Divan nació el pasado 18 de octubre. Aún no tiene una semana de vida y su biografía abarca ya demasiada historia para un cuerpo tan pequeño.

El pasado domingo, la ciudadana camerunesa Collins, de 25 años y embarazada de nueve meses, fue rescatada por el Dignity I, uno de los barcos de rescate con que opera Médicos Sin Fronteras (MSF) en el Mediterráneo.

Esa misma mañana, según ha informado la propia MSF, la organización había rescatado a otras 240 personas. Sólo en la barca hinchable en el que viajaba Collins había 120 personas, entre ellas seis niños.

Collins había trabajado durante dos años como auxiliar de enfermería en un hospital militar en Douala, en Camerún, sin recibir salario alguno. Por ese motivo, decidió trasladarse con su esposo a Banki, en el estado nigeriano de Borno, meses antes de que el grupo terrorista islámico Boko Haram se hiciera con el control de esta ciudad de noreste del país. 

Tras la ocupación, los terroristas secuestraron a la pareja y la retuvieron en el monte. Dos meses después de su captura, Collins logró escapar con la ayuda de una mujer mayor. Su marido no pudo huir y desde entonces no sabe nada de él.

En Banki, Boko Haram estableció una base de operaciones para lanzar ataques contra el vecino Camerún. A finales de de septiembre, el Ejército nigeriano informó de la recuperación de la ciudad y aseguró que había rescatado a 241 mujeres y niños. Según Amnistía Internacional (AI), Boko Haram ha secuestrado a alrededor de dos mil mujeres y niñas en Nigeria desde enero de 2014.

El nacimiento de Divan

A partir de su huida, para Collins comenzó un largo viaje de seis meses que finalmente la condujo a Libia. Sufrió malos tratos y golpes durante el trayecto, incluso cuando ya se encontraba en su octavo mes de embarazo, mientras que otras mujeres que viajaban con ella fueron violadas reiteradamente.

El Dignity I localizó la barca hinchable a las ocho de la mañana del domingo, y las expresiones de sufrimiento de Collins revelaron a los integrantes del barco que las contracciones del parto ya habían comenzado. La joven fue rápidamente subida a bordo para que pudiera recibir atención médica y Astrid Börjesson, matrona de MSF, fue la encargada de ayudar a Collins a dar a luz a su bebé. El parto se desarrolló sin problemas y el niño nació sano.

El “naonato” (“nacido en un barco”) se llama Divan. Tiene un hemanito mayor, Warren, de apenas dos años. Después de escapar de Boko Haram, Collins tuvo que despedirse de él y dejarlo al cuidado de su madre en Douala.

 

 

 

Después del alumbramiento, Collins fue transferida al barco Río Segura de la Guardia Civil española, integrado en el dispositivo Tritón de la agencia europea Frontex (Agencia de Control de Fronteras Exteriores), que desembarcó este pasado martes en el puerto de la ciudad de Tarento, en el sur de Italia, con 633 migrantes a bordo (509 hombres, 81 mujeres y 43 niños) procedentes de Nigeria, Ghana, Camerún, Togo, Mali y Burkina Faso.

Entre los llegados, que habían sido rescatados el 18 de octubre por naves italianas de la Guardia Costera y de la Marina Militar y por el barco de Médicos Sin Fronteras cuando navegaban a la deriva a pocas millas de las costas de Libia, se encontraban Collins, Divan y otra mujer embarazada.

En declaraciones a Efe, el teniente enfermero de la Guardia Civil Miguel Ángel Iglesias confirmó la presencia de “un recién nacido, de escasas dos horas, con la parturienta”. “Hubo que hacer un seguimiento especial, se acercó la matrona del anterior barco en el que habían estado, y nos dio el seguimiento médico y el tratamiento que habían establecido allí”, prosiguió. El bebé estaba en perfectas condiciones, pero la madre tuvo un cierto problema médico que fuimos controlando a lo largo del viaje y hoy ha bajado andando y sin problemas”, añadió.

En el Río Segura viajaban también los cadáveres de ocho personas, siete mujeres y un hombre con edades comprendidas entre los 20 y 25 años, fallecidas por asfixia o aplastamiento. Gracias a los testimonios de los migrantes, las autoridades italianas pudieron identificar y detener a cinco presuntos contrabandistas de seres humanos que viajaban en el mismo barco. Se trata de cinco jóvenes africanos, de entre 18 y 25 años de edad.

Médicos sin Fronteras lleva a cabo, desde el pasado mes de mayo, una operación de salvamento en colaboración con MOAS (una organización humanitaria de salvamento de inmigrantes, con sede en Malta) a bordo del barco MY Phoenix y con otros equipos específicos a través de los buques Bourbon Argos y Dignity I. 

El pasado 18 de septiembre, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó de que 473.887 personas habían cruzado el Mediterráneo y llegado a Europa en lo que iba de año, y que al menos 2.812 habían muerto en el intentoDe estos inmigrantes y refugiados, 121.859 habían llegado a Italia, en su mayoría procedentes de Eritrea, Nigeria, Somalia, Sudán y Siria.

 

Imagen | Marta Soszynska/MSF