Jornada grande la que vivió ayer el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El PP llevaba más de año y medio preparando el congreso de los populares europeos. Todo debía salir según lo previsto y así fue: Los principales líderes de la derecha en el viejo continente -desde Merkel a Sarkozy, pasando por Juncker, Berlusconi y Tusk- arroparon sin fisuras al jefe del Ejecutivo. En plena crisis de liderazgo al frente del PP y a dos meses de las elecciones generales, la flor y nata de los conservadores europeos se esforzó por salir en auxilio a Rajoy. Y lo hicieron al grito de “¡Viva Mariano!”.

Hacía muchos meses que la dirección del PP se había apuntado en rojo las fechas del 21 y 22 de octubre de 2015. Y es que los populares esperaban como agua de mayo la celebración del congreso del PPE en Madrid. La presencia en el escenario de los principales líderes conservadores europeos, los discursos de respaldo a Rajoy, los buenos datos sobre el empleo en España… Todo pareció salir a pedir de boca para los intereses electorales del PP. No se sabe si los populares aumentarán varias décimas sus expectativas de voto, pero sí que Rajoy se mostró pletórico en el cónclave de la derecha europea celebrado en la capital de España.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, no se salió del guion previsto: Se encargó de elogiar sin reparos la gestión del líder de los populares al frente del Ejecutivo y recordar que cuando la crisis financiera asestó un duro golpe a todos, España se enfrentaba a una situación muy difícil y Rajoy tuvo que asumir el Gobierno recibiendo un duro legado, en alusión al déficit dejado por el Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.

Sin embargo, quiso hacer hincapié en que la situación actual es totalmente diferente gracias a la gestión del PP y de Mariano Rajoy. “Habéis cogido el toro por los cuernos, tomando decisiones difíciles y ahora se puede decir que hay un millón más de puestos de trabajo”, recalcó Merkel ante la mirada satisfecha con lo que oía del presidente del Gobierno español.

Aunque la canciller alemana reconoció que todavía queda mucho por hacer, quiso subrayar que, por fin, los ciudadanos españoles pueden ver que se progresa y que se consigue avanzar.  “Estamos en un país que ha  tenido que seguir un camino duro,  de la dictadura y la democracia y que ha superado todo, y es un extraordinario socio a nivel europeo. Muchísimo éxito en diciembre”, ha concluido. Al sentarse en la tribuna, Rajoy le dio dos besos y le agradeció sus palabras de elogio.

“Viva Mariano y viva España”

En la misma línea se pronunció Nicolás Sarkozy. El antiguo presidente de la República Francesa se decantó por una actitud de entusiasmo en su defensa del jefe del Ejecutivo español: “Estamos orgullosos de un presidente como tú, querido Mariano. Volveremos a finales de año y con un presidente que se llamará Mariano Rajoy”.

Uno a uno fueron subiendo al atril de oradores más de una docena de líderes del PP europeo. El objetivo de todos ellos era ensalzar a su homólogo español. “Mariano, estamos con vosotros, que viva España”, dijo Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, que con su respaldo pretendió acabar con las dudas planteadas por miembros de su equipó sobre los Presupuestos Generales del Estado para 2016.

“Mariano, eres el modelo a seguir”. En esa frase coincidieron Mandred Weber, el presidente del Grupo Popular europeo; Laimdota Straujuma, primera ministra de Letonia; y Viktor Orbán, el polémico mandatario de Hungría. “Viva Mariano y viva España”, gritó en nuestro idioma el primer ministro irlandés, Enda Kenny.

Rajoy arremete contra el PSOE y Ciudadanos

Durante su discurso, el presidente del Gobierno español se presentó ante sus socios europeos como garante de la estabilidad frente “al refresco de moda, a la fiebre de un día y a la vieja idea fracasada que se disfraza de novedad”, en referencia a sus grandes enemigos en la cita con las urnas: Ciudadanos y el PSOE.

“En cuanto a las políticas socialistas –recalcó el candidato del PP a la Moncloa-, ya sabemos lo que son, se expresan en números rojos, en déficits intolerables, en crecimiento negativo y en destrucción de empleo. Ahora, además, surgen por doquier y en toda Europa todo tipo de partidos que lo arreglan todo en media hora, que no han gobernado nunca y, cuando lo hacen, ya tenemos algunas experiencias en Europa”.

Además, Rajoy avisó de que la estabilidad está amenazada por las opciones políticas radicales, tanto secesionistas como populistas, todas ellas contrarias al ideal de la concordia europeísta y a la fuerza positiva de la unión y la integración.

“Debemos dar lo mejor de nosotros mismos ahora, porque ya estamos viendo como coaliciones de perdedores quieren sumar fuerzas para acabar con las mayorías moderadas con el objetivo de lograr mediante pactos lo que no consiguieron en las urnas”, dijo el jefe del Ejecutivo en referencia de la situación política que viven nuestros vecinos portugueses.

El Gobierno se reservó los buenos datos del paro

Y es que Rajoy no sólo se mostró encantado con los elogios de sus socios europeos, sino con los buenos datos de paro, que el Gobierno se había reservado para fecha tan señalada.

La Encuesta de Población Activa del tercer trimestre del año ha sido más favorable de lo esperado: la reducción del paro y el aumento de la ocupación son superiores a las que se daban hace un año, algo que no pronosticaban los expertos, y además han servido para alcanzar dos hitos que no se daban desde 2011: superar la barrera de los 18 millones de ocupados y que la cifra de desempleados bajase de los 5 millones.