El estreno de Supergirl el próximo día 26 confirma el buen momento que atraviesan las series de superhéroes en el mercado estadounidense. Un paso más en la extensa relación que, en imagen real o animación, han mantenido.

La aparición de Supergirl en la CBS supondrá que cada uno de los canales generalistas estadounidenses tendrá en emisión una serie de inspiración superhéroica, desde la más alejada a las tradiciones que es Gotham en FOX a la más clásica como The Flash en The CW. En este último canal, de gran tradición superheróica, se puede encontrar también Arrow y se estrenará en el futuro cercano Legends of Tomorrow. La ABC cuenta como Marvel’s Agentes de S.H.I.E.L.D. más Agente Carter para rellenar huecos, y prepara un spin-off con personaje de la primera. Y en cuanto a la NBC, tras su traspiés con Constantine ha vuelto a confiar en sus personajes propios de Heroes.

Así que está más que justificado preguntarse cómo hemos llegado hasta aquí, no tanto el interés por los superhéroes que parece claro que va unido a sus buenos resultados en el cine, como la evolución de este tipo de fantástico, que viene de lejos.

En los inicios

Aunque ya había pruebas televisivas en los años treinta, en aquel entonces el equivalente en popularidad eran los seriales cinematográficos que se emitían antes de las películas y que desde el principio tuvieron un interés por los héroes enmascarados. Bien es cierto que al principio eso significaba sobre todo El Zorro, que protagonizó el primero de este tipo de seriales en 1920. Para 1940 se le habrían unido ya La Sombra y Green Hornet, y en 1941 aparecería el primer superhéroe claramente reconocible gracias a Las aventuras del Capitán Maravillas. A partir de ahí se convertirían en una presencia habitual con éxitos como Batman (1943), Capitán América (1944), Superman (1948), Batman y Robin (1949) y, ya en los años 50, Atom Man vs. Superman (1950) -que no incluía al superhéroe Atom Man sino a un villano con el mismo nombre- y la película Superman and the Mole Men (1951).

Este último serial tuvo gran importancia porque marcaría el debut de George Reeves en el personaje además de ser la primera película larga del personaje, en vez de los clásicos seriales que se venían realizando hasta el momento con ellos. Esto sirvió como prueba del interés del público en el personaje de manera similar a la que los pilotos en forma de telefilm tendrían más adelante. Pero lo importante es que gustó lo suficiente como para que se realizara esa primea serie de superhéroes en televisión, The adventures of Superman (1952-1958), que se emitiría durante seis temporadas en sindicación por los canales americanos.

La siguiente serie superheróica tendría también influencia de los seriales, pero de una manera bien distinta. 20th Century Fox llevaba un par de años intentando poner en marcha una adaptación de Batman, una que siguiera el estilo serio pero despreocupado de El agente de CIPOL (1964-1968), pero el productor encargado, William Dozier, consideró mejor hacer una versión PopArt en el que los personajes fueran serios pero la ambientación resultara cómica, un proyecto que pudo llevar a cabo gracias a contar los primeros años con Lorenzo Semple Jr. como jefe de guionistas marcando el tono para que no cayera en la parodia ni fuera en exceso serio. De ahí que Batman (1966-1968) se convirtiera en todo un fenómeno que atrayera de inmediato otros acercaimentos, en la misma ABC con The Green Hornet (1966-1967) en un fallido intento -que contaría con una aparición en la otra serie- cuya mejor baza era contar con Bruce Lee en el papel de Kato, y por parte de la NBC con Captain Nice (1967) y Mr. Terrific (1967), dos comedias con superpoderes de éxito limitado que se emitián una a continuación de la otra.

