en Miami (EEUU) a realizar las pruebas de entrega de paquetes con el uso de aviones no tripulados, tras recibir una autorización por parte de la FAA, cuyo permiso suele durar unos 120 días. 

¿Qué han hecho los drones para que no les dejen ir más allá de un periódo de pruebas?

Pues bien, lo cierto es que ya hemos podido ver en algunas situaciones a los drones metiéndose en problemas y realizando acciones ilegales. Por poner algún ejemplo estos dispositivos ya han tenido la oportunidad de convertirse en los mejores camellos transportistas de drogas, ser la mayor amenaza de los aviones civiles y de violar la intimidad de hasta el mismísimo George Clooney. Y claro, parece ser que a las autoridades les preocupa que alguno de los carritos de la compra reconvertido en dron se desvíe de su camino para provocar situaciones similares.

Amazon y Walmart ya se han puesto manos a la obra para conseguir que los drones atiendan a actividades civiles, pues a pesar de que se hayan utilizado para fines no lícitos lo cierto es que también los hemos podido ver realizando buenas acciones, tales como controlar aglomeraciones de gente o actuar como socorristas en algunas playas españolas. Sin embargo, hasta que no haya una verdadera regulación que permita a los drones trabajar más allá de un periodo de pruebas no podremos comprobar hasta que punto esta tecnología puede utilizarse en nuestro día a día.

La lucha está ahí, entre las compañías que quieren explotar las características y servicios que ofrecen los drones y las autoridades que temen que las cosas se les vayan de las manos. ¿Cómo controlar a los drones? ¿Cómo regular su uso? Son preguntas que aún siguen buscando una respuesta convincente y satisfactoria. 

Imagen | Dennis Jarvis en Flickr