La decisión de las aerolíneas del grupo alemán de imponer un recargo 16 euros a todos los billetes que se compren a través de centrales de reservas está llevando a las agencias a derivar viajeros a otras aerolíneas. La mitad de los minoristas dicen que la venta de billetes de Lufthansa ha caído más de un 20% en menos de dos meses.

Lufthansa y las aerolíneas de su grupo (Austrian Airlines, Swiss y Brussels Airlines) empezaron a imponer desde el 1 de septiembre un recargo de 16 euros a todos los billetes de sus vuelos que se vendan a través de los sistemas de distribución global de reservas (GDS, por sus siglas en inglés). Con la medida –unilateral- el grupo germano buscaba impulsar las ventas por sus canales directos y meter presión a Amadeus –el mayor de los GDS- para renegociar los términos de sus acuerdos comerciales.

Y entre un bando y otro, se quedaron las agencias de viajes, que son los principales usuarios de los sistemas de distribución de reservas y los que tienen que elegir entre aplicar el sobrecoste de 16 euros en cada billete que vendan o utilizar una herramienta aún deficiente que ha puesto a su disposición Lufthansa para hacer reservas sorteando los GDS. Pero la utilización de esta plataforma no sólo les ofrece menos posibilidades comerciales, sino que también les supone asumir costes tecnológicos que dañan su competitividad.

Ante esta situación, y a la espera que se resuelva la batalla legal emprendida en Bruselas por la patronal europeas de las agencias de viajes, las agencias de viajes españolas reconocen que las ventas de billetes de Lufthansa en sus tiendas o en sus webs se están desplomando en el poco más de mes y medio que lleva en marcha la nueva política comercial.

Según un estudio elaborado por la Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas (FETAVE), siete de cada diez agencias nacionales –un 69,7%, en concreto- han detectado un descenso de las ventas de vuelos de Lufthansa y de las aerolíneas de su corporación. Y la disminución está siendo notable: la mitad de las agencias consultadas para el estudio estiman que el descenso de ventas de Lufthansa supera el 20% desde el 1 de septiembre y otro 33,3% calcula que la caída estaría por encima del 10%.

El resultado es que las agencias de viajes están desviando a todos esos clientes afectados por el recargo hacia vuelos de otras compañías aéreas. Según el vicepresidente de FETAVE, César Gutiérrez, la redirección de clientes que dejan de volar con las compañías del grupo alemán estaría beneficiando muy especialmente a Iberia –y su filial Iberia Express- y a compañías de bajo coste, singularmente Ryanair, easyJet, Air Berlin y Norwegian.

“Lufthansa ha abierto la caja de los truenos. Muchos clientes que hasta ahora no querían volar con compañías de bajo coste están conociendo el servicio que ofrecen, en un momento las aerolíneas ‘low cost’ están intentando crear un mejor servicio”, ha apuntado hoy Gutiérrez en la presentación del estudio. Y si esos estudios acaban convenciéndose de que el servicio de las compañías de bajo coste no es tal malo como alguno podrían pensar, quizá parte de la clientela de Lufthansa se vaya para no volver.