Más importante fue el impulso en la creación de dibujos animados de superhéroes que pasaron a ser algo que todas las cadenas querían probar. Así, ese mismo 1966 se presentaba en sindicación The Marvel Super Heroes, que proponía un corto animado cada día de la semana sobre un personaje diferente: Capitán America, Hulk, Iron Man, Thor y Namor. Durante 13 entregas cada uno se emitieron lo que eran poco más que viñetas con animaciones integradas. Un resultado extraño que no pasó de una temporada pero que fue el primer contacto de los personajes de la Marvel con la televisión. Más aún, en la WNAC-TV  de Boston se incluyeron pequeños segmentos con actores interpretando alguno de los personajes a modo de presentadores de los cortos, y el autor de esos segmentos era nada menos que Jerry Siegel. Al año sigueinte, y con algo más de suerte pero no con mejores animaciones, comenzarían Los Cuatro Fantásticos (1967-1970) y Spider-Man (1967-1970) aún con ese estilo de viñetas de cómics retocadas.

Por supuesto no fueron los únicos en darse cuenta del éxito de los supes incluso sin necesidad de una editorial detrás como demuestran los personajes de Hanna-Barbera Frankenstein, Jr. and The Impossibles (1966-1968) y, sobre todo, Space Ghost and Dino Boy (1966-1968) que mezclaba aventuras de los dos personajes. Este último pasaría a convertirse en un personaje recurrente de la compañía participando en Space Stars para la NBC en 1981. Aunque su auténtico ascenso al Olimpo de la compañía llegara más tarde, cuando decidieran usarle como presentador de ‘late’ en Space Ghost Coast to Coast que aparecería primero en Cartoon Network (1994–2001), luego en Adult Swim (2001–04) y finalmente en GameTap (2006–08) hasta su cierre. Algo similar pasaría al año siguiente con Birdman and the Galaxy Trio (1967-1969) que sería luego reciclado como Harvey Birdman, Attorney at Law (2007-2007). 

La otra serie de gran importancia fue The New Adventures of Superman (1966-1967) de Filmation que la CBS emitía en los dibujos de los sábados por la mañana y que rellenaba 30 minutos de programación con dos historias breves de Superman y un corto de Superboy en medio, que tuvo el suficiente éxito como para ser continuado primero en The Superman/Aquaman Hour of Adventure (1967–1968) que extendería la duración a una hora con lo que se podía incluir una historia de Superman, un corto de SuperBoy, otra historia de Aquaman y en medio un corto que iba variando de personaje y en el que presentaría a Flash y Kid Flash, Green Lantern, Hawkman, Atom -esta vez sí, el héroe-, y con todos juntos la Justice League of America o los Teen Titans.  

El programa de DC para la CBS mutaría de nuevo para la temporada siguiente, estaba previsto que a Aquaman le sucediera Metamorpho y que se siguieran presentando personajes de DC pero la CBS logró los derechos de animación de Batman así que cambiaron los planes, Aquaman pasaría a tener su propio programa de media hora en el que continuarían las apariciones de otros personajes, se olvidarían de Metamorpho y la serie acabaría pasando a llamarse The Batman/Superman Hour (1968-1969) ya que pasaría a mezclar los segmentos de Superman y Superboy con otros de Batman y Robin. En esta ocasión el éxito llevó a separar los programas, para la temporada 1969-1970 se volvería al formato de mientras por otro lado se presentaba Batman with Robin the Boy Wonder que incluiría también a Batgirl en las aventuras de Batman y Robin. Pero en 1970 la CBS tras un desacuerdo con la Fimation/ DC decidió cancelar todas las series que componían ya cerca de hora y  media de superheroes cada sábado entre Superman, Superboy, Batman y Robin y Batgirl, Aquaman y los personajes rotatorios de su programa.

La evolución de los años setenta

A principios de los setenta la cosa parecía haberse tranquilizado un poco, quizá simplemente porque en los despachos era donde se estaban moviendo las cosas. Y es que aunque Batman apareciera como invitado en unos cortos educativos animados durante la primera temporada de Barrio Sésamo y aparecer en 1972 en un par de las películas con invitados famosos de Scooby-Doo, en lo que marcaría el comienzo de las colaboraciones entre DC y Hanna-Barbera.

 Precisamente sería al año sigueinte cuando empezarían a moverse las cosas. No tanto por la creación de  El hombre de los seis millones de dólares (1973 – 1978) como por la aparición de uno de los títulos fundamentales de los superhéroes animados, la serie de Hanna-Barbera SuperFriends o Los SuperAmigos. Una versión de la Liga de la Justicia que iría ocupando distintas series con diferentes nombres, comenzando por la original Super Friends (1973-1974) que incluiría la presentación de los jóvenes Wendy Harris, Marvin White y de Wonderdog. Que no tienen poderes -bueno, el perro habla pero cuándo no lo hacen- sirviendo como enlace con el público infantil/juvenil.

