No corren buenos tiempos para el líder del PSOE. Las últimas decisiones de Pedro Sánchez han puesto en estado de alerta a barones y vieja guardia, que dudan ya de la victoria socialista en las elecciones generales del 20 de diciembre, según ha podido constatar SABEMOS. El dedazo que lleva a Irene Lozano al cuarto puesto de la lista por Madrid sembró el desconcierto y el copia y pega del programa electoral ha terminado por rematar el pesimismo en las filas socialistas. Así las cosas, crece el número de dirigentes que buscarán, en caso de derrota, un ajuste de cuentas la misma noche electoral. Susana Díaz sigue sumando partidarios en su pugna con Pedro Sánchez.

El diagnóstico de la situación hace coincidir a diversos sectores críticos del partido con el liderazgo de Sánchez: la Ejecutiva socialista no es capaz de sacar réditos electorales ni al desgaste en la tarea de gobierno del PP ni al debate que cuestiona el liderazgo de Mariano Rajoy. A ello viene a contribuir la mayoría de las encuestas, que dan por hecho que, el próximo 20 de diciembre, el PSOE quedará por debajo de los 110 escaños cosechados por el anterior líder del partido, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Y es que, en sólo seis días, Pedro Sánchez ha puesto en pie de guerra a numerosas familias socialistas. La semana negra del secretario general del PSOE comenzó el pasado jueves, cuando Pedro Sánchez anunció el fichaje de la ex dirigente de UPyD Irene Lozano para ocupar el cuatro puesto de su lista por Madrid.

Aunque la dirección socialista intentó cerrar filas en la reunión de la Ejecutiva Federal del partido que tuvo lugar el pasado sábado, lo cierto es que las críticas han llegado desde muchos puntos de la geografía nacional. Desde Asturias a Extremadura, pocos son los barones del partido que se abstienen de poner el grito en el cielo por la extravagancia que supone la incorporación de Lozano. Todos creen que el fichaje no servirá, en ningún caso, para acumular papeletas del PSOE en las urnas el próximo 20-D.

El borrador de programa copia al PSOE de Rubalcaba

El proyecto de programa electoral con el que la dirección pretende presentarse a los comicios generales ha puesto la guinda al pastel. El borrador –presentado como un proyecto de largo alcance con reformas radicales– no es más que un calco del texto que se elaboró en la etapa de Alfredo Pérez Rubalcaba en la Conferencia Política de 2013.

La apuesta por una España laica era ya bandera de aquel documento, que incluía la denuncia del concordato, sacar la religión del horario escolar y que la Iglesia pague el IBI. También se apuntaban las mismas medidas que ahora para acabar con la prostitución y penalizar al cliente. Lo mismo cabe decir de la derogación de la reforma laboral y las medidas para la regeneración democrática.

Si aquel documento no sirvió para dar un impulso al partido y ganar los comicios que llegaron después, como las elecciones europeas de 2014, ¿cómo lograr que el PSOE pueda vencer ahora?”, se pregunta un veterano diputado del PSOE, miembro de la vieja guardia socialista, cuya neutralidad queda garantiza por su decisión de no repetir en las listas electorales del partido y abandonar la vida política.

La dirección socialista, por su parte, sigue apostando por las bondades de sus últimas medidas, que buscan ampliar los apoyos electorales tanto por el centro –con el fichaje de Lozano- como por la izquierda –con las medidas de corte laicista-.

Pedro Sánchez se esforzó ayer por dejar claro que su programa electoral para las próximas generales como un contrato, al tiempo que aseguró que quiere cumplir todo lo que está “inscrito”, a diferencia del PP de lo que ha hecho el PP durante estos últimos cuatro años, que en su opinión se ha caracterizado por la mentira. Según explicó, el programa del PSOE es radical, porque va a la raíz de los problemas, y está abierto al acuerdo con otros partidos.

La estrategia socialista consiste en atacar a Rajoy

Mientras tanto, la dirección socialista se ha propuesto centrar su campaña en atacar al presidente del Gobierno -por una gestión que considera que ineficaz económicamente e injusta socialmente-, convencido de que sólo Pedro Sánchez, líder de la izquierda de la centralidad y de la moderación, puede hacer frente al líder de los populares.

Así queda reflejado en la llamada Guía de Campaña, que han preparado los socialistas para los próximos comicios, bajo el lema El cambio que une. El documento -de 17 páginas- fija la base de los mensajes para las elecciones de diciembre, que los socialistas resumen en una idea principal: “Pedro Sánchez o Mariano Rajoy, eso es lo que vamos a decidir en las próximas elecciones generales, porque sólo el PSOE puede ganar al PP”.

En la guía, que se hará llegar a todos los cuadros del partido, el PSOE no menciona a ningún otra formación política, ni siquiera a las que se presentan por primera vez a unas elecciones generales, Podemos y Ciudadanos. Admite, eso sí, que “hay otros partidos”, pero insiste en que “sólo el PSOE puede plantar cara al PP con garantías, experiencia, equipos e ideas realistas”.