Donde hoy eres el rey, mañana solo serás un recuerdo. Pensar que algo pueda sobrevivir al tiempo en el ámbito de las empresas tecnológicas es muy osado. Nokia, Blackberry, Toshiba o Siemens son ejemplos de cómo estar en los primeros puestos, pero tener que dejarlo o reformularse. Si Xiaomi pensaba que su éxito duraría eternamente estaba confundida.

Desde hace un par de años Xiaomi se ha convertido en el humo perfecto que vender en los medios especializados dedicados a la tecnología móvil. Startup de éxito con valoración millonaria, rompedora en el mercado chino colando millones de dispositivos a los clientes… Se trataba de la reformulación china. Tecnología barata, pero de calidad. Disparando su popularidad y consumo en China, la compañía escalaba cuota de mercado hasta el punto de pintar la cara a todos sus rivales.

Pues bien, como una cerveza caliente y agitada, toda la espuma surgida en los últimos meses puede haber llegado a su punto máximo. Según la empresa de estudios de mercado Canalys, en el tercer trimestre de 2015 Huawei habría sobrepasado a Xiaomi como fabricantes que más terminales vendió en el gigante asiático. Un crecimiento del 81%. Ese sería el abrupto aumento experimentado por Huawei en el Q3 de 2015 con respecto al mismo trimestre del año anterior. Mientras, Xiaomi habría tenido un ligero descenso en dicho periodo de tiempo, siendo el primero interanual desde el año 2010 (cuando nació).

Quizá este dato sea anecdótico, pero puede mostrar el fin de su éxito si no abre las fronteras. El año pasado (a nivel mundial), según declaró el CEO de la compañía, Xiaomi vendió 61 millones de terminales. En comparación con las estimaciones de la consultora Gartner, Huawei vendió en 2014 unos 68 millones de terminales, y muy por encima Samsung con 307 millones. Siempre hablando a nivel mundial. Así, lo que realmente sorprende son las cifras que presenta Xiaomi vendiendo solo en el mercado chino y con una exportación muy básica a través de canales online.

¿Qué ha cambiado en el mercado chino?

Se trata solo de un trimestre, una posible eventualidad. Aunque también puede suponer un cambio de tendencia, el fin del breve reinado de Xiaomi. Sea como sea, parece evidente es que el mercado chino está madurando. Su tan citada clase media por fin emerge, y eso provoca que otras opciones de compra empiecen a resultar igual de atractivas que un terminal móvil de Xiaomi a bajo coste.

Ese es el caso de Huawei, pero también ZTE. Estas dos compañías, en un gran proceso de diversificación, también han atacado frontalmente el negocio de las redes e infraestructuras. Aunque curiosamente ha sido en el momento menos esperado cuando han visto como su posición ha ganado enteros en China.

En este contexto, Huawei también ha cambiado su estrategia a la hora de lanzar dispositivos al mercado, y este año ha apostado de forma decidida por terminales de gama alta como puede ser el Mate S. Esto, unido al propio descenso de ventas de móviles en su conjunto, puede haber provocado que el impacto de crecimiento de Xiaomi ha sido el más perjudicado.

Pese a todo, en Xiaomi siguen siendo muy optimista. De hecho, fuentes de la compañía han dejado constancia de que aspiran vender casi 15 millones más de terminales en 2015 con respecto al año anterior. Esto dejaría la cifra por encima de los 80 millones de dispositivos. De todas formas habrá que esperar a que Canalys publique su informe al completo para ver, también, en que situación quedan Samsung y Apple frente a Huawei. Así se podrá confirmar que durante 2016 seguirán siendo los fabricantes que dominen el mercado, bien por cuota o influencia sobre los clientes.