Repsol está a punto de cerrar la venta de las gasolineras y la refinería que tiene en Perú por 350 millones de euros, una operación con la que iniciaría su plan de desinversiones anunciado la semana pasada.

Según fuentes del sector de hidrocarburos citadas por el diario económico Expansión, el grupo español se encuentra en la fase final de las negociaciones para el traspaso de los activos y el acuerdo podría cerrarse en breve.

De completarse la venta, Repsol daría el pistoletazo de salida a la carrera de desinversiones que se ha marcado su nuevo plan estratégico, un plan presentado la semana pasada y que contempla desinversiones de activos por valor de 6.200 millones hasta 2020.

Repsol está presente en Perú en el negocio de upstream (exploración y producción en gas licuado de petróleo (GLP), a través del cual abastece, desde el yacimiento de hidrocarburos de Camisea, a más de un tercio del mercado peruano; y de downstream (comercialización y refino), con una red de 374 estaciones de servicios y con la refinería de La Pampilla, cuyos activos (de los que posee un 51,03 por ciento) van a ser traspasados en la citada operación.