Sorprendentemente, mientras Hanna-Barbera preparaba esto, los de la Filmation sacaban Shazam! (1974-1976), serie de acción real para la CBS que era también de media hora y para las mañanas de los fines de semanas acompañando una hora junto a The Secrets of Isis, la primera serie superheróica protagonizada para una mujer. Aunque no la más exitosa, pues en enero comenzaría el spin-off de El hombre millones de dólares conocido como La mujer biónica y, sobre todo, el estreno en abril de 1976 de Wonder Woman.

Wonder Woman una auténtica revolución en su momento, en primer lugar porque habían conseguido por fin ponerlo en marcha tras años de intentos, entre los que destacaban sobre todo el piloto Who’s Afraid of Diana Prince? de 1967 que intentaba replicar el éxito de Batman con un tono similar y, al final, solo había servido para mantenerla lejos de la televisión hasta Los Superamigos. Tras un nuevo intento de la ABC en 1974 con un telefilme que la presentaba como una especie de superespía llegó finalmente Wonder Woman (1975-1979) después de que el canal decidiera cambiar lo que no funcionaba, incluida la actriz principal, para acercarla más al personaje de los cómics. Su éxito animaría la aparición de otras series como Electra Woman and Dyna Girl (1976-1977) dentro del programa paraguas de variedades The Krofft Supershow, además de una nueva remesa de series de animación.

Hanna-Barbera sacaría Dynomutt, Dog Wonder (1976-1977) acompañando al superhéroe Blue Flacon mientras que Captain Caveman and the Teen Angels (1977-1980) seguía un estilo de resolución de misterios más cercano al de Scooby-Doo. Y, por supuesto, DC, primero con Batman en The New Adventures of Batman -y Adam West y Burt Ward poniendo las voces- que iría siendo reutilizada en otras series como The Batman/Tarzan Adventure Hour y, peor aún, en Tarzan and the Super 7. Pero sin duda el éxito fue The All-New Super Friends Hour (1977– 1978) que cambiaría los adolescentes y el perro anteriores por los gemelos Zan y Jayna (The Wonder Twins) y su mono espacial Gleek. A esta serie seguiría Challenge of the Super Friends (1978–1979) que incluiría ahora también a la Legion of Doom y sus maquinaciones, y que desaparecería en la siguiente versión, The World’s Greatest Super Friends (1979–1980), más centrada en historias del folclore clásico, de ahí pasarían a Super Friends (1980–1983) que recuperaría episodios antiguos y mezclaría cortos con los cinco principales de la liga y los gemelos más un nuevo integrande de ascendencia mexicana creado para la ocasión por la productora. A partir de ahí fue decayendo más aún con: Super Friends: The Legendary Super Powers Show (1984–1985), cuya mayor innovación fue cambiar a los gemelos por Firestorm, y, finalmente The Super Powers Team: Galactic Guardians (1985– 1986) que aprovecharía como la anterior para promocionar los juguetes de Kenner y que recuperaría a casi todos los personajes pasados, pero dándoles un uso y tema más adulto. Se convertiría en la última versión del famoso grupo hasta bien entrado los dos mil.

Mientras esto ocurría con DC en Marvel estaban igual de ocupados, especialmente con la muy exitosa adaptación de La Masa (1978-1982) que comenzaría con un par de telefilmes en 1977 y una estructura más cercan a la de El fugitivo. Su éxito incluiría el intento de piloto mediante telefilm de Dr. Strange (1978) y el ligeramente más exitoso telefilm centrados en Spider-man de 1977 que daría lugar a la serie The Amazing Spider-Man (1978 -1979) que tuvo una vida extraña pues tras una primera temporada más cercana a como se emitiría una serie regular aunque mucho más corta debido al dinero que costaba de producir -sí, pese al aspecto cutre- la segunda fue utilizada como especiales independientes para subir la audiencia de la cadena. Y si extraño era este movimiento para la primera aparición en imagen real de Spidey en la television -al menos de manera independiente pues ya había aparecido en algunos segmentos llamados Spidey Super Stories de la serie infantil de la PBS The Electric Company– pero su cancelación iría acompañada de un inesperado regreso… en Japón. Puesto que la Toei compraría los derechos para su propia versión en imagen real. Una rareza de solo una temporada llamada a secas Spider-Man (1978-1979).

