La secretaria general adjunta del Organismo para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Mari Kiviniemi, cree que el empleo y la situación económica en España caminan por la senda de la mejora, aunque certifica el mensaje de esta institución, que pide -todavía- más flexibilidad en el mercado laboral.

Kiviniemi respondió a un puñado de preguntas de SABEMOS tras su intervención en una mesa redonda de la conferencia ICT 2015 que se celebró en Lisboa. Durante su intervención, la también ex primera ministra de Finlandia alertó de que el nuevo panorama digital va a revolucionar el mercado laboral, no sin turbulencias en el medio plazo.

Ha mencionado usted que la adaptación a la era digital va a implicar destrucción de empleo. ¿Va a ser tan dramático?

Deberíamos prestar atención y estar bien preparados para el futuro, y la capacitación es uno de los aspectos principales. No es tan importante predecir lo que va a pasar como los tipos de pérdidas de empleo. El empleo se destruirá pero también se creará, y lo mejor que se puede hacer es estar preparado para ello mediante la mejora de las habilidades de las personas.

¿La gente va a quedar apartada del sistema por este cambio en el mercado laboral global?

El mensaje de la OCDE es que eso no debería pasar, que los gobiernos no deberían dejar que pasara. Tenemos que asegurarnos de que lo que se cree en el futuro sea inclusivo, asegurarnos de que todo el mundo tiene la posibilidad de ser parte de la sociedad, una parte activa de la sociedad. Ese es un gran reto pero, como he dicho, si se mejora la capacitación es posible enfrentarse al futuro de una mejor manera.

Usted como mujer poderosa, ex primera ministra de Finlandia y ahora secretaria general adjunta de la OCDE, ¿cree que una mejor inclusión de la mujer en el mercado laboral tiene algo que ver con ese crecimiento inclusivo?

Sí, por supuesto. En muchos países no se está usando el potencial completo de las mujeres. Por ejemplo, muchos países de la OCDE tienen una participación mayor de hombres que de mujeres en la fuerza de trabajo.

Así que hay espacio para mejorar.

Sí, lo hay, y en realidad es lo que hemos aconsejado a algunos países, como por ejemplo Alemania. Hemos animado a Alemania a que mejore los servicios de guardería para que las mujeres puedan participar más activamente en la sociedad. Así que también los países muy avanzados están atrasados en la participación de la mujer.

La OCDE ha emitido recientemente unas recomendaciones sobre España, en las que pide seguir con ajustes que ya se han puesto en marcha. Algunos de los consejos del organismo son una subida del IVA y un aumento de la flexibilidad del mercado de trabajo. ¿Cuándo va a parar, cuándo vamos a ser suficientemente flexibles?

[Ríe] Creo que se necesita flexibilidad en muchos países, en cuanto al funcionamiento del mercado laboral. También quiero subrayar la importancia de otras medidas. No se trata solo de que el mercado de trabajo deba ser flexible, también los empleadores tendrían que hacer su parte, así como el Gobierno: cuando las personas están paradas, ha de asegurarse de mejorar sus habilidades. Hay que pensar también en esas medidas, no sólo en la flexibilidad.

Acerca del desempleo, España tiene unas tasas de paro extremadamente altas, especialmente las de la población más joven. ¿Cuál es la receta para reducir el desempleo?

En las recomendaciones más recientes para España dimos algunos consejos.

¿Estamos en el buen camino?

Sí, la economía española ha mejorado, y también el desempleo ha bajado. En ese sentido, estáis en el buen camino.

 

Foto: Flickr – Foreign and Commonwealth Office