El Ejecutivo cuenta desde hace meses con informes jurídicos elaborados por la Abogacía del Estado en los que se contemplan todos los posibles instrumentos legales que se pueden activar para frenar un proceso de secesión. La propuesta de resolución presentada esta mañana en el Parlamento catalán cuando las Cortes de la Nación ya están disueltas -con la que Junts pel Sí y la CUP amagan con abrir el proceso para la desconexión con España- no tiene efectos jurídicos. El Gobierno intentará que ese texto no sea aprobado la semana próxima, según la hoja de ruta de los separatistas, pero si lo es, será llevado al Tribunal Constitucional. Esa es la intención del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de la oposición, Pedro Sánchez, que esta mañana han acordado ir de la mano para frenar el órdago secesionista.

Mariano Rajoy ha decidido esta vez actuar con contundencia. No habían pasado ni tres horas desde que se conociera la noticia del Parlamento catalán, cuando el presidente del Gobierno convocó a los medios de comunicación para leer una declaración institucional con la que dar respuesta a la escalada independentista.

Fue una comparecencia breve. Apenas duró cinco minutos. Pero Rajoy intentó ser lo más contundente posible, advirtiendo que pondrá en marcha todas las medidas políticas y jurídicas en defensa de la soberanía nacional, si llega –eso sí- a aprobarse la propuesta de Junts pel Sí (JxS) y la CUP.

Para el jefe del Ejecutivo, la iniciativa independentista no es más que un acto de provocación de quienes pretenden saltarse la ley, que va contra la Constitución, las leyes, al sentir mayoritario de los catalanes y a la voluntad democrática de todos los españoles. Fue por eso que Rajoy garantizó que la propuesta de resolución no logrará ninguno de sus objetivos y que, en el caso de ser aprobada por el Parlamento catalán, no surtirá ni uno solo de sus efectos. Para ello, según quiso dejar claro, el Estado no renunciará al uso de todos los mecanismos políticos y jurídicos en defensa de la soberanía del pueblo español y del interés general de los españoles.

Por último, el presidente del Gobierno apeló del diálogo y la moderación, si bien quiso dejar claro que siempre defenderá con firmeza, determinación y con los instrumentos que da la ley, la convivencia armónica y solidaria entre todos los pueblos de España.

Vía directa de diálogo entre Gobierno y PSOE

En contra de lo que son los usos y costumbres cuando se produce en el palacio de la Moncloa la lectura de una declaración institucional, el presidente del Gobierno permitió, en esta ocasión, que le formulasen una sola pregunta. Los periodistas querían saber qué medidas concretas piensa adoptar para hacer cumplir la ley en la comunidad autónoma catalana.

En su respuesta, Rajoy recordó que la última reforma del Tribunal Constitucional, aprobada al final de la legislatura, dota a éste de los medios eficientes para actuar ante en esas situaciones, haciendo que se cumplan sus resoluciones y sancionando a los cargos públicos que las incumplan.

“Con los instrumentos del TC y con todos los instrumentos que nos da la Constitución, yo garantizo que eso que se dice en esa propuesta de resolución no va a surtir efecto alguno”, concluyó Rajoy.

Según cuentan a SABEMOS fuentes jurídicas del Estado, se intentará que ese texto no sea aprobado la semana próxima, según la hoja de ruta de los separatistas, pero si lo es, será llevado al Tribunal Constitucional.

Ésa es la intención de Rajoy, el líder de la oposición, Pedro Sánchez, y el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que esta mañana han acordado ir de la mano para frenar el órdago secesionista.

Fuentes de la Moncloa dieron a conocer las conversaciones que el presidente del Gobierno ha mantenido con Sánchez y Rivera, en las que los tres dirigentes políticos coincidieron en el planteamiento general de la respuesta a la propuesta de resolución planteada por Junts pel Sí y la CUP. Al parecer, Rajoy trasladó a su sus interlocutores que iba a comparecer en el Palacio de la Moncloa, así como el eje de su intervención.

Fuentes socialistas informaron de que ha sido su secretario general el que ha telefoneado a Rajoy y han explicado que ambos han quedado en mantener “una vía directa de diálogo” ante las consecuencias que se pueden derivar del órdago secesionista.