Mientras, en el campo animado, llegaría The New Fantastic Four (1978) que sustituría a la Antorcha Humana por el robot H.E.R.B.I.E. al estar comprometido el primero para un piloto que finalmente lo saldría. A esto seguiría otra rareza, la serie de Hanna-Barbera Fred and Barney Meet The Thing (1979) con segmentos de La Cosa junto a otros de Los Picapiedra, que a estas alturas se llamaba The New Fred and Barney Show. Aunque la serie de La Cosa era difícil de reconocer puesto que incluía un anillo mágico para la transformación, a ninguno de Los Cuatro Fantásticos y una ambientación juvenil similar a otras de la productora. El éxito de Spidey serviría para que también Spider-Woman (1979-1980) tuviera su propia aunque corta serie de animación. 

Aunque en una década tan peculiar quizá la mayor sorpresa de todas fuera la aparición del especial Legends of the Superheroes (TV Series 1979), un especial cómico que comenzó con un capítulo más clásico para pasar en el segundo a una producción estilo roast, una auténtica rareza, como decía.

En los ochenta

El cambio de década supuso un auge de los genéricos, de series como El gran héroe americano (1981-1983), Automan (1983-1984), la extraña Going Bananas (1984) o Mi doble identidad (1988 – 1991) que realizaban aproximaciones en vivo casi siempre desde un punto de visa familiar. No solo estos genéricos sucedían en las series de acción real. Bananaman (1983-1986), SuperTed (1983-1986)  -teóricamente los primeros dibujos británicos emitidos en USA, y que intentó revivir sin demasiado éxito en 1989-  así como la versión espacial de los SilverHawks (1986) y el colmo del genérico de Bionic Six (1987) en colaboración con animadores japoneses y para USA Networks, estuvieron en las pantallas. Mientras que nombres conocidos aparecían en producciones como Defenders of the Earth (1986-1987) recuperando a Flash Gordon, Mandrake o El Hombre Enmascarado.

Aunque si una serie marcaría a los superhéroes sería la muy libre adaptación de Teenage Mutant Ninja Turtles (1987–1996), la serie creada a partir del DareDevil de Miller que fue privada de todo rastro de sátira y negrura para convertirla en una máquina de hacer dinero y un producto digno de ser imitado bien por los Moto-Ratones de Marte (1993-1996) -e intentarlo de nuevo en 2006-, el piloto de Battletoads (1991), al peculiar Bucky O’Hare and the Toad Wars (1991) y la algo más tardía Street Sharks (1995-1997) 

Por contra Marvel y DC tuvieron una década más tranquila. Marvel se dedicó a la animación con Spider-Man y sus amigos (1981-1983), The Increible Hulk (1982-1983) o la peculiar Marvel Action Universe (1988-1991), un contenedor de periodicidad semanal en sindicación que incluía desde material tan externo como Dino-Riders y RoboCop a dibujos antiguos e, incluso, pruebas independientes como el fallido piloto para una serie de La patrulla X llamado X-Men: Pryde of the X-Men. Al lado de esto que se hiciera un anime basado en La tumba de Drácula (1980) es casi lo de menos.

DC, que se había pasado el inicio de la década con la franquicia de los Super Amigos no hizo mucho más que sacar unos dibujos de Superman (1988) muy brevemente y organizar otra serie de acción real, esta vez Las aventuras de Superboy (1988–1992) que gozaría de cuatro temporadas y se serviría de uno de esos periódicos impulsos externos al género, esta vez el éxito de Batman ayudaría a mantener la serie y, por supuesto, ayudaría a que se pusiera de nuevo todo el mundo a preparar material superheróico en la siguiente década.